El Rocío 2018

Las hermandades de Ayamonte e Isla caminan hacia la Blanca Paloma

  • Los romeros realizan paradas en lugares emblemáticos de sus localidades, donde se viven momentos emotivos

  • La comitiva no entra en Lepe por la romería de la Virgen de la Bella

Isla Cristina volvió a dar ayer muestras de su origen y carácter eminentemente marinero con motivo de la salida de la Hermandad del Rocío de la localidad costera hacia la aldea almonteña, la primera de la provincia onubense en iniciar su peregrinación hasta El Rocío, junto con la de Ayamonte. Hoy sale Punta Umbría.

Una vez concluida la misa de romeros oficiada en la plaza de San Francisco, a las mismas puertas de la casa de la hermandad isleña, el recorrido del Simpecado costero por las principales calles del municipio contó con las obligatorias paradas en lugares tan emblemáticos como la lonja de la localidad, el monumento al marinero o las puertas de la casa de la hermandad de la Patrona de los marineros, la Virgen del Carmen. En todas ellas se registraron momentos muy emotivos, con ofrendas florales incluidas, sobre todo dedicadas a los pescadores y marineros locales fallecidos, por los que los romeros ofrecieron una oración a los pies del monumento al marinero.

Desde el carro El Soniquete dedican su tradicional Salve al Simpecado isleñoUna representación del mercado de abastos ayamontino ofrece un aperitivo a los rocieros

Otras paradas, tampoco exentas de emotividad, se produjeron ante el puesto de la Guardia Civil de Isla Cristina, donde el Simpecado también fue recibido con un ramo de flores, ante la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, o a las puertas del Centro de Educación Infantil y Primaria Nuestra Señora del Carmen, donde un grupo de escolares interpretaron una plegaria que dedicaron al Simpecado isleño.

Por su parte, los integrantes del carro El Soniquete dedicaron su tradicional Salve al Simpecado frente al Teatro Municipal Horacio Noguera. En ambos casos, el de los escolares y el de los miembros de El Soniquete, las letras de ambos temas, compuestas expresamente para la ocasión, volvieron a incidir en el carácter marinero de Isla Cristina.

Rebasadas ya de largo las diez de la mañana, la comitiva rociera cruzó la ría del Carreras por el puente Infanta Cristina, sorteando el primero de los cuatro ríos que la hermandad tendrá que cruzar en su caminar hacia la aldea almonteña: Carreras, Piedras, Tinto y Odiel, siendo la única de la provincia onubense que cruza cuatro ríos en su peregrinación.

La filial isleña, la número 45 de las que peregrinan hasta El Rocío, puso rumbo posteriormente hacia la barriada de Pozo del Camino, que comparten los municipios de Ayamonte e Isla Cristina, con parada obligatoria en la Parroquia de María Auxiliadora, Patrona de la misma, para proseguir a continuación hasta La Redondela, donde se rezó el Ángelus y donde fue recibida por la Patrona de la Entidad Local Menor, la Virgen de la Esperanza.

El primer sesteo del camino 2018 tuvo lugar en Lepe, donde este año no entró la hermandad isleña por encontrarse dicha localidad en plena celebración de su romería en honor a la Virgen de la Bella. Tras dejar Lepe, hubo parada en Cartaya, concretamente ante el monumento a la Virgen del Rocío y en la Parroquia de San Pedro Apóstol. En ambos puntos la comitiva isleña fue recibida por representantes de la Hermandad del Rocío de Cartaya. La primera pernocta tuvo lugar en este mismo municipio, concretamente junto a sus instalaciones deportivas.

Para la jornada de hoy martes el sesteo está previsto en el Club Hípico de Huelva y la pernocta en el recinto ganadero de Gibraleón, mientras que el tercer día de camino, estas dos mismas paradas se producirán en el recinto romero moguereño de Montemayor y en Bodegones.

El cuarto y último día de peregrinación el sesteo será ya muy cerca de La Rocina, para entrar en la aldea almonteña de El Rocío sobre las 18:00. La presentación de la Hermandad del Rocío de Isla Cristina ante la Matriz de Almonte y la Blanca Paloma está prevista para el sábado a las 17:30 , aproximadamente.

Según informó a esta redacción el presidente de la hermandad isleña, Pedro Álvarez, la comitiva de la misma que partió ayer de la ciudad costera está integrada por un total de 520 peregrinos, así como por 27 carros, cinco carruajes de tracción animal y más de una quincena de caballistas, aunque a ellos se irán sumando más peregrinos a medida que vayan avanzando las jornadas del camino.

Las hermanas mayores de la filial número 45 son Rosi Rodríguez y Laura Reina, madre e hija, respectivamente, presentando este año la hermandad como principal novedad la restauración completa del cajón de la carreta del Simpecado.

Tras una intensa romería, los rocieros isleños tienen programado emprender el camino de regreso el martes, 22 de mayo, a partir de las ocho de la mañana, para entrar en Isla Cristina el jueves 24. Posteriormente, el sábado 16 se oficiará en la Parroquia de Los Dolores del municipio la ya tradicional misa de acción de gracias.

En Ayamonte, después de la Misa de Romeros que comenzó a las ocho de la mañana, la Hermandad del Rocío inició ayer su peregrinar por los caminos que le llevará hasta los pies de la Reina de las Marismas, en la aldea del Rocío.

En la misma puerta del templo del Socorro, en el barrio alto de la ciudad, el presidente le entregó a los cinco hermanos mayores, Manuel, Reyes, María, José y Carlos Tirado Fernández el Simpecado para que lo lleven en representación de Ayamonte ante la Virgen del Rocío, y lo traigan con la misma ilusión con que lo recogieron: "sé de vuestra responsabilidad y toda la hermandad está segura de que lo vais hacer con la categoría y al mismo tiempo la humildad con la que habéis estado haciendo cada acto que se ha programado".

A partir de ese momento la comitiva, compuesta por un buen número de caballistas, representaciones, junta de gobierno, hermanos mayores, carreta del Simpecado y romeros, comenzaron su andadura desde lo alto de la villa hasta la ribera, pasando por la Casa Hermandad del Jueves Santo y el templo de San Francisco, donde les ofrecieron las distintas hermandades ramos de flores.

Poco a poco se dirigieron hasta el convento de las Hermanas de la Cruz, que rezaron la Salve acompañada de los vivas correspondientes por parte de uno de los hermanos mayores.

Seguidamente, ya en el centro de la ciudad, se encaminaron hasta el Ayuntamiento, donde por parte del alcalde de la localidad, Alberto Fernández, que estaba acompañado por la mayoría de concejales del Consistorio, le entregaron otro ramo de flores para ser colocado a los pies del estandarte ayamontino.

A continuación y a través del puerto, la comitiva se adentró en la avenida que da a la Comandancia Militar de Marina, no sin antes parar unos instantes frente al mercado de abastos, donde una representación de todos los vendedores ofreció a todos los romeros un aperitivo.

Sobre las once de la mañana, la representación rociera fue recibida por el comandante militar de Marina, Pedro Leiva, que después de saludar a la presidencia y hermanos mayores, entregó un ramo de flores y ofreció unas copas a los rocieros. Una vez acabada la visita, se fue dejando atrás el centro del pueblo, camino de la primera acampada. Pero antes hubo una parada en la Casa Cuartel de la Guardia Civil , donde se rezó la Salve a los pies de la Patrona de la benemérita, Nuestra Señora del Pilar, con ofrendas florales por parte de ambas instituciones.

Cercana las doce del mediodía, y ya con todas las carretas puestas en fila, comenzó el verdadero peregrinar por los caminos. Se pasó por el Pozo del Camino y La Redondela, donde se rezó el Ángelus. El almuerzo se llevó a cabo a la salida de La Redondela.

Ya por la tarde, pasando de largo por Lepe, pues Nuestra Señora de la Bella se encuentra en su romería en los terrenos del Terrón, se dirigió a Cartaya, donde les estaba esperando la Hermandad del Rocío de Cartaya, ahijada de la de Ayamonte, recibidos con aplausos y cariño. El pueblo de Cartaya salió a la calle para desear a los romeros ayamontinos un buen camino y una buena vuelta.

Sobre las ocho de la tarde se llegó a la primera acampada en los terrenos donde Cartaya celebra su romería. Aunque la noche era fría, se vivieron momentos de cantes, bailes y rezo del Santo Rosario por parte del padre Felipe Ortiz.

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