Huelva

Emigrantes lo llena todo de color

  • La comitiva encontró el cariño y el afecto de la ciudad en una salida muy especial l Hoy está prevista la llegada a la aldea a las 21:00

YO soy de Emigrantes. Esta es la pegatina que lucían los romeros reafirmando el orgullo de sentirse peregrino de la concha peregrina. Una iniciativa de un hermano que ha querido que todos la luzcan en este tiempo no fácil en el que la Hermandad va al Rocío sin hermana mayor ni presidenta, tras sus recientes dimisiones.

En la calle ayer no se notó nada de eso y todo era una alegría constante con la carreta de Emigrantes, que puso el aroma a una mañana muy especial que se viste del color de los carros de la comitiva que parte del Molino de la Vega y hace el recorrido más largo llegando hasta la iglesia del Rocío, lo que le lleva a un ritmo bastante acelerado para cumplir con tantos compromisos.

A las 8:45 de la mañana, Lázaro el carretero ponía en marcha la carreta del Simpecado, que, al igual que todos los años, era un vergel de color y de aromas, pero en esta salida hay que destacar que es una donación que realizó la Hermandad del Rocío de Huelva. Este año, además, la comitiva pasó por la esquina de la casa de la Hermandad de Huelva, en la calle de Los Marismeños, buscando así la avenida de Palomeque donde se encontró mucho más arropada. En Huelva fueron recibidos por su presidente, Antonio Sánchez de Piña, y el hermano mayor, Antonio Garrido. La comitiva se hacía más barrio, más Huelva en este intenso itinerario.

A José Brioso Mojarro le cupo ayer el honor de estar al frente de la comitiva como presidente. Se le notaba pendiente de todos los detalles como mayordomo que es en el oficio de la junta, pero añadido al de presidente y se le veía emocionado, recibiendo el abrazo y los ánimos de todos los onubenses que se echaron a la calle de una manera muy especial. Una comitiva a la que le acompañaban también las hermandades de Sabadell y Cornellá.

Durante todo el recorrido la Hermandad fue recibida por las instituciones de la ciudad con mucho cariño. En la Santa Iglesia Catedral les despidió el obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco, quien destaca que "esta es una gran fiesta de la familia".

El Paseo de la Independencia y San José le ofreció el aspecto señorial de la calle que custodian palmeras y naranjos, para adentrarse a la calle Puerto, con un recuerdo póstumo a Venancio, en una casa especialmente rociera.

Aquí el sol busca el Simpecado y la petalada esperada de cada año en el Colegio Santo Ángel. Una fiesta para los escolares con sevillanas y palmas. Es esta una jornada de niños esperando los carros sentados en el bordillo de las aceras. Ofreciendo la mirada a una ciudad distinta. Donde lo tradicional se hace con la calle, donde el transporte vuelve a ser tirado por mulos y de jinetes a caballo. Lejos quedó en la mañana, aunque fuera por un momento, las Play Station para encontrase con lo más tradicional y esencia de un pueblo.

Un punto de cercanía en este recorrido es la ofrenda que la Hermandad realiza a la Inmaculada en su monumento. Luego habrá otro encuentro inmaculista al paso por la parroquia de la Purísima Concepción, donde el párroco Diego Capado anima a todos tras la Salve con los vivas emocionados a la Virgen del Rocío. Ofrenda de flores y recibimiento de las hermandades del Nazareno, Soledad y Santa Cruz ante el altarito que se monta con la imagen de la Virgen del Rocío de la parroquia, que es una de las reproducciones más acertadas de la Patrona de Almonte.

Tras su entrada en la calle Blanca Paloma, donde están los orígenes onubenses de Emigrantes, que le sirve de antesala a la parroquia de Nuestra Señora del Rocío, los peregrinos se adentran por una gran avenida que les conduce a barrios tan rocieros de siempre como la Isla Chica y el del Polvorín. Allí sus hermandades con hermosas advocaciones marianas que se funden en la del Rocío; parada cerca y emocionada es en el Centro de Mayores.

La carreta del Simpecado sigue con la m úsica de sus cascabeles y la alameda Sundheim deja ver la comitiva que se acerca hasta El Punto, donde todo se resume de lo que es para Emigrantes El Rocío con la ofrenda y el bello encuentro ante el Monumento a la Procesión de la Virgen del Rocío.

La Gran Vía abre la ciudad a Emigrantes en su despedida, primero en la Diputación Provincial y para cerrar con la Subdelegación, pero donde se vive el gran momento es a las puertas del Ayuntamiento con el adiós en nombre de la ciudad del alcalde de Huelva, Gabriel Cruz. Les deseó buen camino y destacó que Emigrantes "es una seña de la ciudad con la que todos nos identificamos". Le esperaba a las puertas del Ayuntamiento de Huelva el Coro del Lazareto y la Banda Sinfónica Municipal. Se cantó la Salve Rociera, hubo petalada y se escuchó Mi Huelva tiene una Ría.

Una ciudad que se inundaba de ambiente romero para recorrer las calles que parece todo un suspiro, aunque fueron cuatro horas hasta que llegó el Simpecado hasta la Comandancia de Marina.

El comandante naval recibía "a la gente de la mar y del Rocío", en una semana donde dijo que es "cuando más brilla la fachada de la comandancia y nuestras almas con la visita del Simpecado". Tuvo palabras de recuerdo para los últimos fallecidos por la barbarie terrorista en Manchester y pidió por la paz, a la vez que se cantaba la Salve a la Virgen del Carmen en homenaje a Nuestra Señora del Rocío.

El Simpecado de Emigrantes nos dejaba así caminando junto a la Ría de Huelva. Hoy está prevista la salida de la comitiva rociera desde Tres Rayas a las 9:30, la llegada a Gato para el sesteo a las 14:30 y a la aldea de El Rocío, a las Tinajas a las 21:00.

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