Las empresas andaluzas aprenden a configurar planes estratégicos

  • Más de 20 firmas se han embarcado ya en la realización del PRE, un programa de la agencia regional de promoción exterior destinado a prepararlas para diseñar y actualizar sus proyectos de futuro en el extranjero

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"Planificar tiene su recompensa". De esta manera resume Beatriz Feichtenberger, técnico del Área de Consultoría y Marketing de Extenda, la utilidad del Programa de Reflexión Estratégica (PRE), un servicio que la Agencia Andaluza de Promoción Exterior lanzó en 2005 y al que ya se han acogido 25 empresas de la comunidad autónoma. Dirigido a firmas con una actividad ya consolidada en el extranjero y una facturación mínima que ronde los 10 millones de euros -el 20% procedente de fuera-, el programa está pensado para dar respuesta a situaciones en las que una empresa desee acelerar su proceso de internacionalización, revisar el modelo de negocio por haber llegado el actual al límite de su desarrollo, aumentar su competivividad con un proyecto de implantación en el exterior o bien consolidar la operativa de sus filiales extranjeras.

Esa respuesta viene dada en forma de plan estratégico, que se pergeña en 10 ó 15 sesiones de trabajo de unas cuatro horas de duración. Su diseño suele ir precedido de un exhaustivo análisis para establecer de dónde parte la empresa y adónde quiere llegar. Hecha esa reflexión, se esbozan varios escenarios futuros, con cifras reales y calculando la incidencia de cada uno de ellos en la cuenta de resultados. Tras seleccionar el escenario que mejor se adecua a los planteamientos de la firma, se procede a la definición del plan estratégico propiamente dicho, que tendrá una duración de entre tres y cinco años. En su articulación, no sólo se fijan los objetivos a cubrir, sino también los resultados proyectados, los recursos (humanos y productivos) necesarios para hacerlos realidad y una evaluación de las coyunturas o problemas que pudieran planteársele al proyecto (por ejemplo, la depreciación del dólar), así como las soluciones para atajarlos. Con el plan ya definido, se establece un cronograma de actuaciones y se reparten tareas.

Beatriz Feichtenberger apunta al respecto que, pese a que el plan se fija con un plazo determinado, éste se revisa cada año, por si fuera necesario adaptarlo a algún cambio en el entorno. Para entonces, el equipo directivo de la empresa en cuestión dispondrá, gracias a las sesiones de trabajo, de la preparación suficiente para hacer las revisiones sin necesidad de la supervisión de un consultor. "Entre los retos del PRE, figura el conseguir que las empresas sean autónomas y que, a partir de sus refexiones estratégicas, sean capaces de ver qué quieren hacer, además se marcar las pautas para lograrlo", señala la responsable de Extenda. De hecho, la dirección técnica del programa la lleva la consultora Interstrategies, cuya actividad está específicamente centrada en la planificación de estrategias de negocio internacionales.

Otro de esos retos es fomentar el trabajo del equipo directivo de forma coordinada, y concienciar a sus miembros de que la definición de un plan de internacionalización no es un cometido exclusivo del responsable del departamento exterior (confluyen aspectos financieros, de promoción...). Por ello, a las sesiones acuden desde el director general y el gerente hasta el director financiero o de marketing.

El coste del PRE oscila entre los 12.000 y los 20.000 euros, dependiendo del tamaño de la empresa y del número de sesiones realizadas, aunque Extenda cubre el 50% de los honorarios de consultoría. Según Feichtenberger, en la actualidad hay entre 200 y 300 firmas andaluzas susceptibles de acogerse al programa, "pero son ellas las que tienen que dar el paso y decidir si es el momento de hacerlo". Entre las que ya lo han hecho, hay referencias de todos los sectores: Agro Sevilla, Guadarte, Difasa, Lienzo de los Gazules, Hispacold, el laboratorio Vircell, Transportes Pantoja...

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