Economía

La dura lista de tareas pendientes

  • Septiembre espera al Gobierno con varios asuntos cruciales sobre la mesa: el diálogo social, la reforma fiscal y la ley de economía sostenible · La aprobación de los Presupuestos Generales, otro gran reto

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El nuevo curso se presenta con más asignaturas pendientes que nunca para el Gobierno. La crisis se ha cebado especialmente con España y el paro, y las cuestiones económicas ya son los problemas que más preocupan a los españoles, por encima de la inmigración y el terrorismo, según el CIS.

La eficacia de muchas de las medidas adoptadas hasta ahora por el Ejecutivo se ha cuestionado desde muchos frentes. En septiembre, algunas de ellas se examinarán y será el momento de decidir si se mantienen, se modifican o desaparecen. Es el caso de la rebaja fiscal de los 400 euros por contribuyente o el cheque-bebé de 2.500 euros, que supondrían un ahorro de más de 6.000 millones para las arcas públicas. Éste es precisamente uno de los grandes quebraderos de cabeza de la economía española, que en dos años ha convertido el superávit en déficit.

El déficit del Estado se situó en el primer semestre en el 3,64% y el cuadro macroeconómico del Ejecutivo estima que alcanzará el 9,5% al cierre de 2009 y caerá hasta el 8,4% en 2010, el 5,2% en 2011 y el 3% en 2012, dentro del límite que marca la Comisión Europea. Sin embargo, las previsiones de la mayoría de organismos van más allá y apuntan que podría sobrepasar el próximo año el 10% e, incluso, el 11%, cifras que tampoco se antojan imposibles, a tenor de las constantes revisiones que el Gobierno viene haciendo de los diferentes indicadores, y a la evolución de las cifras del paro, cuya tasa alcanzó en el segundo trimestre el 17,9%, según la Encuesta de Población Activa (EPA), lo que supone que sean cada vez menos los ingresos fiscales.

En este escenario, el Ejecutivo debe buscar las fórmulas que procuren más ingresos y todo hace indicar que una de ellas será una subida de impuestos. En junio ya hubo un anticipo con el tabaco y los carburantes y, en mayo, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció la supresión de la deducción para las hipotecas de las rentas más altas. En estos meses, tanto Zapatero como la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, han reiterado que habría que pasar revista a todos los tributos para combatir el déficit. Y ahora el ministro de Fomento, José Blanco, ha dado nuevas pistas al abogar por subir los impuestos a las rentas más altas.

Antes de ser presidente, Zapatero dijo que "bajar los impuestos es de izquierdas". Las contradicciones no quedan ahí. En julio, aseguró que cualquier medida que se tomara sería "coyuntural y muy moderada". En sus últimas semanas como responsable de Economía, Pedro Solbes ya manifestó que el margen para acometer nuevas medidas estaba agotado. Sin embargo, su sucesora aseguró que aún se podía estirar más la manta y, así, en el Debate sobre el estado de la Nación, Zapatero también anunció los 2.000 euros de ayudas directas para la compra de automóviles o la reducción del impuesto de Sociedades. Además, adelantó que recortaría en 1.000 millones los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Sin embargo, el propósito de moderación en el gasto no impidió que el pasado 13 de agosto el Consejo de Ministros aprobara la ayuda de 420 euros mensuales para los desempleados que agoten todas sus prestaciones durante seis meses, con un presupuesto de 642 millones. Y ahí no paran los anuncios de gasto del Ejecutivo, porque el propio Blanco ha adelantado que su departamento invertirá más de 6.000 millones en obra pública en lo que queda de año para reactivar el sector de la construcción.

Al margen de la política fiscal, el Gobierno tendrá que retomar el diálogo social con los sindicatos y la CEOE después del fracaso de julio. La distancia entre los agentes sociales y económicos es patente y las negociaciones sobre el nuevo contrato y la revisión salarial prometen un otoño ajetreado. También tendrá que definir los pormenores de la Ley de Economía Sostenible, que marcará el modelo de crecimiento de España de los próximos años y, en definitiva, el ritmo para salir de la crisis. Las obras propiciadas por el Fondo de Inversión Local, dotado con 8.000 millones, verán su fin y el Gobierno ya ha anunciado un nuevo fondo para 2010 de 5.000 millones destinado a I+D+i.

Sobre la mesa espera la reestructuración del sistema financiero, después de dar luz verde en junio al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y avanzar en las últimas etapas del nuevo sistema de financiación autonómica.

Y como cada año, la aprobación de los PGE llevará las disputas al Parlamento. En junio, el Senado rechazó el techo de gasto y el objetivo de estabilidad presupuestaria para el trienio 2009-2012, con los votos de PP, PNV y ERC, pero el Pleno del Congreso levantó el veto gracias a una mayoría simple, y el límite presupuestario quedó fijado en 182.439 millones.

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