Trichet cumple su amenaza y sube los tipos de interés de la Eurozona al 4,25%

  • El incremento de un cuarto de punto devuelve el precio oficial del dinero al nivel de 2001 · El BCE deja entrever que no habrá más alzas a corto plazo y arremete contra quienes, como Zapatero, le dan "consejos"

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Fiel al guión anunciado hace justo un mes, el Banco Central Europeo (BCE) cumplió ayer con su amenaza y elevó el precio del dinero en la Eurozona en un cuarto de punto, hasta el 4,25%, en el primer incremento de los tipos de interés desde junio de 2007. El presidente de la institución, Jean-Claude Trichet, insinuó que no habrá más subidas a corto plazo al afirmar que el aumento contribuirá a anclar las expectativas de inflación en niveles acordes con la estabilidad de precios y lanzó dos mensajes claros: uno a empresarios y sindicatos para que eviten una espiral precios-salarios perjudicial para crecimiento y empleo, y otro a todos los agentes que intervienen en los mercados del petróleo para pedir que no se establezcan restricciones artificiales a la producción.

El BCE se convierte así en el primer banco central, junto al sueco (en el país nórdico no circula el euro), que opta por incrementar el precio del dinero en un contexto de desaceleración, falta de liquidez en los mercados y restricciones al crédito. El objetivo, como insiste Trichet desde Fráncfort una y otra vez, pasa por contener la escalada de la inflación en la Zona Euro, sobre todo tras alcanzar el 4% en junio, la cifra más alta de su historia y el doble de sus estimaciones.

Con su decisión, el BCE devuelve los tipos de interés a niveles de hace siete años y marca distancias de nuevo con la Reserva Federal, que desde el estallido de la crisis de las hipotecas subprime ha rebajado en siete ocasiones el precio del dinero, desde el 4% a sólo el 2%.

Durante su esperada comparecencia tras la reunión del Consejo de Gobierno, Trichet hizo hincapié en que la entidad que preside no dudará en actuar para garantizar la estabilidad de precios, si bien reconoció que el aumento de los tipos acometido ayer podría ser suficiente. El banquero francés enfatizó que el BCE "es una institución independiente, concentrada en sus responsabilidades hacia 320 millones de habitantes", por lo que "hará lo que crea que deba hacer", en alusión a los comentarios del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien le pidió "cautela y responsabilidad".

Tras descartar que la economía de los Quince sufra un periodo de estanflación (combinación de nulo crecimiento y alta inflación), afirmó que la Eurozona crecerá de forma moderada en los próximos meses. No obstante, admitió que el descenso del paro a su cota más baja en 25 años no podrán compensar la pérdida de poder adquisitivo provocada por el repunte de los precios de energía y alimentos.

Por lo que respecta a la evolución de los precios, Trichet admitió que la inflación permanecerá muy por encima del objetivo del 2% durante bastante tiempo para empezar a moderarse en 2009. Los riesgos son al alza y han aumentado por la amenaza de nuevos repuntes en el precio del crudo, que obliga a modificar el comportamiento "de las empresas y los hogares". De ahí que reiterara su mensaje: es "imperativo" evitar que las subidas se trasladen a la fijación de precios y salarios y recordó como la espiral provocada por la crisis del petróleo de 1973 provocó una enorme destrucción de empleo.

Trichet, quien dejó claro que el BCE es "independiente" de aquellos que le "dan consejos" -en referencia a las declaraciones de dirigentes como Rodríguez Zapatero, que criticaron su anuncio de subida de tipos-, advirtió que varios países corren el riesgo de acercarse o superar el objetivo de déficit del 3% marcado en el Pacto de Estabilidad, por lo que pidió prudencia en el diseño de sus políticas fiscales.

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