La compra de Spanair por Longstock puede peligrar por una fianza de 100 millones

  • El presidente de Longstock avisa de que una condición impuesta en el último momento por los propietarios de la compañía, el grupo aéreo escandinavo SAS, podría poner en peligro la operación si no logran alcanzar un acuerdo

Vitor Pinto da Costa, presidente del fondo portugués Longstock Financial Group está negociando desde agosto pasado la compra de Spanair, aunque sólo se hizo público su interés en febrero. Ahora, el gestor indica que "hace dos semanas que se discuten los detalles del contrato, pero a última hora, SAS puso sobre la mesa una condición que nosotros no aceptamos".

La condición impuesta por SAS, según explicó el responsable del fondo portugués, "es que paguemos 100 millones de euros por adelantado, como garantía, en caso de que ocurra alguna cosa al negocio, por ejemplo, si la Autoridad de la Competencia no lo autoriza".

Esta situación, indica, "fue puesta sobre la mesa dos días antes de firmar el contrato y ahora estamos discutiéndola". "Hablamos con UBS y le explicamos que no aceptamos esa condición, pero ellos tampoco prescinden de ella" y por tanto "puede comprometer el negocio", explica.

"Esto fue puesto sobre la mesa a finales de la semana pasada, en el último día de análisis del contrato. Los abogados están tratando el asunto y estamos esperando una respuesta en lo que se refiere a la negociación, ya que resolviendo esa cuestión tenemos todo acordado y el negocio puede avanzar", afirma el presidente de Longstock.

Pinto da Costa reconoce que si el negocio no sale adelante, "SAS probablemente le vende Spanair a Iberia, aunque nuestra propuesta es superior a la de ellos". "Iberia propone cerca de 300 millones de euros y asume la deuda de Spanair. Nosotros proponemos 450 millones de euros y recibimos la empresa libre de deudas. La financiación es realizada por nosotros y por bancos", agrega, aunque no quiere avanzar el nombre de las entidades financieras hasta que el contrato esté firmado.

El gestor explica que en cuanto tengan una respuesta de SAS "el negocio estará concluido", pero aclara que "se está negociando desde agosto del año pasado, cuando la empresa se puso a la venta". El objetivo del negocio es "lograr una compañía aérea fuerte, crear un gran grupo de aviación europeo, junto con Aerocondor, y crear un competidor fuerte a Iberia en España", explica el responsable. Sin embargo, matiza que "la compra deja de ser tan interesante" si no pueden contar con los aviones de Spanair para planear la operación de verano, que comienza a organizarse el 31 de marzo.

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