Nueva Rumasa 'se come' Tranchettes

  • El grupo de Ruiz-Mateos compra a Kraft la planta de Mahón y todas sus marcas de queso fundido, menos El Caserío · La firma se compromete a mantener los 164 empleos · La operación se cerrará en mes y medio

Nueva Rumasa, el grupo empresarial propiedad del jerezano José María Ruiz-Mateos, continúa su expansión, especialmente en el sector alimentario. Si hace unos meses fue la planta de Parmalat en Sevilla y la marca Clesa, ahora le toca el turno a la fábrica de Kraft en Mahón (Menorca) y la marca Tranchettes. La multinacional alimentaria Kraft Foods ha alcanzado un acuerdo con Nueva Rumasa para la venta de su planta menorquina y las marcas de queso fundido Santé y Quesilettes y Tranchettes, según informaron ayer ambas compañías en un comunicado conjunto. En la operación no está incluida la marca El Caserío, ya que, finalmente, Kraft no ha querido desprenderse de ella.

La operación está sujeta al habitual proceso de auditoría legal y financiera (due dilligence) y será efectiva el próximo 30 de junio como fecha límite. El grupo de la familia Ruiz Mateos, que adquirirá la planta de Mahón a través de su filial Carcesa (propietaria de las marcas Apis y Fruco y adquirida en 2008 precisamente a Kraft), ha asumido el compromiso de mantener los puestos de trabajo de este centro, que ocupa a 164 trabajadores fijos.

Dentro del acuerdo, Kraft mantendrá íntegra la producción de El Caserío en la planta de Mahón hasta finales de 2009, y suscribirá un contrato de comanufactura durante tres años, de tal forma que una parte de El Caserío se fabricará en Mahón y otra en Bélgica.

Paralelamente, se establecerá un contrato transitorio de prestación de servicios, de manera que Kraft realizará de forma temporal algunas funciones de apoyo para facilitar una transición ordenada del negocio. Kraft Foods anunció el cierre de la planta de Mahón el pasado 11 de diciembre como solución a su problema de exceso de capacidad productiva en sus fábricas de queso fundido en Europa, tras intentar la venta de la instalación durante cuatro años.

Para la multinacional, "es una satisfacción haber encontrado una solución que permita mantener la actividad en la planta de Mahón y los puestos de trabajo". El grupo recalcó que a lo largo de este proceso insistió en que su "opción preferida era la venta de la planta, como ha quedado demostrado".

Kraft Foods también vendió en 2008 al grupo de la familia Ruiz Mateos su negocio de patés, zumos y tomate en conserva (Fruco y Apis), incluyendo tres plantas en Extremadura, y ha podido comprobar "cómo tras esta adquisición, Nueva Rumasa ha invertido en las plantas y ha mantenido y aumentado los niveles de empleo de las mismas". De hecho, la mayoría de las empresas que Nueva Rumasa ha adquirido, o estaban en crisis (caso de Dhul) o sus propietarios estaban interesados en desinvertir, como es el caso de Parmalat con su antigua filial española, Clesa.

El grupo jerezano lanzó el pasado febrero una emisión de pagarés corporativos, a través de Carcesa, con una rentabilidad del 8% anual y con el objetivo de adquirir empresas que representan "auténticas" oportunidades de negocio "en los momentos actuales".

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