Ex consejeros de Abengoa votaron el cese de Benjumea para asegurar la ampliación

  • Domínguez Abascal, sucesor en la presidencia, dice que "no estaba en el ADN" del hijo de uno de los fundadores dejar la compañía

  • Consideró necesario que le asesorase tras el relevo

Felipe Benjumea -a la derecha-, a su llegada a la Audiencia Nacional el pasado lunes. Felipe Benjumea -a la derecha-, a su llegada a la Audiencia Nacional el pasado lunes.

Felipe Benjumea -a la derecha-, a su llegada a la Audiencia Nacional el pasado lunes. / Fernando Villar / EFE

Ex consejeros de Abengoa aseguraron en el juicio contra la antigua cúpula de la compañía que el cambio en la presidencia "no dependió de decisiones autónomas" del Consejo de Administración y que sólo lo apoyaron para asegurar la ampliación de capital, después fallida, necesaria para garantizar el futuro de la firma.

Así lo ha manifestado José Domínguez Abascal, sucesor de Felipe Benjumea al frente de la multinacional, quien añadió que "estaba clarísimo que no se iba a firmar el aseguramiento de la operación" sin el relevo de la cúpula, y defendió la posterior contratación del ex presidente como asesor no ejecutivo "por su conocimiento" de la compañía.

Citigroup aclara que el banco nunca confirmó su disposición a ir a la ampliación de capitalJavier Benjumea, pese a ir citado como testigo, se negó a declarar al alegar parentesco

En calidad de testigo, afirmó que desde el Consejo tenían la sensación de que "los bancos querían apoyar la ampliación, pero con la boca chica, ya que siempre había una dificultad" y destacó que conoció la condición impuesta por el Santander a través de Antonio Fornieles, quien "venía con mala cara" tras su reunión con la entidad.

En este sentido, el responsable de Banca para España de Citigroup, Ignacio Gutiérrez-Orrantia, aseguró que esta entidad financiera "nunca confirmó su disposición" a participar en la ampliación de capital, una vez conocidas las cuentas que presentó Abengoa el 31 de julio de 2015.

Aunque él no formaba parte del equipo de trabajo que se ocupó del posible aseguramiento de la ampliación de capital por parte de Citigroup, sí le consta que la entidad "nunca se comprometió a participar".

Domínguez Abascal fue claro: "Ser presidente no estaba en mis cálculos", antes de añadir que fue el propio Benjumea quien le planteó hacerse con el control de la compañía ante un posible cese, algo que en ese momento le pareció improbable. "Quien crea que Benjumea estaba pensando irse por voluntad propia no le conoce. No iba a abandonar a menos que lo sacaran de allí de alguna manera por la fuerza. No está en el ADN de Benjumea dejar Abengoa", declaró ante el tribunal.

El ex directivo de Abengoa lo aclaró aún más: "Desde que tenía la percepción de que me podía caer la presidencia pensé en que iba a necesitar el apoyo de una persona que había estado ahí durante 25 años".

De este modo Benjumea siguió vinculado a la empresa mediante un contrato de prestación de servicios con el mismo sueldo que tenía como presidente, pero que no percibió, según dijo él mismo en su declaración ante el tribunal de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal. El fiscal del caso, José Perals, acusa a Benjumea y al exconsejero delegado Manuel Sánchez Ortega de haber simulado su cese ocultando una renuncia voluntaria para cumplir así las condiciones acordadas en los nuevos contratos de la alta dirección y cobrar las indemnizaciones.

El Ministerio Público les atribuye un delito de administración desleal y pide cinco años de cárcel para Benjumea, quien percibió cerca de 11,5 millones de euros, y cuatro años y tres meses para Sánchez Ortega, a quien le fueron devengados 4,5 millones tras su salida de Abengoa. La acusación también se dirige contra tres miembros de la Comisión de Nombramientos que informaron favorablemente del cese de los exdirectivos.

En relación a la situación económica del grupo sevillano, Domínguez Abascal explicó que la deuda en aquellos momentos oscilaba entre los 9.000 y 10.000 millones de euros, de ahí la necesidad de que saliera adelante la operación financiera. "Aquello era un poco entre todos la mataron y ella sola se murió. Los bancos decían que iban a aprobar la ampliación con la boca chica, todos los días había una dificultad", dijo en repuesta a la pregunta de por qué se frustró la firma.

Durante la sesión también compareció Javier Benjumea, hermano del acusado e integrante del Consejo de Administración en la época, que se acogió a su derecho a no declarar en razón a su parentesco.

Sí lo hizo, en cambio, el exconsejero de Abengoa Claudi Santiago, que señaló que en el consejo que acordó el cese de Benjumea "ocurre de todo" y afirmó que apoyó el cambio en la presidencia al comunicársele que "los bancos estaban esperando fuera y que hasta que no se acordara no iban a firmar la ampliación de capital". Santiago, que siguió la reunión vía telefónica desde Londres, indicó que si bien fue el Santander el que impuso la condición en un primer momento, ese día parecía "una posición consensuada de otros bancos".

En su opinión, las entidades "sólo querían que Benjumea no tuviera ningún poder ejecutivo en la compañía, ni voto en el consejo, ni poder de decisión", razón por la que no se opusieron a que éste continuara dentro de Abengoa como asesor.

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