Draghi insiste en la necesidad de mantener los estímulos monetarios

  • El presidente del BCE niega que las inyecciones de la entidad estén dañando la rentabilidad de los bancos europeos

Mario Draghi, ayer en un congreso bancario celebrado en Fráncfort. Mario Draghi, ayer en un congreso bancario celebrado en Fráncfort.

Mario Draghi, ayer en un congreso bancario celebrado en Fráncfort. / armando babani / efe

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, defendió ayer la necesidad de seguir manteniendo una política monetaria ultraexpansiva en los 19 países de la Eurozona, cercenando las esperanzas de países como Alemania que exigen a la entidad una rápida vuelta a la normalidad. "Todavía no estamos en ese punto en el que la recuperación de la inflación se mantenga por sí sola sin el apoyo de nuestra política monetaria", señaló el banquero en un congreso bancario celebrado ayer en Fráncfort.

No obstante, según precisó, el Consejo de Gobierno del BCE tienen una "confianza creciente en que la recuperación será sólida" y en que la economía es ahora más resistente frente a posibles nuevos shocks que se puedan presentar en un futuro.

"La inflación en la zona euro se está apartando gradualmente de los valores tan bajos en los que se situó en los últimos años; sin embargo, todavía no se ha logrado un aumento sostenido del nivel de precios", explicó Draghi.

En aras de cumplir con su principal mandato, el de mantener la inflación un nivel cercano pero inferior al 2%, el BCE puso en marcha en marzo de 2015 un multimillonario programa de compra de activos, que contempla en la actualidad inyecciones directas de unos 60.000 millones de euros mensuales, y rebajó los tipos de interés rectores a su mínimo histórico del cero por ciento. Con este movimiento, se ha logrado impulsar la coyuntura de la Eurozona pero la inflación todavía sitúa lejos de ese 2% considerado idóneo por el organismo.

El pasado mes de octubre, el BCE anunció que a partir de 2018 reducirá a la mitad el volumen de su programa de compra de activos a 30.000 millones de euros mensuales desde los 60.000 actuales, pero precisó que prolongará su duración en nueve meses hasta septiembre de 2018.

Draghi también aseguró ayer que la política monetaria de ultrabajos tipos de interés y compra de deuda que mantiene no ha perjudicado los beneficios de los bancos privados en el área.

En su intervención, Draghi dijo que "en lo que respecta a la rentabilidad de los bancos", la investigación del BCE ha encontrado "escasa evidencia" de que su política monetaria "esté actualmente causando daño". Varios directivos de la banca europea, especialmente de la alemana, han criticado al BCE por mantener los tipos de interés demasiado bajos por un largo periodo de tiempo lo que, argumentan, limita la rentabilidad de sus créditos.

"El ingreso neto por interés se ha mantenido bastante estable en los pasados dos años", indicó Draghi en referencia a las cuentas de resultados de los bancos privados europeos.

Agregó además que si los bajos tipos tuviesen algún efecto negativo en el futuro en el ingreso neto por interés bancario, este "se vería ampliamente compensado por los efectos positivos de los estímulos monetarios" en otros componentes esenciales de la rentabilidad, como la calidad de los préstamos y las provisiones por pérdidas crediticias.

El responsable de la autoridad monetaria europea aseguró que en el momento actual no se aprecian sistémicos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios