El A400M alza el vuelo e impulsa la renegociación del contrato

  • El avión militar de Airbus realiza con éxito su primer periplo en Sevilla casi dos años después de lo previsto · El grupo pretende que el acontecimiento lleve a los países clientes a colaborar en los sobrecostes del proyecto

Hace no tantos años las siglas A400M sonaban a chino. Sin embargo, ayer quedó patente que los tiempos han cambiado. Y tanto. La expectación vivida en Sevilla al calor del primer vuelo del avión militar puso de manifiesto que el proyecto ha calado con creces no sólo en la capital hispalense, sino en Andalucía y en España en general. Cientos de periodistas de medio mundo, junto a representantes de la industria y la política internacional, y a los trabajadores de la planta sevillana de Airbus Military conformaron una marabunta de más de 3.000 personas que quisieron vivir en directo un acontecimiento histórico. El Rey Juan Carlos, en su incombustible apoyo al sector aeronáutico, ejerció de anfitrión del evento.

Dos años después de lo previsto en el calendario inicial, el A400M por fin alzó ayer el vuelo en un intento de dar vida a un proyecto amenazado por los sobrecostes acarreados por los retrasos. El programa se ha visto salpicado por un sinfín de obstáculos técnicos, financieros y políticos que lo han colocado varias veces en la picota. El principal, el del desarrollo de los motores, ya está solventado, puesto que éstos rugieron a toda máquina en la aeronave que ayer realizó el periplo inaugural.

Sin embargo, los problemas financieros van in crescendo. Hasta el momento, el programa del avión militar soporta un sobrecoste de 2.400 millones de euros, cifra que podría elevarse a un montante final de 5.000 millones, según las estimaciones más extendidas. Una cantidad que la compañía quiere compartir con los países clientes. "La situación financiera actual simplemente no funciona; pedimos un esfuerzo a nuestros socios en la asunción de parte de los riesgos", demandó ayer el presidente de Airbus, Tom Enders.

Precisamente, y de forma paralela al vuelo del A400M, representantes de los ministerios de Defensa de los siete países clientes -España, Francia, Alemania, Reino Unido, Luxemburgo, Bélgica y Turquía- mantuvieron una reunión en la planta de montaje final (FAL) de Sevilla para evaluar el estado de la renegociación del contrato. El ministro francés del ramo, Hervé Morin, se erigió en portavoz y subrayó la importancia de llegar a un acuerdo lo antes posible. Estos países realizaron un pedido inicial de 180 aparatos por valor de 20.000 millones de euros, a los que se sumaron posteriormente las cuatro aeronaves de Malasia y las ocho de Suráfrica. Ésta última ha sido la primera víctima de la negociación. Hace apenas un mes decidió cancelar sus encargos por las demoras del programa.

Los siete países enviarán antes del miércoles una carta a EADS -matriz de Airbus Military- para que las negociaciones tengan lugar al máximo nivel. "Esperamos una respuesta antes del 31 de diciembre", indicó el secretario de Estado alemán, Rüdiger Wolf. "Tenemos contratos; no queremos algo de EADS, sino que es EADS el que lo quiere de nosotros; con la carta situaremos la responsabilidad allí donde corresponde", sentenció.

En este mismo sentido, el Rey Juan Carlos hizo un llamamiento para que se alcance un pacto final que convierta al programa en un "éxito total". "Me gustaría mostrar mi apoyo a todas las naciones involucradas en el programa y animar a los gobiernos y a la industria a alcanzar, en cuanto sea posible, un acuerdo final para convertirlo en todo un éxito", sugirió. Según fuentes de la compañía, una de las propuestas que han realizado a los socios es ofrecer menos aviones por la cantidad de dinero ya fijada. Es decir, que en lugar de proporcionar los 180 aparatos comprados con los 20.000 millones, les darían un 25% menos (45). "Es una forma de evitar que el cliente tenga que desembolsar más dinero en un momento de crisis como el actual", indicaron. Esta rebaja en el número de aeronaves se mantendría hasta 2020 y, a partir de ahí, se renegociarían los términos del contrato para las unidades que se quedaran fuera.

"Estoy convencido de que las cosas se encauzarán gracias al hito de hoy; los países han podido ver que el avión existe, es de verdad y vuela; es un buen punto de referencia", vaticinó Domingo Ureña, presidente de Airbus Military.

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