Un triunfo justo y de prestigio

  • España derrota a Italia en un partido intenso, con sabor a Eurocopa, de claro color local en el primer tiempo y más nivelado en el segundo, que decidió Villa en el minuto 78 con un golazo por la escuadra

España venció ayer a Italia por 1-0 en un partido amistoso jugado con una extraordinaria intensidad, con sabor a Eurocopa y resuelto gracias a un espectacular gol de David Villa en el m. 78.

El partido tuvo a España como gran dominador en la primera parte e Italia equilibró el duelo en la segunda. Pero los locales dieron el zarpazo definitivo con una gran volea de Villa en el último tramo. Un premio merecido.

Bastó un minuto para ver las intenciones de uno y otro equipo. España reforzó su apuesta por la pelota y manejó el encuentro desde el comienzo. Italia fue la de siempre: gran fortaleza defensiva, buena salida del balón y contundencia arriba.

España fue la gran dominadora de la primera parte. Se movió mucho y bien, amparado en un centro del campo lleno de jugadores de toque. Además, hubo mucha más movilidad que en otros encuentros y los laterales llegaron bien. Aunque, como casi siempre, faltó contundencia en el remate.

Sin embargo, la primera oportunidad tuvo color italiano, con una falta sacada desde un lateral y un remate de Luca Toni a la red. Fritz Stuchlik, el árbitro del partido, anuló el gol sin que nadie supiera por qué. Igual vio un fuera de juego que pasó inadvertido para el resto de la humanidad.

La ocasión mostró que Italia es una selección dura, capaz de morder aunque parezca que no tiene mandíbula. Pero España se mantuvo fiel a su estilo y siguió llegando, con una espléndida circulación de balón. Xavi y Cesc llevaron el peso del equipo.

Su oportunidad más clara llegó a los 36 minutos, con una buena dejada de David Silva y un potente remate de Fernando Torres que obligó a Buffon a sacar una buena mano. Luego, Cesc disparó desde la frontal y el meta italiano volvió a despejar, dejando un sello de categoría. Los dos equipos se marcharon satisfechos al descanso: España, por el juego; Italia, por el resultado.

Italia equilibró el duelo en el comienzo de la segunda parte. Entró Gattuso en el centro del campo y su peso liberó a De Rossi, que dio un recital durante media hora. España sufrió la presión del rival y perdió el balón, su gran bien, y se preparó para sufrir. En el m. 50, Grosso progresó por la izquierda y Camoranesi, desde cerca, estrelló el balón en el larguero. Fue todo un aviso y la confirmación de que Italia regresaba.

España acusó la dimisión de varios centrocampistas y Xabi Alonso fue la solución. El centrocampista del Liverpool utilizó su buen desplazamiento en largo para desahogar el juego de los locales. Además, Iniesta volvió a crecer y su equipo se lo agradeció.

La selección de Aragonés volvió a equilibrar un duelo muy intenso que alcanzó su cénit a los 77 minutos. Entonces, Camoranesi pisó el área española con energía y desafió a Iker Casillas en un mano a mano que cayó del lado del meta. Grave error italiano, muy inusual, en especial porque España marcó un minuto después.

El balón llegó llovido al área, Cannavaro despejó y Villa cazó una espectacular volea con la pierna zurda que entró por toda la escuadra. El delantero español besó el escudo y todos los jugadores españoles celebraron el tanto como si fuera un partido oficial.

España se llevó un triunfo de mucho prestigio, como antes sucedió ante rivales como Argentina, Inglaterra o Francia. Son victorias que tienen valor y reafirman la autoestima, aunque ya se sabe que España suele ser 'campeona del mundo' en amistosos. Pero su estilo gusta mucho a la afición, que vuelve a ilusionarse.

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