La suerte da la espalda al Cartaya

  • El gol de Pablo Niño en el minuto 67, en una de las pocas ocasiones de los cordobeses, puso de relieve la efectividad de un cuadro que roza la cabeza de la tabla frente al constante desacierto de los locales

El Cartaya cosechó una inmerecida derrota debido a que la fortuna le volvió en todo momento la espalda al no estar acertado de cara al gol. Fueron bastantes y muy claras las ocasiones de marcar que tuvieron los jugadores locales. Pero, en unas ocasiones el meta David, en otras sus compañeros de la defensa, especialmente Nieto, y otras la falta de acierto en el remate, impidieron que el conjunto cartayero consiguiera marcar en la portería del Pozoblanco. Por su parte, los visitantes, que apenas gozaron de ocasiones de gol ante el cancerbero Raúl, estrellaron el balón en dos ocasiones en el larguero de la portería local en el segundo periodo.

Ya en el primer minuto de partido el Cartaya desperdició una doble ocasión de marcar. Pero el meta David realizó una gran parada a disparo de Yeyo, repeliendo el balón, que recoge Llaves en el interior del área pequeña, pero no supo definir, cruzando un esférico que se marchó fuera, a la derecha del desguarnecido cancerbero visitante.

Los locales frenaban en defensa los tímidos intentos atacantes de un Pozoblanco que no creó ni una sola ocasión de gol en la primera mitad. Bien plantados atrás, los visitantes, con la defensa adelantada, corrían excesivos riesgos ante un posible contragolpe local, que a punto estuvo de costarle un serio disgusto.

Casi se lo da Luis Zambrano (25') rematando casi a bocajarro un centro de Tinoco, pero su remate mandó el balón fuera de forma sorprendente. El árbitro concede saque de esquina. Lo saca Guarte, intentando el gol olímpico, el esférico se le escapa al meta David y nadie llega a rematarlo mientras se pasea por la raya de gol.

El Pozoblanco se iba vivo al descanso y en la segunda parte, con el fuerte viento a favor, llegaría la primera ocasión de marcar para los visitantes. En el minuto 54, el central Tato, de libre directo, manda el balón al larguero. Ahí tenían los cordobeses su mejor arma ofensiva.

Pero sería Pablo Niño, en jugada personal por la banda derecha, el que en un centro sorprendería a Raúl marcando el único gol del partido. El balón, favorecido por el viento, cogió un efecto hacia dentro para golpear en el poste derecho y marcharse al fondo de la portería local.

El Cartaya acusó por unos minutos el 0-1 y Balsera casi lo aprovecha, ya que sorprendió al adelantado meta local para mandarle el balón al larguero (70`). Hubiera sido demasiado castigo para los locales, que pronto se rehicieron para ir en pos de restablecer el empate.

Está a punto de conseguirlo el recién incorporado Rivero en la primera ocasión que tocó el esférico. Su remate, libre de marcaje, al sacar Luis Zambrano un libre directo al área visitante, mandaba el balón fuera, desperdiciando así otra clara ocasión de batir a David.

En la siguiente acción es Tinoco el que supera al portero visitante con su remate, pero cuando el gol se cantaba aparece el defensa Nieto para despejar el balón sobre la misma raya de gol.

Los locales encerraron al Pozoblanco sobre su área. Los cordobeses se defendían como gato panza arriba de las acometidas de un Cartaya que en los cinco minutos de tiempo extra gozó de otras dos claras ocasiones que no supo materializar. Primero, porque otra vez Nieto despejaba el esférico sobre la raya, tras el disparo de Yeyo, una vez superado el portero visitante. Y luego era el propio meta David el que detenía el balón tras el remate de cabeza de Marín.

Al final, la fortuna sonreía a un Pozoblanco que se llevó un excesivo premio ante un Cartaya que acabó pagando su falta de acierto y que mereció mejor suerte.

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