Recreativo-barcelona b

Un punto muy trabajado (0-0)

  • El Recre realizó un portentoso despliegue físico ante un Barcelona B que le exigió mucho en todo momento. Las ocasiones de gol más claras del choque fueron del equipo albiazul.

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Empate. Un solo punto, pero más que merecido para el Recre, que realizó un portentoso despliegue físico ante un Barcelona B que le exigió mucho en todo momento. Tablas muy trabajadas del Decano que, pese al enorme esfuerzo al que se vio obligado en todo el partido, acabó en el área del rival, acariciando el tiro de gracia que no llegó.

Partido con dos partes. Porque a una primera mitad vistosa, sin excesivas llegadas, pero entretenida, siguió una segunda en la que primó la intensidad del juego y el esfuerzo defensivo al máximo nivel para no cometer errores. Sólo al final, muy al final, el Recre enjaretó varias acciones de mucho peligro que, con algo más de fuelle, pudieron tener otro desenlace.

Entretenido fue el partido en su primera mitad. Equipos como el Barcelona B agradan a todos. Cortado por el mismo patrón de su hermano mayor, gusta del toque, de la elaboración, de la presión en el campo, todo ello con una defensa adelantada que deja espacios si se saben aprovechar.

Ante esto el Recre opuso lo que sabe hacer. Es decir, solvencia defensiva, atención máxima a las líneas de pase, especialmente en la zona cercana a su área y, como no, una predisposición evidente a salir a la contra a las primeras de cambio, precisamente para aprovechar esos espacios a la espalda de los defensores azulgranas.

Álvaro Cervera, entrenador del Recre, tenía claro como poder hincarle el diente al filial barcelonista. Dispuso a sus hombres de tal manera que casi siempre taparon esos pases peligrosos de dentro a fuera, y cuando robaron la pelota tuvieron sus opciones. Cierto que Rafinha, en un par de ocasiones, le buscó las cosquillas a Fernando Vega, pero también es evidente que tanto Berrocal como Javi Álamo dispusieron de oportunidades para decantar la balanza a su favor.

Al Recre no le importó que el Barcelona B tuviera más tiempo la pelota. Además pretender lo contrario hubiera sido tan absurdo como peligroso. Ante este cuadro azulgrana hay que estar muy concentrado, ya que cualquier error, o simplemente una simple descolocación cuesta caro -léase gol.

Lo bueno fue que el Recre no dio concesiones. Salvo esas incursones de Rafinha, las múltiples llegadas del Barcelona B a las inmediaciones del área local murieron siempre en los pies de un defensor local o de uno de los centrocampistas que ayudaban en esas tareas. Mención especial para Aitor, que se multiplicó por su banda y en esa colaboración con sus compañeros de la medular y de la zaga.

Mejor aún para el Decano. Hasta se permitió el lujo de llegar con peligro al área de Oier, que pasó por más apuros que Manu. Un doble centro, desde la derecha y la izquierda, de Javi Álamo y Aitor, respectivamente, que Sergi Gómez salvó en la misma línea de gol evitando que llegara Pablo Sánchez; un mano a mano de Berrocal con el meta del Barcelona B, mal finalizado por el cordobés; y un par de internadas de Javi Álamo, que no encontraron el rematador, fueron las opciones más meridianas de un Recre que, con un poco de más fortuna -acierto se podría decir mejor- se pudo ir al descanso con alguna renta a su favor. 

No fue así. Recre y Barcelona B cerraron la primera entrega del partido con un empate sin goles, aunque no por ello el choque dejó de ser entretenido.

La segunda parte fue menos vistoso, pero no por ello perdió un ápice de interés. El Recre siguió a lo suyo, es decir, a evitar sorpresas atrás, bien posicionado, cerrando esas líneas de pase que tanto beneficio genera para el Barcelona B, y estando siempre presto a salir a la contra, algo que sólo pudo lograr en los estertores del choque, cuando las fuerzas estaban muy justitas en los dos bandos.

Pero hasta llegar a esos momentos finales se lo tuvo que currar el Recre a base de bien. Porque el Barcelona B, vale que algo distante del equipo de la pasada campaña, es un equipo que agota físicamente al contrario, con continuos cambios de orientación y  con jugadas a primer toque que exigen máxima atención.

El Recre fijó su posición, siguió derrochando esfuerzo, y cuando esa energía se echaba en falta, ahí estaba Cervera para darle continuidad al equipo, con la salida escalonada de Sergi Enrich, Ale Zambrano y Jesús Rubio, que no cambiaron en exceso la fisonomía al partido, pero sí permitieron llegar al Decano a la orilla del final del partido, posiblemente con un gramo más de fuerza que su oponente, también cascado por culpa del Recre.

Y es que en esos momentos postreros, cuando las fuerzas flaqueaban, pudo llegar el gol del Recre. Javi Álamo lo tuvo, como Jesús Rubio, incluso Sergi Enrich. Hubiera sido un premio maravillosos para el gran derroche del equipo albiazul, que se trabajó el punto logrado a base de esfuerzo y de fe.

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