Más que un pavo oyendo una pandereta

  • Haciendo un resumen de los arbitrajes de la corta etapa de Manolo Zambrano al frente del Decano, se ve claro el daño que han causado al Recreativo · El domingo se juega otra final en el Nuevo Colombino

LA verdad es que todo el entorno recreativista anda más mosca que un pavo oyendo una pandereta con el tema de los colegiados y los errores humanos y, desde luego, no es para menos pues los arbitrajes que están sufriendo los albiazules claman al cielo. Por ceñirnos a la etapa desde que Manolo Zambrano se hizo cargo de la primera plantilla, a excepción del primer encuentro contra el Español de Barcelona, los demás partidos, todos y cada uno de ellos, han tenido su mijita de guasa. Pero vayamos por orden. Contra el Deportivo de la Coruña, el arbitraje estuvo influido por los cortes en el juego cada vez que el Decano iba a realizar cualquier aproximación al área gallega. Un disparo desde lejos de Sinama Pongolle y un remate de cabeza de Martín Cáceres finalizando el partido permitieron que los tres puntos se quedaran en Huelva pues era muy difícil anular esos goles. No obstante, la actuación del colegiado dejó mucho que desear con un penalti muy discutible a favor de los de Miguel Angel Lotina. En el partido contra el Valencia, la buena actuación de Sorrentino impidió una derrota. Del encuentro contra el Real Madrid, que quieren ustedes que les diga, Raúl marcó en claro fuera de juego y a los albiazules se les dejó de pitar dos claras máximas penas, con un Iturralde y un Rafa Guerrero, que estuvieron como para echarlos a los leones.

Luego el calendario nos llevó a Mallorca, donde no hay nada que objetar, para volver de nuevo a Huelva, donde los chicos de Manolo Zambrano se enfrentaban al Murcia. En esta ocasión, el cuadro onubense ganó por un amplio resultado pero ello no es óbice para que el arbitraje fuera otro auténtico desastre. Fue un colegiado altamente sibilino a la hora de impartir justicia, notándosele mucho más cuando el Recreativo se adelantó en el marcador con el 2-1. A pesar de ello, para que el cuadro de Javier Clemente se pudiera meter de nuevo en el partido, pitó un penalti con el 3-1 en el marcador. Menos mal que Marquitos hizo el cuarto tanto y ahí se acabó el encuentro. Por último, se llega al partido contra el Racing de Santander, donde de nuevo el trencilla de turno la lía, dando por válido un gol que venía precedido de un claro fuera de juego de tres jugadores del cuadro que dirige Marcelino García Toral. Ahora lo que se espera es que en los futuros compromisos del Decano no se tenga que hablar más de los árbitros, señal inequívoca que han hecho bien su trabajo y no han favorecido a nadie, que en definitiva, no creemos que sea mucho pedir. Obviamente, también podríamos hacer un pequeño resumen de la etapa de Víctor Muñoz al frente del conjunto onubense, donde también hubo arbitrajes que son para analizar detenidamente.

Ahora llega al Nuevo Colombino el Athletic de Bilbao de Joaquín Caparrós, que desde que el técnico de Utrera dio el pregón de la Semana Santa en tierras vascas su equipo no pierde ni un partido. Seguro que en sus oraciones pidió salud y goles para su equipo y Jesucristo se lo ha concedido pero ya tienen puntos suficientes como para llegar a Huelva mucho más tranquilitos y sin la necesidad imperiosa de ganar. Aunque conociendo a Joaquín, ahora Joki, a buen seguro que querrá llevarse los tres puntos en litigio. Bien es verdad que el cuadro vasco ya tiene prácticamente la salvación en sus manos y que aspirar a jugar la Uefa le va a resultar muy difícil aunque como está la Liga tampoco es imposible. Por ello, el encuentro del próximo domingo no será vital para ellos pero sí para el Recreativo de Huelva, que tendrá que poner toda la carne en el asador para que del Nuevo Colombino no se escape ni un solo punto. Van a hacer falta absolutamente todos y cada uno de ellos para que el club más antiguo de España no pierda la categoría, que sin lugar a dudas es el objetivo de la presente temporada, que no es poco.

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