Un orden demasiado establecido

  • Barcelona y Real Madrid agudizan su pulso a causa de la escasa oposición de los equipos modestos, que en sólo dos ocasiones han derrotado a alguno de los cuatro primeros de la clasificación

Los analistas coincidían el pasado verano en que la bipolaridad se acentuaría este campeonato, que las fabulosas inversiones de Barcelona y sobre todo Real Madrid no encontrarían respuesta alguna y fracturarían muy pronto la tabla por arriba. Y el mano a mano de los colosos, efectivamente, se cierra con el paso de las jornadas. El Sevilla se niega a que así sea, pero si persisten sus dudas como local ante equipos medios como Valladolid o Málaga, no tendrá nada que hacer. Y el Valencia, por su parte, perdió buena parte de su crédito como aspirante a todo con su manifiesta inferioridad del pasado sábado ante el mejor Real Madrid del curso. Los datos son concluyentes: casi nadie tose a los jefes, y entre los modestos nadie saca los pies del tiesto.

Han sido 57 partidos, si se cuenta el Xerez-Barça adelantado de la próxima jornada, los que han disputado los cuatro primeros clasificados de la Liga BBVA. Y sólo en 6 de ellos, el cuarteto de gallos dejaron escapar todo el botín el juego: el Barça lleva cero derrotas, y dos el Real Madrid, el Sevilla y el Valencia. Más aún: en sólo dos partidos de esos 57, alguno de los 16 equipos que no moran en zona de Champions han osado ganar al grupo de cabeza. Fue el Deportivo al Sevilla (1-0), y el Getafe al Valencia (3-1). Las otras cuatro derrotas que registran los de la azotea de la tabla se deben a enfrentamientos directos entre ellos: el Madrid cayó ante el Sevilla (2-1) y el Barcelona (1-0), el Sevilla, además de perder en Riazor, lo hizo ante el Valencia (2-0), y el equipo de Unai Emery, al margen del Getafe, dobló las rodillas sólo ante el Real Madrid el pasado sábado.

la liga más cara

Esa tibia oposición que están encontrando los del primer vagón está haciendo que este campeonato sea el más caro desde que la victoria vale tres puntos. Nadie llegó a la cota del actual Barcelona en la jornada decimocuarta: 36 puntos gracias a sus 11 victorias y tres empates. Y el campeón de Liga y de Europa seguirá siendo de récord una jornada más, ya que tiene en el zurrón tres puntos más, los de la próxima jornada ante el Xerez.

Precisamente otros equipos barcelonistas, los de Rijkaard en la campaña 2004-05 y el del año pasado, sumaban un punto menos que el actual a estas alturas. Ya con 33 puntos en 14 jornadas, se quedan el Atlético de Madrid de Antic (1995-96) y el Barça de Rijkaard (2006-07). De los cuatro referidos en este párrafo, sólo el último se quedó sin cantar el alirón al final de la Liga.

Pero a pesar de su récord de puntos, el actual líder siente el aliento en el cogote de su perseguidor de casi siempre, el Real Madrid, ya que éste también cabalga a un ritmo altísimo, superior al de muchas formaciones que eran líderes a estas alturas en otras campañas. Con sus 34 puntos, el equipo de Pellegrini hubiera encabezado la tabla en 12 de las 14 Ligas disputadas antes bajo el sistema de tres puntos por victoria.

Esos factores del fútbol que se escapan a los números también refuerzan la bipolaridad: el Barcelona, poco a poco, se va acercando al nivel de excelencia que logró en el primer año con Guardiola en el banquillo, Ibrahimovic ya hace olvidar a Eto'o, Messi ejerce de Messi y haber salido del apuro en la Champions y derrotar al Madrid en el Camp Nou lo ha reforzado mucho mentalmente. Y si tiene una tarde obtusa, como fue el caso del Espanyol, aparece una controvertida decisión arbitral para cerrar cualquier duda.

Mientras, el Real Madrid también acalla a los escépticos. En Marsella encauzó su camino hacia los octavos de final como primero de grupo con un golpe de autoridad, y unos días después dio otro golpe aún más fuerte al marcarle las distancias al Valencia en Mestalla. Y sin Kaká ni Cristiano Ronaldo. Y, por fin, con Benzema. En espera de ver cómo se repone el equipo del tremendo vacío que va a dejar la lesión de Pepe durante toda la temporada, el cuadrado mágico de Pellegrini parece cada vez más redondo.

a la expectativa

Sevilla y Valencia tratan de postularse como alternativa, y de hecho sus trayectorias son dignas de aspirantes, pero ya saben que para aguantar el pulso, hay que fallar poquísimo. Y ellos lo están haciendo más de lo debido cuando juegan en casa: los sevillistas han dejado escapar seis puntos de 21 en Nervión, y los valencianistas nada menos que once. Por contra, puntuar en el Camp Nou o el Santiago Bernabéu es por ahora imposible. Viendo la competitividad de los modestos, parece complicadísimo cambiar esa dinámica.

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