El duro corazón de Terminator

  • Intervención A Arnold Schwarzenegger le fue sustituida, en una operación de urgencia, una válvula aórtica que tenía implantada desde 1997 y que no funcionaba con normalidad

Schwarzenegger interviene durante una rueda de prensa celebrada en el marco de la Cumbre del Clima. Schwarzenegger interviene durante una rueda de prensa celebrada en el marco de la Cumbre del Clima.

Schwarzenegger interviene durante una rueda de prensa celebrada en el marco de la Cumbre del Clima. / Etienne Laurent

Parecía que todo lo que rodea al exgobernador de California, Arnold Schwarzenegger, iba a ser eterno e indestructible como el robot que da vida en la megafamosa Terminator. Con 70 años y un físico envidiable esculpido por horas de gimnasio además de alguna ayuda extra como ha sido el uso de esteroides, ha debido ser intervenido hace unos días en Los Ángeles. En 1997 le fue sustituida una válvula aórtica debido a una anomalía congénita. Durante todo ese tiempo ha permanecido en tratamiento con anticoagulantes orales para evitar trombos debido al uso de esa válvula artificial. Pasados todos esos años, Arnie debía someterse a una cirugía menor para intentar subsanar un problema con dicha válvula, probablemente se intentó dilatar la apertura de la válvula que con el paso de los años tiende a fibrosarse y no abrir con normalidad. Alguna complicación surgió (es posible que la válvula se rompiera) por lo que Schwarzenegger debió operarse de urgencia para reemplazarla y colocar un implante nuevo. La cirugía se realizó sin problemas y el actor austríaco-estadounidense se recupera con normalidad.

La máquina cardíaca

El corazón es el motor que suministra toda sangre al organismo y permite que todas las funciones del cuerpo humano se realicen correctamente, desde la digestión, caminar o pensar. Pesa aproximadamente 300g y su tamaño corresponde al puño cerrado en cada persona. Está situado entre los pulmones y queda protegido por el esternón. La circulación sanguínea se efectúa gracias a la contracción y relajación de este músculo tan potente.

El corazón está formado por tres capas: un envoltorio o pericardio, un tejido muscular especializado: el miocardio, pero que es diferente a cualquier otro músculo del cuerpo; la parte más interna del corazón se llama endocardio, que es que corresponde al tejido que recubre las aurículas y ventrículos, así como a las válvulas. La estructura cardíaca la componen cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos, entre una aurícula y ventrículo del mismo lado existe una válvula: la tricúspide en el lado derecho y la mitral en el izquierdo. El lado derecho del corazón, recibe la sangre pobre en oxígeno de los órganos y la envía a los pulmones para que se oxigene y elimine el CO2. El lado izquierdo recibe la sangre rica en oxígeno proveniente de los pulmones y la envía a los órganos del cuerpo.

El corazón impulsa la sangre mediante los movimientos de sístole (auricular y ventricular) y diástole.

La sístole es la contracción del corazón, donde disminuye el volumen del mismo, como si se exprimiese, y la sangre es impulsada al resto del organismo. Inmediatamente tras la sístole ocurre la diástole que consiste en el llenado del corazón gracias a la relajación del músculo cardíaco, aumentando el volumen del corazón. Esto ocurre miles de veces durante el día, permitiendo el paso de sangre del corazón a los pulmones por la parte derecha del corazón, y del corazón al resto de órganos por la parte izquierda del mismo.

¿Cómo es posible que la sangre que entra al corazón no refluya?

Eso es debido a las válvulas que separan las cavidades.

Entre la aurícula y el ventrículo derecho se encuentra la válvula tricúspide.

La válvula pulmonar controla el flujo sanguíneo del ventrículo derecho a las arterias pulmonares, las cuales transportan la sangre a los pulmones para oxigenarla.

La válvula mitral permite que la sangre rica en oxígeno proveniente de los pulmones pase de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo.

La válvula aórtica permite que la sangre rica en oxígeno pase del ventrículo izquierdo a la aorta, la arteria más grande del cuerpo, la cual transporta la sangre al resto del organismo.

En realidad las válvulas están formadas por tres valvas menos la mitral que sólo tiene dos. Esas valvas permiten el paso de la sangre en un solo sentido, hacia delante. Pero, si la válvula no cierra bien, tiene aletas flexibles o flojas y no sella bien al cerrar, esta afección a veces causa regurgitación (cuando la sangre se filtra a través de la válvula en sentido contrario), entonces la sangre retrocede y choca contra la sangre que viene hacia el corazón. Eso se llama insuficiencia valvular. Por el contrario, si la válvula no abre del todo bien, no sale la sangre en la cantidad suficiente y el corazón debe hacer un esfuerzo para enviar la misma cantidad de sangre, latiendo con mayor frecuencia entre otras cosas. Eso se llama estenosis.

Las causas más frecuentes de la enfermedad de las válvulas del corazón son: La afectación reumática o la degenerativa. Además, hay algunas malformaciones congénitas de la válvula aórtica que provocan estenosis o insuficiencia aórtica. Asimismo, los depósitos de calcio alrededor de la válvula mitral, la radioterapia en el tórax, o algunos medicamentos, pueden provocar estenosis o insuficiencia de la válvula mitral. La estenosis pulmonar suele ser una enfermedad congénita, mientras que la insuficiencia tricúspide aparece normalmente asociada a valvulopatías del lado izquierdo del corazón.

En el caso de Arnold, la que falló hace años fue la aórtica que debió ser sustituida y al parecer fue debido a un tema congénito.

¿Qué síntomas provoca?

El síntoma más característico de las valvulopatías es un sonido inusual cuando late el corazón (soplo) debido al ruido que hace la sangre al pasar por la válvula más estrecha (estenosis) o al regurgitar la sangre si la válvula no cierra.

Las valvulopatías pueden mantenerse durante muchos años sin dar ningún síntoma. Los síntomas aparecen cuando la enfermedad ya está avanzada. Los más habituales son:

Disnea (sensación de falta de aire) después de una actividad o al acostarse porque no se expulsa la cantidad de sangre que debería. Puede haber una pérdida de conocimiento (síncope) o fatiga.

Dolor en el pecho que aumenta con la actividad, irradiado al brazo, cuello, mandíbula u otras áreas cercanas como la zona de la corbata.

Sensación de percibir los latidos del corazón (palpitaciones). Tos, con posibles flemas sanguinolentas. Infecciones respiratorias frecuentes. Hinchazón de pies o tobillos.

El tratamiento cuando la válvula provoca una importante sintomatología es la sustitución. La que más se repara es la mitral.

Cuando se debe sustituir una válvula, el corazón se detiene y la circulación al resto del cuerpo se realiza por una máquina que se llama de circulación extracorpórea. Envía sangre rica en oxígeno y elimina el CO2 de la que llega al sistema. Una vez finalizada la operación, el corazón se vuelve a poner en marcha y se retira la bomba extracorpórea.

Como dijo Schwarzenegger en una de sus películas más conocidas: "Volveré".

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