Tiene cara de Segunda

  • Decisivo La derrota del Decano deja la permanencia muy complicada Gol letal El segundo tanto del cuadro gallego, nada más comenzar el segundo tiempo, dejó si reacción a los onubenses

Esto se hunde. Puede que las matemáticas den algún atisbo de esperanza al Recre, pero la derrota de ayer en el Nuevo Colombino ante el Deportivo (1-2), dejó a los albiazules con una cara de Segunda División que tira de espalda.

Muy mal se le ha puesto el cotarro al cuadro albiazul, al que el gol nada comenzar el segundo periodo de Pablo Álvarez le dejó fundido y sin capacidad de reacción, a merced de un Deportivo que, si no amplió su renta, fue porque de puntería anduvo justito, malogrando hasta cuatro claras ocasiones de gol.

Aceptable primer tiempo del Recreativo y horrible el segundo. La 'final' de ayer la perdió de forma irremisible, lo que deja al Decano con escasísimo margen de maniobra, precisamente cuando se tiene menos margen de maniobra, o sea con tres partidos para acabar esta Liga que, ¡ay, ay!, lo normal es que deje al Recre en Segunda División.

Lo mejor del Recre se vio en el primer tiempo, que arregló un poco el marcador con el gol de Adrián Colunga. Del mal el menos, gracias a un buen entendimiento entre dos futbolistas con mucho talento, Javi Guerrero y Adrián Colunga. Gran pase al hueco del madrileño y perfecta ejecución del asturiano.

Las tablas al descanso, era el justo premio para un Recre con altibajos, pero que había acumulado méritos para esa pedrea cuando menos, y mucho más después de los contratiempos que sufrió como la lesión de Morris.

De salida Alcaraz apostó por el mismo once del Reyno de Navarra. Confiaba en esos hombres que fomaron el plan A -que no salió en Pamplona-, pero que al menos le hizo el trabajo sucio para que el plan B al final fuera decisivo. Se vio un Recre metido en el partido, con ganas, apoyado desde la grada, pero con las dificultades de siempre para crear juego y, por ende, para generar peligro.

El Deportivo, por su parte, se lo tomó con calma, quizás sabedor que en el transcurso del choque iba a tener alguna oportunidad. La que se fabricó Verdú en un balón que se quedó al borde del área, que supo finalizar desbordando a dos jugadores albiazules y rematando con una excepcional vaselina.

La ley de Murphy daba de lleno en el Recre poco después, porque aparte del 0-1 llegó la lesión de Morris. Alcaraz movió sus fichas. Javi Guerrero saltó al campo, lo que provocó un 'baile' de posiciones: Iago Bouzón al centro y Javi Fuego al lateral.

Tardó un poco en encontrar el rumbo el Recre ante tanta adversidad. Pero poco a poco empezó a llegar con relativa frecuencia -no tanto peligro- al área de Aranzubia. Javi Guerrero, tras un gran pase de Camuñas, y una acción de Colunga que no llegó al remate, encendieron a los aficionados locales, que dieron el arregón definitivo antes del descanso para que todo eso se tradujese en el empate esperanzador firmado por la pareja Guerrero-Colunga.

Pero lo peor estaba por llegar. Porque al minuto de comenzar la segunda parte, una acción entre Guardado y Filipe, la acabó en la boca de gol Pablo Álvarez. Era el 1-2 y la puntilla para un Recreativo que desde ese momento no dio nunca la sensación de poder reaccionar.

Como le pasó en el primer tiempo, el Recre sufrió el gol y poco después la lesión de uno de sus jugadores. En este caso Adrián Colunga. Por supuesto esta situación no colaboró para que el Recre mejorase.

Ersen Martin y posteriormente Maidana saltaron al campo para tratar de recomponer una situación torcida. Con un Colombino apagadísimo -sólo el sector de Gol Norte estuvo a la altura- el partido se fue consumiendo en el quiero y no puedo de los albiazules, y el continuo llegar del Deportivo, que perdonó lo que no está en los escritos.

Se vio un Recreativo completamente partido, unos atrás a defender como se podía, y otros arriba en espera de un balón en condiciones, que no llegó. En cualquier caso muy justito de gasolina. Mientras tanto, Bodipo se fabricaba una jugada individual que se fue cerca del palo izquierdo local; Verdú mandaba un balón al palo con todo a su favor; Riki remataba cruzado saliendo la pelota cerquita del palo con el corazón en un puño en los locales; y Guardado, solo ante Riesgo, mandaba la pelota fuera con un disparo con la uña. Un rosario de ocasiones que pudieron dar matarile al partido mucho antes.

Sin embargo esa falta de tino provocó que el Recre se quedara con un hálito de vida para los últimos compases, en los que llegó esa acción postrera que en otras condiciones hubiera hecho bueno aquello de que 'quien perdona lo paga'. No era el día del Recre, y el remate de Javi Guerrero a quemarropa no corrió la misma suerte que el de Morris hace una semana. En la cara de todos estaba la Segunda División.

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