Los arbitrajes tapan los récords de Messi

  • La histeria en Madrid y Barcelona con las acciones polémicas oculta lo demás · Ambos clubes piden un trato igualitario

Dos equipos candidatos al título con cifras estratosféricas y los últimos ganadores del Balón de Oro en una inagotable lucha goleadora. Así y todo, la Liga se encamina hacia su recta final cada vez más sumergida en una histeria sobre los arbitrajes y más alejada del campo.

Leo Messi y Cristiano Ronaldo mantienen su destrucción de récords de antaño con el pasar de cada jornada, pero, tanto desde el Barcelona como desde el Real Madrid, la preocupación reside en la estrategia en los despachos de las Federaciones más que en lo que sucede en las áreas.

"Los árbitros y los comités no se han hecho respetar y ahora son sospechosos de cualquiera de sus decisiones", aseguró el sábado Josep Guardiola, luego de que el Barcelona derrotara al Mallorca.

"El problema es que no se ha marcado una línea clara. Han dejado pasar muchas cosas y ahora se sospecha siempre de ellos", añadió Pep, y concluyó: "Tienen que hacerse respetar urgentemente y que se ganen los partidos en el terreno de juego".

Durante la última semana, se vivió una vorágine de polémicas arbitrales tal que hasta dejó marginada la hazaña de Messi, quien se convirtió en el máximo goleador de la historia del Barcelona con apenas 24 años.

El partido entre el Madrid y el Villarreal sirvió como detonante de viejas estrategias e insinuaciones de teorías conspiratorias por parte de José Mourinho y compañía y enfocó la atención a los despachos de las federaciones.

El Madrid finalizó el partido en El Madrigal con las expulsiones de Sergio Ramos, Özil, Mourinho y su ayudante Rui Faría, además de que se abrió un expediente contra Pepe por insultar al árbitro José Luis Paradas Romero. El Madrid perdió cuatro puntos de su ventaja contra el Barcelona en cuatro días y su espíritu de autocrítica pareció ser reemplazado por el victimismo.

Sin que las decisiones del árbitro de aquel partido permitieran demasiadas sospechas, el Madrid implementó un manto de silencio ante los micrófonos tanto por parte de la plantilla como del cuerpo técnico. Modus operandi que luego se extendería al partido del sábado contra la Real Sociedad.

"Llevo 25 años en el fútbol y creo que el del miércoles fue un partido extraño por todo lo que ocurrió. Así que creo que era conveniente quedarnos un poquito al margen", afirmó Emilio Butragueño, director de relaciones internacionales. Mientras tanto, el director deportivo del club blanco, Miguel Pardeza, exigió igualdad de trato de los árbitros tanto para el Madrid como para el Barcelona.

Como si fuera poco, el Comité de Competición reavivó el fuego con el indulto a Sergio Ramos, debido a imprecisiones en la redacción del acta del árbitro Paradas Romero. Las quejas, denuncias y sospechas sobre conspiraciones arbitrales por parte de los clubes más importantes de la Liga dieron vía libre a los medios españoles para alimentar la histeria y asegurarse el éxito.

En las páginas de Internet de los principales diarios deportivos, las noticias sobre polémicas arbitrales abundaron en los primeros puestos de las más leídas durante la última semana, así como hasta cuadruplicaron el número de comentarios de los lectores, respecto a las historias de índole deportiva.

Faltan nueve jornadas para el final de la Liga y tanto el Madrid como el Barcelona tienen posibilidades de enfrentarse en la final de la Liga de Campeones en Múnich. Los dos más poderosos del fútbol español tendrán la responsabilidad de devolver la discusión al campo y alejarse de los despachos.

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