El Xavi más goleador se destapa a los 32 años

Aunque debutó con el Barcelona en el verano de 1998 marcándole un tanto al Mallorca en el Lluis Sitjar en la ida de la Supercopa de España, Xavi Hernández Creus (Terrassa, 25 de enero de 1980) nunca ha sido un goleador. Ahora, con 32 años recién cumplidos, el mejor constructor de juego del mundo ha avivado su olfato realizador y, a falta de tres meses para finalizar la temporada, ya ha logrado doce tantos, la mejor marca de su ya larga carrera.

Media docena de goles por campaña ya eran suficientes para él hasta que Guardiola aterrizó en el banquillo azulgrana el verano de 2008, diez años después del debut de Xavi con Louis Van Gaal.

Guardiola pronto vio claro que un jugador de su calidad debía pisar más el área y, para hacerlo posible, le colocó un guardaespaldas -la figura del pivote defensivo que ahora desempeña Sergio Busquets- y lo liberó de ciertas funciones en el repliegue del equipo.

El nuevo rol de Xavi ya se hizo evidente en la primera temporada del técnico de Santpedor al frente del Barça, cuando el egarense logró diez goles en todas las competiciones, su mejor marca personal hasta la presente temporada.

El sábado, tras marcar el 3-1 ante el Sporting de Gijón, Xavi Hernández sumó su octavo gol en la Liga. Con su vaselina a Juan Pablo superó los siete tantos que logró en el torneo de la regularidad la temporada 07-08 -la última de Frank Rijkaard en el banquillo- y firmó su mejor registro realizador en esta competición en un solo curso.

Ya lleva doce goles (ocho en la Liga, dos en la Copa del Rey, uno en la Liga de Campeones y otro en el Mundial de Clubes). Sólo Cesc Fábregas, con 16 tantos, y por su puesto, Leo Messi, que lleva 43, han marcado mas que él.

Sus molestias en el tendón y en el sóleo lo han obligado a dosificarse, pero no han podido frenar su progresión. Porque Xavi, probablemente el mejor centrocampista del planeta, sigue evolucionando aún en plena madurez futbolística.

Con Villa lesionado y Pedro en horas bajas, el de Terrassa ha tenido que añadir a su enorme repertorio de virtudes futbolísticas la de ver puerta con cierta facilidad.

A su habilidad para ejecutar las faltas ha añadido con los años una enorme facilidad, no sólo para filtrar el último pase, sino para recibirlo en posición de remate irrumpiendo desde la segunda línea.

Si las lesiones lo respetan, a Xavi Hernández aún le quedan una veintena de partidos esta temporada para seguir ampliando su cuenta. Al fin y al cabo, él siempre está cuando el equipo lo necesita. Y el Barcelona necesita más que nunca no sólo de sus pases, sino también de su instinto realizador.

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