Valdano: "Estamos 'belenestebanizando' el fútbol con tertulias y debates"

  • El ex futbolista dice que están surgiendo "demasiadas polémicas que se centran más en cosas que pasan fuera de los campos que en el propio juego".

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Jorge Valdano impartió cátedra futbolística en el auditorio de la Universidad de Almería, repleto de profesores y estudiantes que hicieron novillos para escuchar las palabras de una de las pocas personas que ha conseguido sacar el fútbol de los estadios para acercarlo a la literatura y el mundo empresarial.

Durante algo más de hora y media, el hispano-argentino impartió una conferencia-coloquio a la americana, con micrófono al cuello, presentación en power point y vídeos explicativos que embelesó a la concurrencia, justificando sobradamente ser el elegido para clausurar el ciclo Reflexiones sobre el mundo del fútbol en España, que también ha contado con la participación del entrenador Lucas Alcaraz y del árbitro David Fernández Borbalán.

Futbolista, entrenador, director general de club y en la actualidad presidente de Make a Team, la empresa de asesoramiento deportivo que fundó hace unos años, en la figura de Valdano se aúnan todas las aristas de este deporte-espectáculo y supo dibujar un acercamiento al fútbol en todas sus vertientes: individual, social, comunicativa, empresarial y estatal.

"El fútbol ha sido considerado como algo que estaba fuera de lo real, pero en estos momentos parece que no existe nada más real que el fútbol por sus conexiones infinitas con la sociedad, ya que forma parte de nuestro lenguaje. Se trata de un fenómeno central de la industria del ocio y tiene relación con la cultura y la comunicación. Los medios no podrían vivir ya sin el fútbol, que abre y cierra los telediarios. También tiene relación con el individuo, el Estado, las clases altas, bajas y medias. Es un fenómeno infinito", razonaba Valdano en su introducción.

Antes de entrar en materia, el propulsor del miedo escénico hizo un pequeño recorrido por su carrera para pedirle a los asistentes que no se dejen desalentar por el fracaso: "Sólo me falta ser balón y árbitro, ya que he estado en distintas funciones que me han dado una visión bastante amplia de lo que es este juego a todos los niveles. Es imposible vivir el fútbol si uno no se siente apasionado por él. Se trata de un mundo muy abrupto, me ha ido bien, muy bien, mal y muy mal. En 40 años las he visto de todos los colores. Hay que tenerle más miedo al éxito que al fracaso, que puede ser una estupenda escuela para descubrir los errores que se cometen en el proceso. Nos complacemos tanto en el éxito que no sabemos ni por qué lo hemos tenido y caes en la vanidad, que nos hace peores personas".

Acto seguido estructuraba su charla en dos grandes capítulos: el fútbol como puente con el comportamiento social por un lado y con el comportamiento psicológico por otro. En el primer aspecto, justificaba su conexión con el individuo: "Si algo tiene de particular el fútbol es que se trata de un juego exageradamente humano, enseña muchísimo sobre las conductas humanas. En un vestuario con 22 jugadores está el sindicalista, el generoso, el mezquino, el valiente… En ese escenario pueden sacarse conclusiones aplicables a otros ámbitos de la vida. Los grandes héroes son los futbolistas, tanto que parecen personajes de ficción, dando la sensación de estar por encima del bien y del mal y ser inmortales. Con Abidal hemos descubierto que los héroes también tienen vida privada".

Otro punto de conexión importante con la sociedad es, según Valdano, que está basado en la meritocracia: "Es uno de los juegos más democráticos y sanos que existen porque premia el mérito, por eso no juegan los hijos de los presidentes [quizá Fernando Sanz sea la excepción]. Afortunadamente el fútbol no tiene derecho de admisión, pueden jugar bajitos y altos, gente de todas las morfologías y tener éxito. El único tamaño que existe es el del talento".

El triunfo en el Mundial de Sudáfrica le sirvió como ejemplo para destacar el cariz estatal que adquiere el fútbol: "Conseguir el Mundial de forma ejemplar da un enorme orgullo de pertenencia, muy importante para generar un impacto sociológico. Por cada euro que se invierte en deporte los diez años siguientes se ahorran 50, según estudios estadounidenses. Cada vez que gana la selección nacional fortalece nuestra identidad".

A nivel psicológico, Valdano destacó su incidencia sobre el optimismo y pesimismo en las personas: "El fútbol trabaja sobre el optimismo de la gente, los alemanes han descubierto que cuando el equipo local gana en una ciudad crece el optimismo y el consumo. También ocurre al contrario si se pierde".

Donde no sirve como ejemplo posible es en el plano económico: "El fútbol no es ningún ejemplo en cuanto a sostenibilidad, como muestra la deuda de 752 millones de euros a la hacienda pública. En ese aspecto el Almería es un ejemplo porque es un equipo saneado y, si hubiera un mínimo de coherencia, hoy en día ocuparía un lugar en Primera en detrimento de algunos equipos que no cumplen las reglas económicas primarias".

Habló igualmente de su vínculo con la comunicación para criticar los nuevos formatos televisivos: "El juego en España está por encima del debate, estamos 'belenestebizando' el fútbol con tertulias e historias que nos ayudan a saber cosas que están en los márgenes del campo hacia afuera y no hacia adentro".

Para concluir, dio una pincelada acerca de su conexión empresarial y cultural: "Hay muchas lecciones del fútbol aplicadas al mundo de la empresa porque de la exageración siempre se vuelve con enseñazas. El fútbol también tiene algo de teatro y de arte. Vázquez Montalbán hablaba del 'instante mágico', como el tacón de Guti en La Coruña".

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