El Sevilla acaba con su crisis

Javi Fuego -derecha- disputa el balón con Franco Vázquez. Javi Fuego -derecha- disputa el balón con Franco Vázquez.

Javi Fuego -derecha- disputa el balón con Franco Vázquez. / Andreu Dalmau / efe

El Sevilla puso fin a su racha de cinco partidos de Liga sin ganar ante un impreciso Espanyol gracias a su gran efectividad en la primera mitad, con dos dianas de la mano de Franco Vázquez y Sarabia, antes de que Muriel pusiera la guinda en el 90.

El encuentro empezó con un guión distinto. Los de Vincenzo Montella arrancaron con problemas para combinar. El Espanyol tenía más control del juego y disfrutó de las primeras ocasiones, y en el minuto 12, Gerard Moreno no llegó por poco a un centro desde la izquierda de Dídac.

Cuando parecía que el cuadro visitante estaba un peldaño por debajo, una contra lo cambió todo. En el minuto 14, Diego López paró el primer disparo de Correa, que con gran habilidad regateó a la defensa, pero Franco Vázquez estuvo atento al rechace. El gallego no pudo evitar el 0-1.

El Sevilla buscó el segundo con insistencia. En el 22, Muriel firmó un latigazo desde la frontal que se fue desviado por poco, pegado al poste derecho.

Los argumentos ofensivos de los blanquiazules se limitaron a un tiro lejano de Javi Fuego a la media hora y a alguna carrera por la banda que cortó con efectividad el rival. Los saques de esquina parecían las mejores bazas de los pericos, aunque su ataque era inocuo.

El Sevilla, en cambio, era todo efectividad. Una jugada individual de Sarabia superó a Fuego y a Hermoso y acabó con un disparo a la escuadra imparable para Diego López en el minuto 34.

El anfitrión estaba nervioso e impreciso antes del descanso. En la reanudación, Quique dio entrada a Sergio García para dinamizar el ataque. Lo consiguió pronto, con dos ocasiones prácticamente consecutivas, aunque sin fortuna en ninguna de ellas.

En la primera, Baptistao, a portería vacía, envío a la grada el balón después de una gran jugada y un centro de Gerard Moreno. Falló la puntería ante el murmullo de la grada. En la segunda, el intento de Sergio García se fue cerca del poste.

Los de Montella, por su parte, disfrutaban de una cómoda ventaja y habían bajado el ritmo. No corrían riesgos innecesarios, calculaban sus llegadas, ahora escasas, y protegían sus espacios. Su defensa estaba muy bien posicionada y apenas dejaba margen de maniobra al Espanyol.

El partido se iba agotando. La remontada local cada era más utópica. Pese a sus últimos coletazos, la tranquilidad fue absoluta para el Sevilla, que dio el mazazo definitivo en el minuto 90, cuando Muriel doblegó a la defensa blanquiazul con facilidad.

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