Reflexión y compromiso

  • Jugadores y técnico analizaron la situación del equipo antes del entrenamiento y refuerzan su apuesta por luchar por la permanencia hasta el final · Zambrano reitera su fe en el equipo y su optimismo

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Charla, reflexión, conclusiones y compromiso. Compromiso parece que real y sincero. Por lograr la permanencia, claro está. Cuerpo técnico y plantilla recreativistas realizaron ayer una puesta en común para abordar la situación del equipo tras el empate con el Athletic. Se reunieron en el vestuario, antes de la primera sesión de trabajo esta semana. El entrenador pidió opiniones, escuchó, dialogó y todos sacaron una misma idea para esta recta final. La permanencia del Decano en Primera División es un objetivo al alcance de la mano. Es posible y realizable. Lo será, según el convencimiento con el que afronta estos ocho últimos partidos el grueso del plantel albiazul.

A Manolo Zambrano le gusta el diálogo con sus jugadores. Se nota su pasado al otro lado en el vestuario. Siempre procura hablar con ellos y son frecuentes las charlas cada semana. Pero después de un partido que dejó huella en sus jugadores, por dos puntos que se esfumaron, el técnico onubense quiso ayer pulsar el ambiente al comienzo de este maratón de cuatro días de trabajo. Y quedó satisfecho.

"La plantilla se encontraba decepcionada el domingo, pero ha habido tiempo para reflexionar, y ahora en el vestuario hemos charlado todos. Cada uno ha aportado sus ideas y al final me quedo con una última frase que recoge muy bien lo que somos. Hay dos clases de personas: las que quieren hacer las cosas y las hacen; y las que buscan excusas para no hacerlas. Con esto queremos decir que lo vamos a buscar hasta el último momento; lo vamos a intentar, y casi seguro que lo vamos a conseguir", explicó Zambrano ante la prensa.

El onubense se mostró muy dialogante en su comparecencia habitual de los martes. Como siempre, pero con tiempo record. Media hora estuvo ante las cámaras y los micrófonos, argumentando su optimismo, defendiendo el juego de su equipo y dejando bien claro que "ni ganando al Athletic nos hubiéramos salvado ni perdiendo habríamos descendido".

Zambrano no ve un síntoma negativo la decepción sufrida el domingo por no amarrar "un partido que teníamos ganado".

"Por obligación -afirmó el técnico- tengo que ser optimista. Pero es que aparte lo soy por convicción". No es la primera vez que dice esto el onubense. Aunque no lo deja en una simple frase.

"Veo a mi equipo que no baja los brazos y que está al cien por cien anímicamente. Hemos sufrido un fuerte varapalo pero, después de hablar y charlar, sabemos que todo depende de nosotros", comentó el preparador albiazul.

Zambrano no tiene queja de su plantel y le duele que le caigan algunas críticas.

"Estaría mosqueado si el equipo se mostrase muy blando; si no fuese competitivo; si no llegara arriba; si diera facilidades al contrario; si el Bilbao nos hubiese creado peligro cada vez que cogía el balón… Eso no lo ví, y ante un equipo que está décimo. No creo que debamos estar muy lejos de ellos, lo que pasa es que hay que demostrarlo. De ahí lo de la frase. El querer es poder, y el que busque excusas para no hacer, está de más en esta plantilla", aseguró.

El juego de su equipo y la actitud de sus jugadores son la idónea para recoger los frutos. Y no hay ningún motivo para el desánimo, por mucho que los resultados no acompañen al trabajo que realiza el equipo en el campo.

Para Zambrano, hay una "doble lectura" en esa falta de resultados positivos. Una sería la desazón y posible bajada de brazos; y otra, "que pasito a pasito, como estamos haciendo, llegará el día, más temprano que tarde, en que ganemos, y saquemos resultados positivos. Quedando un mes y medio, con la Eurocopa cerca, no creo que haya ningún jugador que sea tan tonto de bajar los brazos. Primero, porque se juegan muchísimo; segundo, porque son profesionales; y tercero, porque no es lo mismo ser jugador de Primera que de Segunda", aseveró.

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