Quiñónez y Beitia según el Mundial

  • España, pendiente de los 110 metros vallas y del salto de altura femenina · Olmedo y Marco inician sus series de 800

Hoy, día sexto del Mundial, los sevillanos Manuel Olmedo y Luis Alberto Marco estrenan participación en el tartán de Berlín. Sólo 800 metros separa a los dos atletas de las semifinales de mañana y les espera el sol y los 20 grados de verano alemán, según las predicciones.

A Olmedo le ha tocado en suerte la primera de las siete series clasificatorias, previsto para las 11:45, donde le acompañarán otros seis corredores con el objetivo de entrar entre los tres primeros en la meta. Si las marcas logradas durante la temporada mandaran con exactitud aritmética, Olmedo estaría ahí, ahí.

Lejos de su mejor marca personal, el 1.45,13 que paró en la meta de Rieti (Italia) en 2007, Olmedo ostenta la cuarta mejor marca del año en su serie. Una empresa no del todo imposible, la de alcanzar las semifinales, aunque sí meritoria para los tiempos que corren para el mediofondo español en el ámbito mundial. Los africanos, quiénes si no, parten con la mayoría de los boletos para subir los escalones del podio en la final del domingo.

Luis Alberto Marco, el otro sevillano en la serie de 800, romperá a quemar glucosa pasado el mediodía. A las 12:17. El recientemente proclamado campeón de España al aire libre saldrá al raso de Berlín con la despreocupación de la obligación. El premio ya lo tiene. Correr un Mundial no está al alcance de cualquiera. Y Marco ya demostró con su subcampeonato europeo del pasado mes de marzo que de cualquiera, nada de nada.

Como ocurre con el paisano Olmedo, a Marco le acompañan en la serie hasta cuatro mejores registros en el año que el suyo. Nada que no tenga una refutación. En unas recientes declaraciones, el mediofondista sevillano ya advirtió que lo suyo no son los marcas, que los tiempos no suelen reflejar su verdadero potencial, que se crece en las finales y en la estrategia y, en fin, que lo mismo cabe la sorpresa. La alegría sería disfrutarlo mañana en las semifinales.

Pero no sólo del mediofondo vive el Mundial en su versión española. Como platos fuertes, la saltadora santanderina Ruth Beitia y el vallista Jackson Quiñónez.

Beitia, la única finalista española de la jornada, lleva a gala el tercer salto más alto de la temporada de entre las finalistas, 2,01. La alemana Ariane Friedrich y la croata Blanka Vlasic son, a priori, sus rivales por el metal. Pero la moral de la santanderina vuela alto. Beitia pasó sin dificultades la clasificación saltando a la primera la marca exigida (1,95).

A juicio de la cántabra, las medallas estarán a partir de los 2,02 metros, y eso implicaría un brillante récord español si lo que prentede es estar en el podio. A partir de las 19:10 tendrá lugar la competición en la que Beitia tendrá ante sí el reto de dar el campanazo de metal en unos grandes campeonatos al aire libre.

Jackson Quiñónez, campeón y plusmarquista español, corre hoy los 110 metros vallas de la semifinal en busca de la preciada final. Osaka y en los pasados Juegos de Pekín fueron ya testidos de este logro de gran calibre. Pero los ocho corredores de la serie, incluido Quiñónez, no llevan al Mundial sus mejores tarjetas. Aunque una semifinal es una semifinal y sólo dos estarán llamados a representar a sus países en la finalísima, que se disputará apenas tres horas después.

En cuanto al resto de los españoles, Berta Castells peleará con su martillo cerca de las dos de tarde en las series clasificatorias. Por la tarde, Luis Felipe Méliz acometerá el desafío de alcanzar la final de longitud y los tres de 5.000, Jesús España, Alemayehu Bezabeh y Sergio Sánchez, se batirán por estar en la final con, nada menos, Kenenisa Bekele.

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