Fin de una época de esplendor

  • El CB Huelva, sumido en graves problemas económicos, no se inscribió ayer en la Adecco LEB Oro con lo que la provincia se queda huérfana de baloncesto en la elite

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Huelva se queda huérfana de baloncesto de elite. Ayer la Federación Española de Baloncesto cerró el plazo de inscripción en la Adecco LEB Oro y el Ciudad de Huelva, sumido en gravísimos problemas económicos que van a desembocar en su desaparición, no pudo apuntarse para participar la próxima temporada en la segunda competición nacional del deporte de la canasta, un derecho que había adquirido en la cancha.

La sociedad anónima deportiva se encuentra inmersa en un proceso de liquidación, en manos de un juez, y próximamente la entidad expirará.

La dolorosa defunción de la entidad llega como consecuencia de la mala gestión económica del consejo de administración presidido por Francisco Bayo, pero también debido a que sus dos principales patrocinadores: el Ayuntamiento de la capital y Cajasol no han cumplido con los compromisos adquiridos con el club durante la pasada temporada. Los aficionados del baloncesto de Huelva se van a quedar huérfanos de espectáculo. Por el Palacio de los Deportes -y antes en el polideportivo Andrés Estrada- han pasado grandes jugadores que defendieron el pabellón blanquiazul con pundonor y dignidad. Algunos seguidores se han resistido a dejar morir al club sin luchar y hasta última hora hubo movimientos para intentar tener un representante onubense entre los mejores. Pero lamentablemente no será así, al menos, la próxima campaña.

El Ciudad de Huelva, heredero del Club Huelva 76, se fundó en el verano de 1996, al mismo tiempo que se creó la Liga Española de Baloncesto, siendo el conjunto onubense uno de sus impulsores y su primer campeón. En esa campaña 1996-97, logró un histórico ascenso a la ACB, de la que descendió al año siguiente tras una emocionante eliminatoria frente al Granada que tuvo que decidirse en cinco encuentros. Más tarde permaneció once temporadas en la categoría de plata nacional, acariciando en un par de ocasiones su regreso a la máxima categoría.

El pasado 7 de abril de 2008 se aprobó en una junta de accionistas la disolución del club, que entonces reconocía una deuda (fondos propios negativos) superior a los tres millones de euros. Ello supuso el principio del fin. Ahora el club terminará liquidándose por la vía judicial tras una campaña en la que en un principio se había iniciado con un proyecto muy ilusionante con Oriol Junyent y Chris Hernández como principales pilares. Pero luego la falta de cobro motivó que muchos jugadores fueran abandonando el plantel, que acabó bajo mínimos, aunque logrando la permanencia. Dio igual, la enfermedad del CB Huelva era irreversible y va a desembocar en una muerte anunciada.

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