Entre Etiopía y Jamaica

  • Los atletas etíopes dieron una lección de control y fuerza en la final de los 10.000 metros donde consiguieron el oro y la plata · En la final de los 100 metros femeninos las jamaicanas arrasaron con un triplete histórico

El etíope Kenenisa Beleke consiguió su segundo título consecutivo de 10.000 metros, su compatriota Haile Gebrselassie se despidió de la pista sin medalla y Jamaica, con un triplete histórico la final femenina de 100, humilló a Estados Unidos en su prueba predilecta.

Bekele alcanzó el triunfo con un sprint sostenido en la última vuelta que le condujo a la victoria en 27.01,17 por delante de su eterno escudero, Sileshi Sihine, y del keniano Micah Kogo, dejando a Haile Gebrselassie sin medalla en su última carrera en pista. La final directa, con 39 atletas en la salida, discurrió a la usanza africana, a tirones. El segundo, a cargo de los hermanos eritreos Tadesse, Kidane y Zersenay, formó una larga fila. El objetivo consistía en castigar las piernas de los etíopes, que ya habían logrado doblete en Atenas 2004 con Bekele y Sihine.

Los kenianos comenzaron a dejarse ver en el quinto kilómetro y atacaron, por medio de Martin Mathathi en el sexto kilómetro, poco antes de que Zersenay rompiera arriba a siete vueltas del final y redujera el paquete a diez unidades.

El keniano Micah Kogo tiró a un kilómetro de la meta pero no hizo daño. A la última vuelta llegaron juntos los tres etíopes y la historia se repitió: Bekele volvió a vencer a Sihine. Kogo ganó el bronce por milésimas a su compatriota Moses Masai, ambos con 27.04,11, y en sexto lugar, Gebre, como en Atenas, volvió a quedarse sin medalla. Nadie ha sido capaz de vencer a Bekele en sus once últimas carreras de 10.000.

Shelly-Ann Fraser por su parte, dio a Jamaica la medalla de oro en la final femenina de 100 metros con la mejor marca de su vida (10,78), que refrenda la nueva hegemonía de la isla antillana en la velocidad mundial un día después de que su compatriota Usain Bolt estremeciera el estadio con un nuevo récord mundial (9,69).

Jamaica logró un triplete histórico en el hectómetro femenino. Sherone Simpson y Kerron Stewart subieron con Fraser al podio compartiendo la medalla de plata con la misma marca de 10,98. La foto-finish no fue capaz de dilucidar quién había llegado antes.

Las semifinales habían atizado la rivalidad entre jamaicanas y estadounidenses. Shelly-Ann Fraser se impuso a las norteamericanos Muna Lee y Lauryn Williams, y Kerron Stewart batió con holgura a Torri Edwards.

La carrera por las medallas, sin embargo, acabó por hundir la reputación de las velocistas estadounidenses, incapaces de ganar una sola medalla. Lauryn Williams, campeona mundial en 2005, y Muna Lee terminaron cuarta y quinta, y Torri Edwards, una de las favoritas, fue última.

La rusa Gulnara Samitova consiguió el primer título olímpico de 3.000 metros obstáculos, una prueba que en categoría femenina entraba por primera vez en los Juegos, y aderezó su victoria con un nuevo récord mundial: 8.58,81.

En posesión de la anterior plusmarca con 9.01,59, Samitova se convierte de esta forma en la primera campeona olímpica y en la primera atleta que baja de nueve minutos en esta especialidad. La medalla de plata fue para la keniana Eunice Jepkorir con 9.07,41, nuevo récord africano, y la de bronce para la otra rusa, Yekaterina Volkova, actual campeona del mundo, con 9.07,64.

Las semifinales de 1.500 metros dejaron una víctima ilustre por el camino, el campeón mundial Bernard Lagat, que no acertó a meterse entre los cinco primeros de la segunda carrera y, con una marca de 3:37.79, tampoco pudo conseguir una de las dos plazas de repesca por tiempos.

Primoz Kosmus, miembro de una familia de lanzadores eslovena, sorprendió a los favoritos en la final de martillo y consiguió la primera medalla de oro para su país en atletismo con una marca de 82,02 en una final que dejó fuera del podio al campeón de Atenas, el japonés Koji Murofushi. La medalla de plata fue para el bielorruso Vadim Devyatovskiy y la de bronce para su compatriota Ivan Tikhon.

Las series femeninas de 400 metros vallas se disputaron sin la campeona olímpica, la griega Fany Halkia, que fue apartada del equipo tras dar positivo en un control antidopaje antes de los Juegos. La jamaicana Melanie Walker logró el mejor registro , por delante de la rusa Ekaterina Nikert .

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