España entrena en Elche sin Torres

  • No ensayan el delantero del Liverpool ni Puyol, aunque sí lo hace Marchena, recuperado del balonazo

La selección española de fútbol se entrenó ayer en el estadio Martínez Valero, donde mañana se enfrentará a Italia en un partido amistoso, con la participación del valencianista Carlos Marchena, pero sin Fernando Torres ni Carles Puyol, a los que el técnico Luis Aragonés dio descanso para que se recuperen de los golpes sufridos la víspera.

Marchena, que, tras recibir un balonazo en el rostro a la media hora de juego del partido de Liga contra el Real Madrid, tuvo que ser retirado en camilla y pasó un examen médico en un hospital madrileño, se ha incorporado con normalidad al trabajo de la selección.

Por el contrario, Fernando Torres y Puyol tuvieron sesión de fisioterapia, para recuperarse de los encuentros que disputaron el domingo, contra el Manchester United, en la Liga inglesa, y ante el Valladolid, respectivamente.

Torres ni siquiera saltó al terreno de juego del Martínez Valero, mientras que Puyol hizo carrera continua durante unos diez minutos, para después abandonar el entrenamiento y ser tratado por los fisioterapeutas.

Los 22 hombres citados por Luis Aragonés llegaron a Elche por la mañana, donde cerca de un centenar de aficionados les esperaban en el hotel de concentración y se marcharon disgustados al no poder fotografiarse con sus ídolos.

Los jugadores llamados por Luis llegaron a Elche de diferente forma. Partieron de Madrid en el avión oficial de la selección Juanito, De La Red, Arbeloa, Reina, Fernando Torres, Xabi Alonso, Casillas, Sergio Ramos y Güiza, además del cuerpo técnico comandado por Luis Aragonés. En Elche y desde su ciudades, comparecieron a las 13:00 horas el resto de expedicionarios.

La resaca de la jornada liguera, con el tropiezo del Real Madrid ante el Valencia en el Santiago Bernabéu, fue el comentario generalizado entre los jugadores que partieron de Barajas. También Luis Aragonés comentó las incidencias del partido de la capital de España y los dos goles de Raúl González, que finalmente no sirvieron para que su equipo se hiciese con los tres puntos.

Fernando Torres y Sergio Ramos fueron los futbolistas más solicitados por el público en la T-4 del aeropuerto de Barajas y los dos atendieron con paciencia a los que reclamaban fotografías y autógrafos de ellos.

La anécdota se produjo cuando un joven aficionado ataviado con el chándal del Barcelona le gritó a Sergio Ramos que iba a perder la liga, a lo que el madridista respondió con una sonrisa.

España aterrizó en el aeropuerto de Alicante a las 12:30 y, de nuevo, los jugadores se fotografiaron con un pequeño grupo de hinchas. Pero el disgusto de los simpatizantes se produjo en el hotel. Allí esperaban casi un centenar de espectadores, entre ellos muchos niños, todavía de vacaciones de Semana Santa al ser el lunes festivo en la Comunidad Valenciana, que se quedaron con la miel en los labios al comprobar que la seguridad del recinto les cerraba la valla de acceso al mismo y que los futbolistas accedían a sus habitaciones por detrás.

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