fútbol

Cortegana rememora su mayor éxito

  • En mayo de 1993, hace 25 años, se proclamó campeón de Tercera y rozó el ascenso a 2ª B

  • Gregorio Alcaide, Gustavo Calderón, Antonio Toledo y Gume Anarte fueron las figuras clave

El Cortegana vivió su mejor temporada en la 1992/93, con un equipazo que se quedó a las puertas de conseguir el ascenso a la Segunda División B. El Cortegana vivió su mejor temporada en la 1992/93, con un equipazo que se quedó a las puertas de conseguir el ascenso a la Segunda División B.

El Cortegana vivió su mejor temporada en la 1992/93, con un equipazo que se quedó a las puertas de conseguir el ascenso a la Segunda División B. / sambell

A lo largo de la historia del fútbol nacional se han producido grandes acontecimientos escritos con letras mayúsculas: el gol de Marcelino en la 1ª Eurocopa ganada por España (1964); la mágica noche del 12-1 en el España-Malta; y cómo no, el gol de Iniesta en la final del Mundial de Sudáfrica que daba a España su primer título mundialista.

Varios escalones más abajo el Club Atlético Cortegana y la localidad serrana conmemoran y recuerdan durante este mes el mayor logro futbolístico jamás logrado no sólo por este equipo, sino también por el fútbol serrano: el título de campeón de Liga en Tercera División Nacional en la temporada 92-93.

93Puntos. Antonio Toledo, en sus dos años en Cortegana, sumó 34 victorias, 27 empates y 15 derrotas

Varias fueron las claves de ese éxito. El mantenimiento de una base muy importante de un equipo construido temporadas atrás en la Regional Preferente; la perfecta conjunción de unificar una plantilla dividida entre Cortegana, Huelva y Sevilla, sin olvidar el espectacular apoyo que ofreció la afición corteganesa.

Sería complicado elegir las cuatro columnas en las que se sostuvo el equipo, pero cuatro hombres fueron claves: Gregorio Alcaide Cera, el entonces presidente del club, con un trabajo excelente junto a su junta directiva. El capitán del equipo, Gustavo Calderón (el verdadero líder dentro y fuera del terreno de juego ), Gume Anarte (2º entrenador ) y por supuesto, Antonio Toledo, al que muchos aún califican como el entrenador milagro; un técnico que recordaba que "desde los primeros entrenamientos de aquella pretemporada me di cuenta de que el equipo tenía materia prima y gran calidad para ilusionarnos en hacer una gran campaña".

"Tuvimos un comienzo de temporada algo dubitativo, con dos empates 1-1 y 0-0, ante el Rota y la Roteña, pero la victoria en el San Rafael (1-0) ante el Mairena fue decisiva para la moral y mentalidad del equipo", añade.

A partir de ese instante, el Cortegana comenzó a sumar, jornada tras jornadas, resultados positivos para ir escalando posiciones en la tabla. Otro de los secretos del equipo campeón fue su fortaleza actuando como local. El estadio San Rafael fue absolutamente inexpugnable para todos los rivales, solo la Balona fue capaz de ganar allí (0-1).

El equipo, con el transcurrir de las jornadas, había dejado atrás el honorífico título de equipo revelación para convertirse en toda una clara apuesta para lograr el título de liga como así fue, superando a rivales de mayor población y de mayor presupuesto, clubes tan históricos como Pozoblanco, San Fernando, Jerez Industrial, Cádiz B o Arcos ( que sufrió la mayor goleada en el San Rafael, 6-1). Y todo ello bajo la mano de un Antonio Toledo y la inestimable ayuda de Gume Anarte. Y es que el ahora técnico del Sporting de Huelva femenino dejó en sus dos temporadas completas como máximo responsable del primer equipo corteganés unos brillantes números, al sumar 34 victorias, 27 empates y 15 derrotas, materializando 109 goles y encajando 67, sumando 93 puntos (entonces la victoria valía dos).

La fecha que ha quedado marcada para la historia del club y de la localidad fue el domingo 23 de mayo de 1993. No se recuerda cosa igual en el fútbol local, con el estadio a reventar. Durante los días previos todos los sectores sociales tenían un denominador común en las conversaciones, y es que el sueño podía hacerse realidad. Estaba sólo a 90 minutos de juego. Durante esos días Radio Cortegana realizó una programación especial principalmente en el programa Deportivo Serrano.

Al Cortegana le valía la victoria; y también el empate siempre que el Mairena no ganara en San Fernando. Se cumplió el pronóstico, ya que ambos partidos finalizaron sin goles ( 0-0 ) y el punto sumado era más que suficiente para que al día siguiente Huelva Información titulara la crónica de dicho partido con una frase para la historia: El Cortegana entonó el alirón.

Lo había hecho muchas veces en la Regional Preferente, pero aquel campeonato marcó un hito en el fútbol serrano, no en balde, dos décadas y media después, sigue brillando como el único logrado por un equipo de la serranía onubense en categoría nacional. El partido finalizó con un eufórico Antonio Toledo llevado en volandas (como si de un torero de tratase) dando la vuelta al estadio.

En una plantilla en la que todos participaron a lo largo de los 38 partidos de liga, el once tipo estaba formado por Mario II, Blanco, Mario I, Emilio Serrano, Juanma, Vicente Choya, Antonio Díaz, Calderón, Paco Mallego, Sancho y Castilla. Un equipo que tuvo en el podio de goleadores a Castilla (20), Sancho (12) y Calderón (9).

Tras el premio del campeonato el cuadro corteganés afrontó unas eliminatorias de ascenso (entonces con grupo de cuatro equipos) donde otra vez partía como la cenicienta; no obstante, esa cenicienta se rebeló y sólo la diferencia de goles con el poderoso Almería impidió un hito histórico, un ascenso a 2ª B que rozó con la yema de los dedos. Tras la última jornada de esa fase de grupo, con victoria serrana (3-0) ante el Manchego en el San Rafael, y el triunfo (1-3) de los almerienses en Plasencia, se esfumó el sueño. Pero no por ello la grandeza de un equipo y de una temporada que nadie ha olvidado y que jamás antes había colocado a Cortegana (futbolísticamente hablando) en el mapa nacional.

Tras ese último partido, este diario titulaba El Cortegana lo tuvo en la mano. Antonio Toledo lamentaba que "es muy triste quedarnos sin ascenso cuando no hemos perdido ni un solo partido". El entonces técnico del Manchego, Ángel Moraleda, sentenciaba: "No tengo la menor duda, el Cortegana ha sido el mejor equipo de esta liguilla, muy difícil de batir, con un gran potencial ofensivo y una medular con una grandísima calidad técnica".

Ahí se bajo el telón a una temporada inolvidable e irrepetible, donde los corteganeses sólo perdieron 5 de los 45 partidos que jugaron. Si aún existía alguna duda, Antonio Toledo y Gume Anarte volvieron a colocar en la temporada siguiente (93-94) al equipo serrano en unas eliminatorias de ascenso a 2ª B. En esa ocasión como cuarto clasificado, tras golear en el San Rafael y en el último partido de esa campaña por un contundente 5-1 al Montilla; aunque esa es otra historia.

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