El CB Huelva se gana a pulso la tranquilidad y el derecho a soñar

  • Liderados por Van Lacke, los onubenses jugaron su mejor partido de la temporada

Comentarios 2

El CB Huelva venció ayer con toda justicia al Alicante en su mejor partido de la temporada y con ello se ganó no sólo la tranquilidad (prácticamente se aseguró la permanencia) sino el derecho a soñar con algo más en las siete jornadas que restan.

Pepe Rodríguez se había quejado de la actitud de sus jugadores tras la derrota en Cantabria, y éstos respondieron ayer sobre la cancha con una actuación llena de intensidad, de derroche físico, de profesionalidad, y con una actitud digna de elogio. Era la única forma de ganar a un rival como el Alicante.

Los onubenses explotaron al máximo sus virtudes y disimularon sus defectos; encontraron un líder en Van Lacke, que con su actitud contagió al resto de compañeros, también a un gran nivel. También hay que destacar el gran trabajo de los dos bases (Eric Sánchez y Bustamante), sabiendo marcar el ritmo del partido y rompiendo la defensa presionante de Alicante.

El Alicante pasó por el Palacio con más pena que gloria y su imagen dista mucho de la de un aspirante al ascenso. Se mostró nulo en ataque (3/20 en triples) y sólo su superioridad en el rebote (29 locales por 39 visitantes) le mantenía con vida en el choque. Sus pupilos le amargaron el regreso de Joaquín Costa al Palacio.

Varios jugadores afrontaban el encuentro con una motivación especial: Van Lacke, Morón, Ugonna y Eric Sánchez estuvieron a sus órdenes en Huelva, y a Bennerman lo descartó en Alicante. Los primeros brillaron ante su ex técnico; mientras el americano lo intentó pero sin fortuna (0/3 en tiros de dos, 1/7 en triples).

Ambos equipos llegaban 'tocados' al envite; los locales porque sólo habían ganado uno de sus últimos 9 partidos; los foráneos, tras el varapalo sufrido en casa ante el CAI.

Desde el inicio la igualdad presidió el choque, con mínimas ventajas a favor de uno y otro, aunque Alicante tomó la iniciativa, pero nunca se despegó en el marcador. Los colegiados se complicaron la vida y los ánimos del público se crisparon poco después: George casi le mete el dedo en el ojo al intentar robarle un balón a Onyekwe y con el albiazul mermado en su visión y quejándose intentó robarle el balón, dejando claro que lo del 'juego limpio' no va con él, y todo ello sin que los colegiados señalasen nada.

El segundo cuarto, que acabó con un parcial de 8-8, dejó patente la falta de acierto, la abundancia de errores y el dominio de las defensas sobre los ataques. Una canasta de Van Lacke dejó el luminoso en 40-38 al descanso.

El partido trascurría por los mismos derroteros, hasta que seis puntos consecutivos de Bustamante abrieron la primera brecha importante (50-43), que culminó Bennerman con su único triple: parcial de 11-0 y 53-43. Quedaba la duda de saber si el Ciudad de Huelva sería capaz de resistir los minutos finales o acabaría sucumbiendo por agotamiento físico, dado el ritmo que le había impuesto Alicante al partido.

El conjunto de Joaquín Costa metió una marcha más y recortó la diferencia, llevando los nervios al Palacio. Pero cuando más quemaba la pelota Van Lacke anotó una canasta clave (59-54) que valía medio partido. La sentencia llegó instantes después, con un 'gorro' de Silinskis y una antideportiva a Eric Sánchez, que pusieron la guinda a un gran trabajo durante los 40 minutos.

Ahora, con el primer objetivo (la salvación) en la mano, se abre una puerta que parecía cerrada: meterse entre los 9 primeros que lucharán por el ascenso. Soñar no cuesta dinero.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios