Los Barrios fue el menos malo el día que dimitió Francisco Bayo

  • Pobre imagen del CB Huelva en su último partido del año en casa

Dicen que en el país de los ciegos el tuerto es el rey. Y en un partido de baloncesto, cuando dos equipos juegan mal, suele ganar el menos malo. Eso es lo que sucedió anoche en el Palacio de los Deportes. El Ciudad de Huelva no pudo despedir el año en casa con una victoria al perder ante Los Barrios en un encuentro que no pasará a la historia precisamente por su calidad, sino porque fue en el que Francisco Bayo dijo "basta" y presentó la dimisión.

Comenzaron bien las cosas para la escuadra onubense. Tras un triple inicial de Chris Hernández -que anotó tres en el primer cuarto- Fede Van Lacke recuperó el balón en el primer ataque de los gualdiverdes y el argentino culminó el contraataque (5-0). Pero eso fue un espejismo. Los Barrios puso la directa y se puso por delante en el marcador. (5-6, minuto 2).

El Ciudad de Huelva ofreció su peor versión y los barreños rápidamente abrieron brecha. Dio igual el tiempo muerto que solicitó Pepe Rodríguez (9-14, minuto 7) porque los errores eran continuos en el bando local. Las pérdidas de balón se sucedían en ataque, mientras que la defensa se mostraba incapaz de frenar la producción ofensiva del rival. Adrian Jamaal Moss y Matt Webster hacían estragos en la zona y los pivots locales no podían contener la sangría. Pese a todo, un triple casi sobre la bocina de Hernández maquillaba ligeramente el tanteador al final del primer cuarto (15-23).

Pero no mejoraron las cosas en el segundo. El equipo onubense seguía sin dar una a derechas y el nerviosismo cundió en sus filas. Los pases se telegrafiaban y Los Barrios, que tenía bien aprendidos los sistemas de su adversario, alcanzó los quince puntos de ventaja tras un triple convertido por José Antonio Ferrer (15-30, minuto 13). Poco antes había debutado en el Palacio de los Deportes con la camiseta blanquiazul Romeo Von Travis. El estadounidense le echó ganas pero tampoco fue un revulsivo en ataque, marchándose al descanso con un pobre bagaje de tres puntos. En la segunda mitad el ala pívot colocó un par de tapones y mostró sus cualidades atléticas, mejorando ligeramente sus porcentajes de tiro.

El Ciudad de Huelva seguía sin dar una a derechas y los escasos aficionados que acudieron ayer al pabellón se desesperaban ante los continuos errores que cometía su equipo. Por ejemplo, los saques desde la línea de fondo se convirtieron en un calvario. Los gualdiverdes siguieron dominando con autoridad hasta que se llegó al descanso con 27-39 en el marcador.

Tras la visita a los vestuarios el equipo experimentó un cambio radical. Parecía que había acudido al programa televisivo del mismo nombre. Gracias a un buen trabajo defensivo se apuntó un parcial de 7-0 merced a un contragolpe de Oriol Junyent, una canasta de Chris Hernández y un triple de Antonio Morón que colocaban al equipo local a sólo cinco puntos (34-39, minuto 23). A Los Barrios se le habían fundido los plomos en ataque y estuvo más de cuatro minutos y medio sin anotar. Y luego sólo fue capaz de meter diez en todo ese periodo. El problema fue que el Ciudad de Huelva volvió a sufrir otra pájara y ya solo convirtió tres puntos más en todo el tercer cuarto, que terminó con un expresivo 10-8, más propio de un encuentro de prebenjamines.

El partido mejoró en su última entrega no por el juego exhibido, sino porque ganó en emoción. Los blanquiazules, en un arranque de casta, llegaron a hacer soñar con la remontada a su parroquia y se colocaron a sólo tres puntos de diferencia en el último minuto (52-55). Pero Los Barrios supo aguantar el tipo y se llevó el triunfo por 53-59.

Momentos después de acabar el encuentro se conoció la noticia de la dimisión de Bayo. El club se queda ahora en una situación muy delicada en vísperas de las fiestas navideñas.

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