El Barça mata gracias a un ritmo frenético

  • Los navarros del Portland nunca arrojaron la toalla, pero los azulgranas, vigentes campeones, optan a revalidar su corona

El Barcelona logró el pase a la final de la 33ª edición de la Copa del Rey de balonmano, que se está disputando en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, tras imponerse en la primera semifinal (29-31) al Portland San Antonio en un partido muy emocionante en el que los dos lucharon por la victoria hasta el último minuto.

El intercambio de goles por parte de los dos equipos se convirtió en la tónica general del choque, dinámica que favoreció al Barcelona, que impuso su potencial ofensivo por encima de un Portland San Antonio mermado por la lesión del croata Ivano Balic en la primera mitad del encuentro.

El desorden y las precipitaciones en los ataques por parte de los dos equipos marcaron la primera parte, que terminó con 12-13 para los de Manolo Cadenas después de que el actual campeón impusiera un ritmo frenético desde el principio, al que respondió el Portland de la misma forma para enredarse en un intercambio de contragolpes y goles.

La segunda mitad del choque mantuvo el mismo guión que los primeros 30 minutos, con rápidos contragolpes del Barcelona liderados por un Demetrio Lozano en un gran estado de forma y por Rubén Garabaya, que acompañados desde la portería por Venio Losert fueron determinantes para que el Barcelona intente revalidar su título hoy en la Copa.

El conjunto navarro intentó aferrarse al partido hasta el último minuto, cuando a 20 segundos del final llegó a colocarse a un gol del Barcelona, mermado por la exclusión de Garabaya, pero ya no quedaba tiempo para más y Albert Rocas apuntilló.

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