El Ayamonte sucumbe en la primera mitad ante el Cádiz B

  • Dos goles seguidos fueron suficientes para noquear a los rojillos, sin reacción

El Ayamonte no hizo mucho para llevarse los tres puntos del Ramón de Carranza, donde el Cádiz B supo golpear pronto y encarrilar el partido en una sensacional primera parte. En la segunda, a pesar del rápido gol de Nelson, la escuadra rojilla no pudo completar la remontada en el marcador.

Dos goles casi consecutivos, e incluso un penalti errado, fueron suficientes para convertir el dominio cadista.

El conjunto amarillo necesitaba aprovechar su condición de local acuciado por el bache de resultados en el que se encontraba sumido, aunque volvió a dar dos caras muy distintas, ya que tras el descanso pudo complicarse. Pero la mentalización cadista en el comienzo del partido hizo que la primera media hora de juego fue de color amarillo.

Nico se encargó de llevar el peligro al área fronteriza, con velocidad y regates. Todos los balones pasaban por sus botas y contagió su motivación al equipo, que desde el primer minuto acechó la portería del guardameta Rosas. Todo hacía presagiar que el gol local no tardaría en llegar.

Así fue. Un córner sacado por Nico es mal despejado por la zaga y el rechace cae a los pies de Julio, que no perdona (20'). La jugada se forjó tras un contragolpe al anularle un gol por fuera de juego al onubense Manuel Barba.

En la siguiente oportunidad el Cádiz B aumentaría su ventaja. Una falta a unos 30 metros fue tocada en corto por Juanje para que Manu Barreiro enchufara un potente disparo que tocó el palo derecho y acabó en la red.

Los golpes recibidos despertaron al Ayamonte, que ofreció muy poco para llevarse el partido, y en una falta lanzada por Fariñas el balón roza el larguero.

En el 30'. una manos dentro del área del defensa visitante Nacho, fue sancionada con penalti y Toboso se enacargó de tirarlo. Era la oportunidad de rematar a un rival que estaba aturdido antes del descanso, pero el lanzamiento fue flojo al centro y Rosas lo detuvo sin problemas.

A partir de ahí el ímpetu de los cadistas se enfrió y esperaron a que llegara el segundo tiempo. El resultado era engañoso, ya que un gol metía al Ayamonte de nuevo en el partido y tras la reanudación ocurrió lo que más temía.

Saque de una falta alejada en diagonal (a balón parado era la única forma en la que el Ayamonte inquietaba) y Nelson remata al fondo de las mallas.

Al Cádiz B le entró el nerviosismo y se olvidó del trato del balón dado en la primera mitad. Las ocasiones pasaron a ser aisladas y casi al final se pudo aumentar la ventaja pero Germán dio al palo.

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