Alonso vuelve a empezar de cero

  • Renault presentó en París el R28, su coche para el próximo Mundial, en una ceremonia en la que Alonso, centro de todas las miradas, no ocultó la inferioridad de su equipo ante McLaren y Ferrari

A ritmo de rock, con focos de neón y en una ceremonia modesta, Renault presentó en París el nuevo bólido con el que quiere ver la luz guiado de nuevo por Fernando Alonso, la estrella indiscutible de la escudería francesa.

A las 14:24 de una gris tarde parisina resplandeció de manera oficial la extraña mezcla de colores naranja, blanco, azul y amarillo del nuevo R28, el coche ya estrenado la pasada semana en Valencia y que proseguirá su evolución a partir de hoy en Barcelona.

Fernando Alonso se mostró relajado y confiado en el desarrollo del nuevo Renault, con el que quiere volver a competir por el título de campeón del mundo de la Fórmula 1: "El coche está bien, pero no a la altura de los equipos punteros. Queda mucho por hacer, nos queda un largo camino en febrero".

Febrero será un mes crucial para el desarrollo del coche con vistas al Gran Premio de Australia que abre la nueva temporada el 16 de marzo. "Por desgracia, no estamos muy cerca de Ferrari y McLaren. Va a ser duro, pero se puede llegar", dijo mezclando los sentimientos de confianza en un equipo que conoce bien y de realismo por trabajar con un coche nuevo tras el fiasco de Renault en 2007 en su ausencia. "El equipo ha perdido un año", sentenció.

"No estamos a la altura", dijo rebajando las posibilidades de Renault, calificándo a su coche con un "seis o un siete". El piloto reconoció que el R28 no era tan bueno como se esperaba el equipo: "A final de febrero hay que estar sí o sí más cerca del medio segundo o el segundo que nos distancia ahora de McLaren y Ferrari. Si no, ir así a Australia sería triste. Hay que estar a dos o tres décimas como máximo en la primera carrera".

Sin embargo, Alonso no dio síntomas de abatimiento ni resignación. "Conozco al equipo, están trabajando a tope y me siento cómodo, con el respeto y el apoyo de todos", dijo antes de recordar que el equipo "hace dos años ganó dos títulos consecutivos". Señaló, en cambio, que tras el mal 2007 al equipo le falta "confianza". "Hacen todo lo posible y eso me basta", agregó satisfecho.

Alonso se negó a hacer pronósticos y descartó los de otros personajes de la Fórmula 1. "¡Qué sabe la gente!", dijo, molesto sobre las opiniones sobre cuál será su rendimiento en 2008.

El asturiano sabe que el desarrollo del equipo depende en gran medida de él. Ya ha hecho las primeras indicaciones de cambios y los ingenieros seguirán sus instrucciones. Ya a partir de mañana estrenará nuevas piezas en el alerón delantero. El objetivo es aportar las mismas seis décimas que dijo que dio a McLaren-Mercedes en 2007. "Ojalá pueda decir que han sido muchas más", señaló al respecto.

En otra demostración de sinceridad, Alonso no eludió dar como máximo favorito al título a Ferrari, por encima de McLaren-Mercedes. "Va a ser un campeonato abierto. Es mejor para nosotros que se hable de McLaren y de Ferrari, así estamos más relajados", agregó, que, a diferencia del pelo corto que lucía en McLaren, vuelve a tener la melena desgreñada con la que se dio a conocer en Renault. "Espero que seamos lo suficientemente fuertes como para luchar con los mejores equipos", insistió.

El manager del equipo, Flavio Briatore, tras la mala campaña pasada, se puso como objetivo para la actual luchar por puestos de podio y victorias. "Queremos ser protagonistas, pero no va a ser fácil. Necesitamos estar ahí", agregó el italiano, bronceado, con jeans y sin corbata.

Sí la llevaba Bernard Rey, el principal responsable del equipo, que reiteró el compromiso de la escudería por favorecer el espectáculo, siguiendo la doctrina Briatore. El manager italiano destacó la inversión en pilotos jóvenes como Nelson Piquet y Alonso, y señaló que es "fantástico para todos" el retorno del español, al que ve "feliz y motivado".

Ghosn destacó que Renault es un "equipo de ganadores" y calificó de "desastre" lo vivido en 2007, cuando la escudería francesa no pudo luchar por el título y estuvo muy lejos de Ferrari y de McLaren- Mercedes, tras los títulos de pilotos y de constructores de 2005 y 2006. "Esperamos que sea un año mejor que 2007".

Piquet, de 22 años y que debutará en la Fórmula 1, se mostró modesto y aseguró que su intención en su primer año es aprender de su exitoso y experimentado compañero, del que dijo que puede volver a ser campeón en la escudería francesa.

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