cómics

El fin de la infancia

  • El clásico de los 80, que regresa en una nueva edición, traslada al lector a un mundo postapocalíptico cuyos únicos supervivientes son los niños

Detalle de una página de la obra. Detalle de una página de la obra.

Detalle de una página de la obra.

Quizá es usted de esos lectores que le piden al cómic algo más que un rato de diversión. Que aprecian las buenas historias y buscan los mejores dibujos. En ese caso, imagino que tendrá a Astiberri entre sus editoriales de cabecera. Si no es así, permítame que le recomiende tres títulos recientes que seguro que le harán cambiar de opinión.

El último recreo es la obra maestra de los argentinos Carlos Trillo y Horacio Altuna, un clásico de comienzos de la década de 1980 que ahora regresa en una fenomenal edición, de gran tamaño y estupenda calidad de reproducción. El argumento de esta fábula distópica nos transporta a un mundo postapocalíptico sin adultos, en una suerte de cruce de El señor de las moscas con las novelas de catástrofes de J. G. Ballard. Los únicos supervivientes de El último recreo son los niños, y sobre ellos pesa, como una espada de Damocles, la amenaza de la madurez, que equivale literalmente a la muerte. Tierna y cruel, la novela gráfica retrata la dura convivencia de los niños en la urbe, donde no hay otro sistema que la ley del más fuerte y el miedo y la violencia se han adueñado de las calles. Todo ello narrado con la prosa certera e hiriente de ese gran guionista que fue Trillo y el dibujo hermosísimo del maestro Altuna, que brilla aquí a su mejor nivel. Como escribe Antoni Guiral en la introducción: "El último recreo es una historia universal. (…) Sensaciones intensas transmitidas por personajes creíbles y situaciones no por conocidas menos dramáticas. La esencia misma del ser humano".

Sostiene Pereira es la adaptación a viñetas de la célebre novela de Antonio Tabucchi. El reto imposible de adaptarla a viñetas ha sido resuelto con enorme solvencia por el historietista Pierre-Henry Gomont, cuyo trabajo combina una línea suelta y orgánica y un maravilloso coloreado. No en vano, el libro ha merecido este año en Francia el Gran Premio RTL de cómic y ha resultado finalista del Gran Premio de la crítica ACBD. Gomont hace suyo el material literario y desarrolla sus propios recursos para trasladarlo al cómic. En palabras de Gomont, Sostiene Pereira es "una novela cerebral, nada visual, que dejaba el campo libre para el dibujo. La leí cuatro o cinco veces, la cerré y empecé a trabajar, para quedarme con su esencia. Elegí como telón de fondo el café Lisboa donde Fernando Pessoa iba a menudo, ya que él era la figura tutelar de Tabucchi". La magnífica edición de Astiberri se completa con bellas ilustraciones del cuaderno de dibujo de Gomont.

Por último, El largo y tortuoso camino reúne al guionista francés Christopher y a uno de los dibujantes de moda, Rubén Pellejero, quienes proponen una especie de road movie (con banda sonora incluida). El protagonista, un mediocre cuarentón, se ve obligado a viajar a la mítica isla de Wight para esparcir las cenizas de su padre, y claro está que, en el viaje, descubrirá lo poco que conocía a su padre y, lo que es más importante, lo poco que se conoce a sí mismo. Una pasada con el rock y con Borges de telón de fondo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios