Manzanares consigue el primer trofeo de la temporada

El alicantino corta una oreja a su primer toro tras una faena intermitente. Morante de la Puebla y Daniel Luque, de vacío en una tarde de apuntes, destellos y, en su conjunto, de desilusión.

Luis Nieto, Sevilla | Actualizado 22.04.2012 - 13:09
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Sol. Lleno hasta la bandera. Abajo, en el albero maestrante, como contraste, los toros de Juan Pedro Domecq se sucedieron como nubarrones cargados de una excesiva blandura, que aguaron el espectáculo. Precisamente agua es lo que le han echado muchos ganaderos al vino de la casta y la fuerza y así es imposible que ascienda por los tendidos la fuerza de la emoción. Morante de la Puebla, Manzanares y Luque salpicaron sus actuaciones de detalles y destellos. Faltó una faena maciza y redonda. Desde el punto de vista informativo, Manzanares fue premiado con el primer trofeo de la temporada sevillana, por una labor bien estructurada, aunque intermitente, rematada en la siempre valiosa y difícil suerte de recibir.

El segundo toro, anovillado, Dibujante, fue protestado de salida por algunos espectadores por su presentación. El animal apuntó de inmediato su carencia de fuerzas y hubo palmas de tango antes de colocarlo en varas. Tras un puyazo y un picotazo, parte del público volvió a las protestas. Manzanares, muleta en mano, con la diestra, fue incrementando el número de pases en cada tanda. Cuando ligó tres, con un derechazo prolongado muy templado y el de pecho, arrancó la Banda de Tejera con un pasodoble. El alicantino, con la izquierda, dibujó un natural muy largo. La labor fue a más y, en otra tanda por el pitón derecho, bajó la mano y se lució en una serie en la que destacó la ligazón. Manzanares, que es el mejor matador de toros actual y uno de los mejores de la historia, ha desempolvado la arriesgada suerte de recibir; lo que para los aficionados supone como sacar del cofre de la tauromaquia una de las reliquias más añoradas y queridas. El torero se perfiló, adelantando su pie izquierdo y asentando el derecho. Meció la muleta hacia adelante una y otra vez. El toro no se decidía a embestir. Por fin arrancó el burel y el diestro, serenamente, vació la embestida propinando al tiempo la estocada, que quedó contraria y caída. Perfecta en ejecución, aunque lamentablemente baja. El toro rodó prontamente y el público, enardecido, solicitó el trofeo. Manzanares no pudo rubricar el éxito con el quinto, un toro noble, pero flojísimo, que apenas se tenía en pie.

Morante no se encontró a gusto con el que abrió plaza, un astado que protestaba por sus escasas fuerzas. El sevillano dejó bellos apuntes, como en un par de verónicas y cierto aroma joselitista en el comienzo de lo que fue un esbozo de faena. Con el jabonero cuarto, la labor del torero de La Puebla fue creciendo a medida que le dio confianza al animal. Lo mejor sucedió en los terrenos de sol, en una tanda larga, con magníficos derechazos, y varios naturales bellísimos -alguno de ellos a pies juntos-. Sin acierto con los aceros, todo quedó en una ovación, tras dos avisos.

Daniel Luque dejó la impronta de su buen toreo con el capote. Ganó terreno ante el flojo tercero, con verónicas de bello trazo. Morante le presentó batalla en el tercio de quites y Luque replicó. Pero el toro tenía tan poco gas que faltó la ebullición de la emoción. Orador, que así se llamaba el animal, se quedó mudo en la muleta, sin apenas brío para perseguirla. El sexto, con más volumen y peso que los anteriores, con el cuello corto, montadito y algo tocado de pitones, tampoco fue un dechado ni en casta ni en vigor. El primer tercio fue un auténtico simulacro -como sucedió en gran parte de la corrida-. Y el torero, en las afueras, se esforzó por agradar, acabando todo aquello en un arrimón, sin mayor trascendencia.

Así acabó la corrida del Domingo de Resurrección, cargada de apuntes, detalles, destellos y... desilusión en función de la expectación.
5 comentarios
  • 5 Sevillanolomerece 09.04.2012, 19:03

    Más de lo mismo. Los "taurinos" dominan el cotarro. Novillada sin picadores y toros amaestrados seleccionados por los "veedores" (máxima muestra de la degeneración continua de la fiesta). Y la claque tras cada tanda de muletazos, sean como sean, inmediatamente seguida por los crédulos y los interesados. Sevilla. Pero todos estamos muy contentos:ambiente, llenazo, sol, marco incomparable. . . Y los pocos de Madris que entienden, frotándose las manos, porque la cuna del toreo sigue degenerando.

  • 4 elena de troya 09.04.2012, 18:16

    Dejad a los toros en paz. evolucionar taurinos que estamos en pleno siglo XXI. "la tortura no es arte ni cultura". abolicion ya x favor.

  • 3 juanmperez85 09.04.2012, 17:50

    Maltrato de seres vivos para el disfrute de unos cuantos. . . Ahhh, es verdad, mi argumento no tiene peso porque como carne y si no el toro se extinguiría.

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