Cuidaba su aspecto para que le compraran ramilletes de flores

Un accidente laboral le dejó incapacitado y desde entonces vivía en la calle

Redacción / Huelva | Actualizado 19.12.2008 - 01:00
zoom
Share
El perfil de Pedro Martínez corresponde al que realizó al ahora fallecido la periodista de Huelva Información Raquel Rendón en la sección 'La Cara Oculta de Huelva'. Comienza así: "La vida de Pedro se truncó el día en el que fue víctima de un accidente laboral". Había sido soldador toda su vida, llevaba trabajando treinta años en este oficio en Barcelona cuando este manchego cayó de un andamio y quedó incapacitado para trabajar. Tras varias opciones lo echaron a la calle, lugar que se convirtió en su nuevo hogar. La empresa le "dejó tirado como a un perro" y aún tenía pleitos pendientes con la misma.

Pero su verdadera vida comenzó mucho antes. Su infancia la pasó en Ciudad Real pero cuando tenía 12 años emigró con sus padres a Barcelona, "arrancándole de sus llanos paisajes de La mancha". En la Ciudad Condal creció, aprendió a hablar catalán y comenzó su vida laboral como soldador y a viajar por toda España por motivo de su trabajo. Incluso estuvo en Huelva. Su clima y su gente le gustaron y por eso decidió volver cuando la vida laboral le dio la espalda.

Desde entonces vivía en la calle porque no quería molestar a los miembros de su familia. Pedro estuvo casado, un episodio que no le gustaba recordar, aunque eso sí estaba orgulloso de sus dos hijos (una chica y un chico) y de los cuatro nietos que le habían dado. Hacía tiempo que no los veía, aunque mantenía contacto con ellos y su afán era ir a verles.

Pedro Martínez estaba a la espera de que le dieran la jubilación a los 55 años, que ahora tenía, y esperaba "volver a vivir" con la paga que le dieran. Vivir en la Sierra, en Alájar por ejemplo, un lugar que el gustaba mucho por la tranquilidad y estar rodeado por la naturaleza.

Por su dedicación a ofrecer a los viandantes de la calle Concepción ramilletes de flores a cambio de unas monedas, algunos pensaban que Pedro era jardinero o que había tenido algo que ver con la botánica. Nada más lejos de realidad, aunque en cierta forma ahora sí dedicaba parte de su tiempo a cultivar plantas. Pedro no robaba las flores, rosas para más señas, para venderlas. Una vez cogió unos tallos de los rosales del ayuntamiento, los plantó en un "pedacito de campo" entre Aljaraque y Bellavista, junto a un riachuelo y una gran extensión de lavanda. De allí brotaron unos "preciosos rosales, grandes y hermosos" de los que iba sacando los ramilletes con los que se ganaba el pan de cada día.

Pedro mimaba las rosas y les quitaba las espinas para que no pincharan a nadie. A diario montaba su pequeña tienda ambulante con la que proporcionaba su parte de color y aromas. Pedro cuidaba su aspecto físico todo cuanto podía para estar presentable ante la gente que le compraba las rosas. Pensaba que el aspecto de los indigentes debía ser lo más pulcro posible, porque aunque "uno esté en la calle no hay que descuidarse". Cada mañana, tras tomar una ducha en Cáritas, se peinaba y se ponía su chaqueta para dar la mejor imagen posible. Lo que más le molestaba era la lluvia.

La soledad era su compañía. Pedro dormía bajo las estrellas en el Parque de las Palomas. Últimamente debía frecuentar la plaza de la Soledad donde ha encontrado la muerte. Decía Raquel Rendón que cada mañana despertaba "abriendo sus enormes ojos azules a esta Huelva", a la que adoraba, recogía sus flores y regresaba a la calle Concepción de cuyo paisaje formaba parte.
10 comentarios
Normas de uso

Este periódico no se responsabiliza de las opiniones vertidas en esta sección y se reserva el derecho de no publicar los mensajes de contenido ofensivo o discriminatorio.

Nuevo comentario
Huelva

Gala íntegra del Premio 'Pinta Ilusión' de Huelva Información

Siga los momentos más especiales de la entrega de galardones del concurso de nuestra web desde la web del Canal Costa TV.

Pinta Ilusión

Dibuja tu Navidad

GALERÍA GRÁFICA

Los Premios taurinos El Cabezo, en imágenes

Reportaje gráfico de Alberto Domínguez.

Encuesta

¿Es bueno que los alcaldes no puedan ser diputados en el Parlamento de Andalucía?

Encuesta Han contestado 2275 personas
Especiales