En el Titán

Ingleses en el Ferroviarios

El edificio del colegio muestra una imagen de deterioro que alarma ante la falta de actuación

| Actualizado 30.06.2012 - 01:00
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La bandera inglesa hondea en el edificio del antiguo Colegio de los Ferroviarios; en primer plano, una palmera desmochada, atacada por el picudo rojo.

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Aspecto de deterioro del edificio.

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No se veía en Huelva una bandera británica desde que en los cincuenta se rodó la película de El Hombre que nunca existió y la colocaron en la recreación del viceconsulado en una casa de la plaza del Bacalao (La Palmera, para más señas, la del alcalde Quintero Báez).

Ahora, de nuevo, hay una bandera británica en la avenida de Italia, muy cerca de donde estuvo el consulado de los alemanes. Era la Huelva que sufrió las dos grandes guerras, con los ingleses -como aquí gusta llamarles- dueños de la Compañía de Río Tinto, tan en la mirilla indiscreta de algunos alemanes que en la Isla de Saltés controlaban la salida y entrada de los barcos cargados del mineral.

Aquella Huelva pasó a mejor vida y ahora vuelve la bandera de los ingleses a hondear en la avenida de Italia, la que le quitó el nombre a la carretera del Odiel para enfatizar a Mussolini, y le daba la mano a la otra avenida, la de la Alemania de Hitler. Hoy, afortunadamente, no somos una colonia de los ingleses ni aquellos dos majaras gobiernan Europa, aunque tengamos otro problema llamado crisis. Esas avenidas representan ahora a dos países libres.

Sí, la bandera británica está ahí en el antiguo Colegio de los Ferroviarios.

Parece que la dichosa bandera marca un territorio consular y la inmunidad diplomática les libera. Lo que no le da derecho es a ese estado de deterioro y degradación del edificio y su entorno.

Si alguien no lo sabe, no me importa recordarlo y si mucho lo conocen, pues magnífico será reivindicarlo juntos, el edificio del Colegio de los Ferroviarios viene a marcar una época en la educación en Huelva, quizás poco estudiada. La portentosa construcción sólo era comparable al viejo asilo convertido en Colegio de los Maristas y al Instituto La Rábida, aun orgulloso en la avenida de Manuel Siurot.

Se levantó junto a la Estación de Sevilla, por encargo de la Asociación General de Empleados y Obreros de los Ferrocarriles de España para la Zona 23, que era la de Huelva, todavía se puede leer en el azulejo de su fachada.

Un magnífico edificio para la Huelva de los años veinte del siglo pasado que hoy sigue sorprendiendo, pues pocas construcciones le van a la saga. Lo proyectó, en 1929, el arquitecto Francisco Alonso Martínez. Su carácter exento y su gran volumen le configuran de magnífico aspecto en una zona de interés de la ciudad, junto a la estación. Se trata de una construcción de planta trapezoidal de dos alturas con elevaciones en las alas, que presenta un bello tratamiento del ladrillo así como una interesante y original disposición de huecos, con pinceladas de estilo racionalista. Disponía de un amplio acceso ajardinado y espacios deportivos, en la trasera. El inmueble está compuesto de pequeño sótano, planta baja, primera y entrecubiertas. Un cuerpo central une los dos laterales simétricos, donde se diseñaron los espacios para aulas. En el cuerpo central de acceso se encuentra el vestíbulo en la planta baja, mientras en la alta se situaba el salón de actos para 350 personas. Contaba con biblioteca en la planta baja, así como otras dependencias como cocina, comedor, despachos, sala de profesores y casa habitación para el conserje. Con esta descripción se puede dar uno una idea de cómo era el centro.

Estuvo funcionando como colegio desde el curso 1932-33, uno de los centros claves en la II República. El catedrático Manuel Domínguez Martínez lo dirigió durante muchos años, hizo de él un gran centro educativo, allí en la posguerra contrataba a los maestros represaliados y encarcelados por la República porque decía que eran los mejores.

Su etapa como centro educativo concluyó como Colegio San José de Calasanz a final del curso 2001-2002. A partir de ahí es un tiempo penoso, desde la petición de ruina, rechazada por Urbanismo en 2002. La posterior pretensión de convertirlo en Centro de Congresos, en 2008. Un centro de innovación empresarial, en 2010. La propuesta de restauración de los propietarios para un uso sanitario en 2011. Nada prosperó, al parecer, todo se topa en Urbanismo. El pasado mes de abril los propietarios piden se le permita restaurarlo o lo declare en ruina. El defensor del Pueblo Onubense, Manuel Rodríguez, antes de que eliminaran su oficina, actuó de oficio en mayo para impedir que lo dejen morir.

Pero aquí todo sigue igual. Le han colocado una bandera pirata para coronar toda esta suciedad y abandono, ventanas y techos rotos y sus pistas deportivas convertidas en aparcamiento privado. Le atacó hasta el picudo rojo, que acabó con la mayoría de sus hermosas palmeras convirtiendo el jardín en un estercolero.

Lo cierto es que hoy es un edifico en lamentable deterioro y degradación de una zona clave de la ciudad. Se le está dejando morir, no sabemos dónde está el problema, pero Huelva no se merece esta situación. Que la bandera británica no nos impida entrar y reconquistar el edificio de los Ferroviarios, muchas generaciones de onubenses pasaron por sus aulas.

¡Curro, anímese. Gibraltar español y el Ferroviarios, también, de los huelvanos!
10 comentarios
  • 10 ANTI PATRIOTISMO 01.07.2012, 01:03

    Son los gibraltareños los que tiene que decidir si quieren ser o no españoles, y nosotros no deberíamos influir en ello. "Reconquistar" qué mas da de quién sea, de Huelva, del Ayuntamiento de Inglaterra o de propiedad privada, lo que vale la pena es que las personas que quieren disfrutar de ese espacio que ahora no se usa para nada (ya sean ingleses, gibraltareños, onubenses o sevillanos, al fin y al cabo, personas) puedan disfrutar de él.

  • 9 No al Patriotismo 01.07.2012, 01:02

    Me parece penoso lo de Gibraltar Español. Qué mas dan las banderas o los escudos, mientras los habitantes de un pueblo sean felices siendo de la nacionalidad que sean, qué mas da ser inglés o español, ser libres y tener libre pensamiento es lo único que importa.

  • 8 Luis 30.06.2012, 22:31

    No soy de aquí, y cuando vi esa bandera me pareció bien por el legado británico en esta tierra. pero el edificio parece sacado de la guerra de Bosnia. Aprovecho para felicitaros por la ciudad, perqueña y coqueta, pero con el gran problema de la suciedad y los olores. Ocupaos urgentemente del basurero que es el bonito Parque Alonso, (que me encanta), y recuperar el muelle de Tharsis, que es impresionante y se os va a derrumbar.

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