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"Andalucía tiene base para superar errores del pasado, como Valdevaqueros"
"Andalucía tiene base para superar errores del pasado, como Valdevaqueros"
La socialista pide "un margen de confianza" para el nuevo Gobierno andaluz en materia de sostenibilidad · Critica al nacional: "Está perdiendo oportunidades para salir de la crisis desde la economía verde"
Raquel Montenegro / Huelva | Actualizado 17.06.2012 - 01:00Treinta y cinco años después de que impartiese clases como profesora de Economía de la Universidad de Sevilla, Cristina Narbona desembarcaba la pasada semana en la sede de La Rábida como miembro del grupo de alto nivel de la ONU sobre Sostenibilidad Mundial. Poco antes del inicio de la cumbre Rio+20 (20-22 de junnio), que prevé reforzar el concepto de desarrollo sostenible, la ex ministra de Medio Ambiente guió en UNIA la elaboración de un manifiesto para el encuentro.
-De Río 92 a Río 2102. Se ha avanzado poco.
-Sí, a pesar de que sabemos mucho más. Hemos avanzado mucho en conocimiento científico y tecnológico, en respuestas concretas. Lo más evidente es en el sector de la energía, donde hoy somos capaces de aprovechar los recursos naturales.
-Entonces, ¿por qué no se aplica ese conocimiento?
-Porque se ha hecho una apuesta por el crecimiento económico, con el Producto Interior Bruto como objetivo final pese a las desigualdades sociales que se generaban. Se ha apostado por crecer mucho sin importar el cómo y no es lo mismo hacerlo a través de la innovación que con el ladrillo.
-¿Y no hay falta de voluntad política?
-Hay que avanzar en las agendas políticas. La Comisión Europea, por ejemplo, acaba de hacer público un informe sobre España en el que llama la atención al Gobierno porque está perdiendo oportunidades para salir de la crisis a través de la economía verde. En esa misma dirección hay informes de la OCDE. Se calcula que se podrían crear un millón de empleos ambientales en España hasta 2020, por ejemplo desarrollando al máximo las energías renovables, lejos de las decisiones tomadas recientemente.
-Ese desarrollo se ha basado hasta ahora en las primas a este tipo de energía. ¿Eso es sostenible?
-La energía eólica ya está muy próxima en sus costes de utilización a los combustibles fósiles. Dentro de poco no necesitará ningún tipo de subvención. En este momento tenemos un modelo de retribución de las eléctricas que tiene un sobrecoste ligado a los beneficios extraordinarios que perciben las centrales nucleares e hidroeléctricas, ya que estas dos tecnologías cobran muy por encima de sus costes de producción y están retribuidas con las mismas primas que los sistemas más caros de producción eléctrica. Desde el PSOE hemos planteado un cambio en el modelo de retribución del sistema eléctrico para favorecer las renovables. Este sector es uno de los que mayor capacidad exportadora tiene en España, eso hay que estimularlo mucho y creo que es un tremendo error la suspensión de las primas. Estamos retribuyendo el carbón pero nos replanteamos el apoyo a las renovables.
-Acaba de presentar el libro 'La Energía después de Fukushima' ¿Cree que el debate nuclear abierto tras el accidente llevará al replanteamiento definitivo de esta energía?
-Hay un debate real, pero en España se debe hablar mucho más de lo que ha sucedido. Alemania ha acelerado el proceso de cierre de sus centrales, otros países como Bélgica, Suiza, Italia o Chile van en la misma línea. En Francia con la nueva presidencia de Hollande ya hay un horizonte de reducción del peso de la energía nuclear. En España, pasado un primer momento, se han vuelto a escuchar las voces de los defensores de esta energía. En Japón, que es donde lógicamente ha sido mayor el debate, se han embarcado en un cambio de modelo que ha sido posible rápidamente porque eran excedentarios en producción energética.
-Parece que tiene que ocurrir una tragedia para que los gobiernos de todo el mundo reaccionen.
-Es una reflexión que hay ahora mismo en muchos países y me gustaría que siguiéramos estimulando para sustituir gradualmente las centrales nucleares en España. Obviamente no se pueden cerrar de golpe, pero proponemos un calendario de cierre progresivo para que en 2028 se clausure la última central.
-Su balance de la sostenibilidad en España no es muy positivo.
-Coincido con la Comisión Europea. Vemos que el Gobierno central no ha dado mucha importancia al principio a lo que sucedía en el ámbito internacional, a la arquitectura europea, y se empieza a dar cuenta ahora. El ejemplo es ese informe que llama la atención al Gobierno para que incorpore criterios de sostenibilidad en sus políticas.
-¿Y qué balance hace de Andalucía?
-Espero que Andalucía camine cada vez más hacia un modelo más alejado del actual. Creo que hay ya las bases para cambiar el modelo económico, para superar errores del pasado que tienen una inercia enorme, como el caso emblemático de la discusión de Valdevaqueros, donde con miles de viviendas vacías en la Costa gaditana se quieren construir más viviendas y ocupar un espacio valioso que forma parte del atractivo de esa zona. Hay que dar a este nuevo Gobierno andaluz un margen de confianza.
-Volviendo a Rio+20, ¿qué espera de la cumbre? Ha aseverado que no aspira a grandes acuerdos internacionales.
-Hay acuerdos ya, convenciones de cambio climático, de biodiversidad, de la organización internacional del trabajo... Hay muchos acuerdos, lo que hay que lograr es que se cumplan. Y para eso es imprescindible que cada vez haya más ciudadanos que se den cuenta de que lo importante es generar más bienestar para más personas en el mundo destruyendo menos ecosistemas y que eso es factible. Se puede producir más bienestar con menos recursos, con menos contaminación, gestionando mejor las cosas. Hay respuestas tecnológicas pero también hay que comprender que la felicidad no va asociada a que tengamos muchas cosas de usar y tirar y sí a que disfrutemos de una distribución más justa de la riqueza en el mundo.
-De Río 92 a Río 2102. Se ha avanzado poco.
-Sí, a pesar de que sabemos mucho más. Hemos avanzado mucho en conocimiento científico y tecnológico, en respuestas concretas. Lo más evidente es en el sector de la energía, donde hoy somos capaces de aprovechar los recursos naturales.
-Entonces, ¿por qué no se aplica ese conocimiento?
-Porque se ha hecho una apuesta por el crecimiento económico, con el Producto Interior Bruto como objetivo final pese a las desigualdades sociales que se generaban. Se ha apostado por crecer mucho sin importar el cómo y no es lo mismo hacerlo a través de la innovación que con el ladrillo.
-¿Y no hay falta de voluntad política?
-Hay que avanzar en las agendas políticas. La Comisión Europea, por ejemplo, acaba de hacer público un informe sobre España en el que llama la atención al Gobierno porque está perdiendo oportunidades para salir de la crisis a través de la economía verde. En esa misma dirección hay informes de la OCDE. Se calcula que se podrían crear un millón de empleos ambientales en España hasta 2020, por ejemplo desarrollando al máximo las energías renovables, lejos de las decisiones tomadas recientemente.
-Ese desarrollo se ha basado hasta ahora en las primas a este tipo de energía. ¿Eso es sostenible?
-La energía eólica ya está muy próxima en sus costes de utilización a los combustibles fósiles. Dentro de poco no necesitará ningún tipo de subvención. En este momento tenemos un modelo de retribución de las eléctricas que tiene un sobrecoste ligado a los beneficios extraordinarios que perciben las centrales nucleares e hidroeléctricas, ya que estas dos tecnologías cobran muy por encima de sus costes de producción y están retribuidas con las mismas primas que los sistemas más caros de producción eléctrica. Desde el PSOE hemos planteado un cambio en el modelo de retribución del sistema eléctrico para favorecer las renovables. Este sector es uno de los que mayor capacidad exportadora tiene en España, eso hay que estimularlo mucho y creo que es un tremendo error la suspensión de las primas. Estamos retribuyendo el carbón pero nos replanteamos el apoyo a las renovables.
-Acaba de presentar el libro 'La Energía después de Fukushima' ¿Cree que el debate nuclear abierto tras el accidente llevará al replanteamiento definitivo de esta energía?
-Hay un debate real, pero en España se debe hablar mucho más de lo que ha sucedido. Alemania ha acelerado el proceso de cierre de sus centrales, otros países como Bélgica, Suiza, Italia o Chile van en la misma línea. En Francia con la nueva presidencia de Hollande ya hay un horizonte de reducción del peso de la energía nuclear. En España, pasado un primer momento, se han vuelto a escuchar las voces de los defensores de esta energía. En Japón, que es donde lógicamente ha sido mayor el debate, se han embarcado en un cambio de modelo que ha sido posible rápidamente porque eran excedentarios en producción energética.
-Parece que tiene que ocurrir una tragedia para que los gobiernos de todo el mundo reaccionen.
-Es una reflexión que hay ahora mismo en muchos países y me gustaría que siguiéramos estimulando para sustituir gradualmente las centrales nucleares en España. Obviamente no se pueden cerrar de golpe, pero proponemos un calendario de cierre progresivo para que en 2028 se clausure la última central.
-Su balance de la sostenibilidad en España no es muy positivo.
-Coincido con la Comisión Europea. Vemos que el Gobierno central no ha dado mucha importancia al principio a lo que sucedía en el ámbito internacional, a la arquitectura europea, y se empieza a dar cuenta ahora. El ejemplo es ese informe que llama la atención al Gobierno para que incorpore criterios de sostenibilidad en sus políticas.
-¿Y qué balance hace de Andalucía?
-Espero que Andalucía camine cada vez más hacia un modelo más alejado del actual. Creo que hay ya las bases para cambiar el modelo económico, para superar errores del pasado que tienen una inercia enorme, como el caso emblemático de la discusión de Valdevaqueros, donde con miles de viviendas vacías en la Costa gaditana se quieren construir más viviendas y ocupar un espacio valioso que forma parte del atractivo de esa zona. Hay que dar a este nuevo Gobierno andaluz un margen de confianza.
-Volviendo a Rio+20, ¿qué espera de la cumbre? Ha aseverado que no aspira a grandes acuerdos internacionales.
-Hay acuerdos ya, convenciones de cambio climático, de biodiversidad, de la organización internacional del trabajo... Hay muchos acuerdos, lo que hay que lograr es que se cumplan. Y para eso es imprescindible que cada vez haya más ciudadanos que se den cuenta de que lo importante es generar más bienestar para más personas en el mundo destruyendo menos ecosistemas y que eso es factible. Se puede producir más bienestar con menos recursos, con menos contaminación, gestionando mejor las cosas. Hay respuestas tecnológicas pero también hay que comprender que la felicidad no va asociada a que tengamos muchas cosas de usar y tirar y sí a que disfrutemos de una distribución más justa de la riqueza en el mundo.





Sra. Narbona pásese por Isla Canela (Ayamonte) y verá una Andalucía verde y una Andalucía sostenible en ladrillos. Corrupción urbanística en Andalucía de costa a costa. Ejemplo en Almería Hotel Algarrobico. Andalucía igual al ladrillazo.
He visto como a mi abuelito lo pusieron de patitas en la calle, por haber cometido un error ; a mi papi le ha pasado tres cuartos de lo mismo, y eso que el error no ha sido muy gordo. Yo, cuando sea mayor, ya se lo que quiero ser : Politico. Un buen montón de errores, y patada "pa arriba". A lo mejor este, si me lo publican.
". . . . como miembro de grupo de alto nivel de la ONU de Sostenibilidad Mundial". ¡Vaya, otro enchufe del que nunca había oído hablar!. Los políticos, de todos los colores, no se pudran quejar de que no tienen a donde agarrarse. ¡Que lujo de "puetecitos mil-euristas!.