- Huelva Información, Noticias de Huelva y su Provincia
- Deportes
- Deportes
- Revoluciones de fogueo
Revoluciones de fogueo
recreativo
Revoluciones de fogueo
El empeño de Agné por cambiar el equipo cada semana y su defensa de las 'rotaciones' no arroja resultados · En cinco de los últimos siete partidos ha cambiado el armazón del once
Antonio Carrasco / Huelva | Actualizado 10.03.2010 - 05:02Los nostálgicos del fútbol todavía son capaces de repetir de memoria alienaciones completas de equipos míticos que nunca se alteraban salvo pequeños matices. Eran onces definidos, claros y repetidos hasta la saciedad porque lo que funciona no se cambia. Una máxima que en el Recreativo ni sucede ni se potencia.
Cada semana se caen nombres y entran otros sin motivo aparente. Unas veces el viento, otras la lluvia e incluso 'a veces' el rival provocan alteraciones en el bloque recreativista. Esto podría tener sentido si fuera acompañado de resultados. No es el caso. Abiertamente nadie lo cuestiona ni lo va a hacer, pero las modificaciones permanentes alteran el rendimiento deportivo y el estado anímico de la plantilla albiazul.
El Decano está inmerso en una espiral de malos resultados y peor juego que no termina de encontrar rumbo certero. Tampoco ayuda las continuas decisiones de su entrenador. Agné está empeñado en que nadie tenga continuidad, con la merma que esto implica.
Siempre ha hecho cambios. Desde que debutó en el Ciudad de Valencia contra el Levante, permanentemente hubo al menos dos novedades a la semana siguiente en el once.
Lo de las 'rotaciones' en el Decano, por llamarlo de alguna manera, se ha convertido en un dogma de su entrenador. Agné ha llegado ha defenderlo en rueda de prensa abiertamente. El técnico aragonés aseguró en su presentación que nunca, por sistema, repetía el mismo equipo y recientemente recordó que no creía en los onces base. Filosofía o falta de recursos. La degradación en el juego albiazul es palpable. El técnico se queda sin argumentos y acude al cambio como solución.
Esta costumbre se ha acentuado en las últimas semanas. A la vez que el fútbol recreativista se deterioraba, su técnico entraba en una lucha constante con sus propias alineaciones. Contra el Rayo, el Real Unión y el Villarreal presentó cinco cambios, con el Cádiz cuatro y en Vigo seis. Con el Castellón y el Betis hizo tres y dos respectivamente.
Fue su techo y también su fondo. Contra el Celta ofreció una imagen pobre. A merced del oponente, sólo la fortuna, como contra el Cádiz, le salvó de un naufragio seguro. Es evidentemente que las revoluciones de este Recreativo son de fogueo, sin pólvora ni proyectiles.
Cada semana se caen nombres y entran otros sin motivo aparente. Unas veces el viento, otras la lluvia e incluso 'a veces' el rival provocan alteraciones en el bloque recreativista. Esto podría tener sentido si fuera acompañado de resultados. No es el caso. Abiertamente nadie lo cuestiona ni lo va a hacer, pero las modificaciones permanentes alteran el rendimiento deportivo y el estado anímico de la plantilla albiazul.
El Decano está inmerso en una espiral de malos resultados y peor juego que no termina de encontrar rumbo certero. Tampoco ayuda las continuas decisiones de su entrenador. Agné está empeñado en que nadie tenga continuidad, con la merma que esto implica.
Siempre ha hecho cambios. Desde que debutó en el Ciudad de Valencia contra el Levante, permanentemente hubo al menos dos novedades a la semana siguiente en el once.
Lo de las 'rotaciones' en el Decano, por llamarlo de alguna manera, se ha convertido en un dogma de su entrenador. Agné ha llegado ha defenderlo en rueda de prensa abiertamente. El técnico aragonés aseguró en su presentación que nunca, por sistema, repetía el mismo equipo y recientemente recordó que no creía en los onces base. Filosofía o falta de recursos. La degradación en el juego albiazul es palpable. El técnico se queda sin argumentos y acude al cambio como solución.
Esta costumbre se ha acentuado en las últimas semanas. A la vez que el fútbol recreativista se deterioraba, su técnico entraba en una lucha constante con sus propias alineaciones. Contra el Rayo, el Real Unión y el Villarreal presentó cinco cambios, con el Cádiz cuatro y en Vigo seis. Con el Castellón y el Betis hizo tres y dos respectivamente.
Fue su techo y también su fondo. Contra el Celta ofreció una imagen pobre. A merced del oponente, sólo la fortuna, como contra el Cádiz, le salvó de un naufragio seguro. Es evidentemente que las revoluciones de este Recreativo son de fogueo, sin pólvora ni proyectiles.
Encuesta
¿Debe continuar Álvaro Cervera como entrenador del Recreativo?
GALERÍA GRÁFICA
Las imágenes del Recre-Deportivo
Aunque el Decano fue a más, nunca dio sensación de verdadero peligro Sólo buenas intenciones (0-1)





