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La presión de ser grande
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La presión de ser grande
El Recreativo de Huelva se enfrenta el sábado al Celta, histórico que trata de volver a Primera División tras un pésimo comienzo de Liga · Real Sociedad, Betis, Rayo y Las Palmas también están en la pelea
J. R. / Huelva | Actualizado 01.10.2009 - 08:53El sábado visita el Nuevo Colombino uno de los equipos históricos que militan esta temporada en la Segunda División y, por tanto, uno de los candidatos al ascenso al final de la Liga. El Celta de Vigo, sin embargo, después de 46 temporadas en Primera, con varias participaciones recientes en competiciones europeas, incluida la Liga de Campeones en 2004, es ejemplo ahora de la dureza de la competición para los equipos con mayor potencial e historial.
Después de cinco jornadas, el conjunto gallego llegará a Huelva como penúltimo clasificado, con sólo 2 puntos, y tiene a su entrenador en la cuerda floja. Son los peligros de afrontar una temporada con el cartel de favorito.
El Recreativo se ha ganado esa consideración como recién descendido de Primera, después de tres años entre la élite, y con una trayectoria de cuatro temporadas en la máxima categoría y un subcampeonato de Copa en apenas siete años.
Ahora, pese a estar a haberse disputado sólo cinco jornadas y estar a un punto de la zona de ascenso, al vestuario albiazul empiezan a llegar las primeras críticas por un juego no tan vistoso como se esperaba. La plantilla, no obstante, asume la exigencia que recae sobre el equipo con naturalidad. "Si tenemos presión, quiere decir que el Recreativo es un equipo grande del que se espera que esté siempre entre los primeros", apuntaba el martes el centrocampista albiazul Javi Fuego.
Esa misma obligación deben tenerla también en el plantel del Numancia. Su descenso junto al Decano y los intermitentes pasos por Primera le mantienen este año como uno de los equipos a tener en cuenta en todas las quinielas. Por lo pronto, ya es cuarto clasificado, con 10 puntos.
Pero más llamativo es el caso de otro ex Primera, el Betis, equipo con historia, potencial y masivo respaldo social cuya irregularidad de las dos últimas décadas le han llevado a alternar participaciones europeas y hasta un título copero, con cinco presencias en la Segunda División.
Del conjunto bético se espera el ascenso; no menos. Y de hecho ya se ha colocado en el pelotón de cabeza, segundo en la tabla, después de superar, entre otros, al Recreativo en su enfrentamiento de la tercera jornada de Liga en el Ruiz de Lopera (2-0).
También tiene urgencias de ascenso la Real Sociedad, a un punto del tercer puesto, igualado con el Recre, e invicto hasta el momento. El equipo donostiarra acabó hace dos años con una trayectoria ininterrumpida en Primera desde 1967. Éste es su tercer intento de recuperar la categoría perdida después de rozar el salto en las dos Ligas anteriores. Muchos apuestan a que esta vez sí podrá conseguirlo, como también en Vallecas confían en que el Rayo pueda lograrlo este año.
El conjunto madrileño también se quedó a las puertas de Primera la campaña pasada. Tras un paso de cuatro temporadas por la Segunda B, siempre en la lucha por el ascenso, el Rayo subió a la División de Plata y ahora busca de nuevo la máxima categoría, perdida en 2003. Tiene un plantel envidiable, un bloque sólido formado por Pepe Mel hace cuatro años, y muchas ganas de volver a la Primera División que tanto ha frecuentado en los últimos veinte años.
El Rayo es tercero en la tabla, tras el Betis, y parece haber empezado con la fuerza y la motivación que le presuponen sus aficionados. Para el Celta, en cambio, una derrota en Huelva puede abrir las puertas de par en par al nerviosismo, cuya primera víctima apunta a Eusebio Sacristán.
El entrenador del cuadro gallego, integrante de aquel Barcelona que maravillaba por su juego en los 90, lleva un pobrísimo bagaje en Vigo, con 2 victorias sólo en 21 partidos. El domingo fue ratificado por el presidente del club pontevedrés, y el lunes aseguraba en una entrevista que afrontaba el partido con el Recreativo "como uno más".
Pero en el vestuario celeste se sabe que de ganar en el Nuevo Colombino, la presión se aliviaría y el estado anímico de la plantilla mejoraría. Aunque no las tienen todas consigo.
"La Segunda División tiene una competición complicada. Equipos con gran potencial han sufrido mucho y ni han conseguido el ascenso; otros, como el Zaragoza el año pasado, les costó bastante", recordaba un ex céltico, Iago Bouzón, el pasado martes.
Esa igualdad de la competición queda bien reflejada en la tabla clasificatoria, pese a las pocas jornadas transcurridas. Hasta nueve equipos están a tres puntos o menos de los puestos de ascenso, con otros favoritos, como el histórico Las Palmas, o los habituales Levante, Hércules y Albacete.
Junto al Celta, en un inicio que ha defraudado a sus seguidores, el colista Castellón (1 punto), el Elche y el Murcia (4), e incluso el Cádiz (5), corren el peligro de descolgarse en la tabla y aumentar la exigencia de resultados entre sus aficionados; la peor receta para una competición de largo recorrido.
Después de cinco jornadas, el conjunto gallego llegará a Huelva como penúltimo clasificado, con sólo 2 puntos, y tiene a su entrenador en la cuerda floja. Son los peligros de afrontar una temporada con el cartel de favorito.
El Recreativo se ha ganado esa consideración como recién descendido de Primera, después de tres años entre la élite, y con una trayectoria de cuatro temporadas en la máxima categoría y un subcampeonato de Copa en apenas siete años.
Ahora, pese a estar a haberse disputado sólo cinco jornadas y estar a un punto de la zona de ascenso, al vestuario albiazul empiezan a llegar las primeras críticas por un juego no tan vistoso como se esperaba. La plantilla, no obstante, asume la exigencia que recae sobre el equipo con naturalidad. "Si tenemos presión, quiere decir que el Recreativo es un equipo grande del que se espera que esté siempre entre los primeros", apuntaba el martes el centrocampista albiazul Javi Fuego.
Esa misma obligación deben tenerla también en el plantel del Numancia. Su descenso junto al Decano y los intermitentes pasos por Primera le mantienen este año como uno de los equipos a tener en cuenta en todas las quinielas. Por lo pronto, ya es cuarto clasificado, con 10 puntos.
Pero más llamativo es el caso de otro ex Primera, el Betis, equipo con historia, potencial y masivo respaldo social cuya irregularidad de las dos últimas décadas le han llevado a alternar participaciones europeas y hasta un título copero, con cinco presencias en la Segunda División.
Del conjunto bético se espera el ascenso; no menos. Y de hecho ya se ha colocado en el pelotón de cabeza, segundo en la tabla, después de superar, entre otros, al Recreativo en su enfrentamiento de la tercera jornada de Liga en el Ruiz de Lopera (2-0).
También tiene urgencias de ascenso la Real Sociedad, a un punto del tercer puesto, igualado con el Recre, e invicto hasta el momento. El equipo donostiarra acabó hace dos años con una trayectoria ininterrumpida en Primera desde 1967. Éste es su tercer intento de recuperar la categoría perdida después de rozar el salto en las dos Ligas anteriores. Muchos apuestan a que esta vez sí podrá conseguirlo, como también en Vallecas confían en que el Rayo pueda lograrlo este año.
El conjunto madrileño también se quedó a las puertas de Primera la campaña pasada. Tras un paso de cuatro temporadas por la Segunda B, siempre en la lucha por el ascenso, el Rayo subió a la División de Plata y ahora busca de nuevo la máxima categoría, perdida en 2003. Tiene un plantel envidiable, un bloque sólido formado por Pepe Mel hace cuatro años, y muchas ganas de volver a la Primera División que tanto ha frecuentado en los últimos veinte años.
El Rayo es tercero en la tabla, tras el Betis, y parece haber empezado con la fuerza y la motivación que le presuponen sus aficionados. Para el Celta, en cambio, una derrota en Huelva puede abrir las puertas de par en par al nerviosismo, cuya primera víctima apunta a Eusebio Sacristán.
El entrenador del cuadro gallego, integrante de aquel Barcelona que maravillaba por su juego en los 90, lleva un pobrísimo bagaje en Vigo, con 2 victorias sólo en 21 partidos. El domingo fue ratificado por el presidente del club pontevedrés, y el lunes aseguraba en una entrevista que afrontaba el partido con el Recreativo "como uno más".
Pero en el vestuario celeste se sabe que de ganar en el Nuevo Colombino, la presión se aliviaría y el estado anímico de la plantilla mejoraría. Aunque no las tienen todas consigo.
"La Segunda División tiene una competición complicada. Equipos con gran potencial han sufrido mucho y ni han conseguido el ascenso; otros, como el Zaragoza el año pasado, les costó bastante", recordaba un ex céltico, Iago Bouzón, el pasado martes.
Esa igualdad de la competición queda bien reflejada en la tabla clasificatoria, pese a las pocas jornadas transcurridas. Hasta nueve equipos están a tres puntos o menos de los puestos de ascenso, con otros favoritos, como el histórico Las Palmas, o los habituales Levante, Hércules y Albacete.
Junto al Celta, en un inicio que ha defraudado a sus seguidores, el colista Castellón (1 punto), el Elche y el Murcia (4), e incluso el Cádiz (5), corren el peligro de descolgarse en la tabla y aumentar la exigencia de resultados entre sus aficionados; la peor receta para una competición de largo recorrido.
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Aunque el Decano fue a más, nunca dio sensación de verdadero peligro Sólo buenas intenciones (0-1)





