Las orejas del lobo de Las Moreras

  • El candidato socialistas realiza un cálido paseo por el Parque Figueroa, donde visita los ascensores instalados en 2004, mientras que en Las Margaritas recibe algunos reproches por parte de los vecinos.

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El PSOE se siente cómodo en el Parque Figueroa. Los socialistas han considerado este barrio como un feudo suyo desde que se creó y el histórico Manuel Arenas creó una potente agrupación local, aunque en los últimos años los resultados electorales no les hayan sido favorables. El candidato socialista a la Junta de Andalucía recorrió ayer sus calles, sus comercios, sus bares, rodeado en todo momento de un numeroso grupo de vecinos que le jaleaba a cada momento.

Los socialistas eligen el Parque Figueroa para sus grandes momentos. Allí arrancó Juan Pablo Durán la campaña de las últimas elecciones municipales y allí se recibió al candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, donde se le mostraron los logros conseguidos desde esta administración autónoma. El momento culminante ocurrió en el portal número 8 de la calle Marino Pedro de los Ríos. En esta calle, como en las del resto del barrio, había pegadas unas fotocopias firmadas por la asociación de vecinos El Parque en las que se informaba de que "el presidente de la Junta de Andalucía, don José Antonio Griñán, estará en nuestro barrio. Te esperamos".

El candidato socialista entró en este portal entre el aplauso de los vecinos y fue despedido con un "¡Viva el señor presidente!" que recordó a los recibimientos que hacían al alcalde de la película Amanece que no es poco.

¿Por qué el número 8 de Marino Pedro de los Ríos? Muy fácil, porque ahí fue donde empezó en 1999 la lucha por la instalación de ascensores en los bloques que no los tenían. Se firmó el convenio con la Junta en 2001 y se colocó el último en 2004; en total, 102 en todo el barrio. Al parecer, desde entonces nadie de la administración andaluza había pisado el barrio para recibir el agradecimiento de sus vecinos. Griñán recibió un baño de aplausos, se paseó en el famoso ascensor y recibió una placa en agradecimiento "por presidir una institución que ha sido decisiva para retornar la ilusión por vivir a miles de personas del Parque Figueroa".

El momento clave de este acto fue cuando Griñán derivó todos los agradecimientos a la persona del delegado de Obras Públicas, Francisco García, el verdadero artífice del plan de los ascensores, y desveló que se lo quiso llevar a Sevilla a un alto cargo de la Junta, "pero quiso seguir de delegado".

El candidato socialista notó en el Figueroa el calor del partido. Estuvieron los miembros de la candidatura que pudieron estar, también los de la ejecutiva provincial y muchos delegados de la Junta, que por eso es el jefe. Griñán, de chaqueta azul e impoluta camisa blanca, se dejó llevar de un lado para otro, donde lo piropeaban, fundamentalmente personas mayores ya fuera ante la peluquería de caballeros Juani, la frutería Yessica o el supermercado Maxi.

Parecía que el PSOE es aún potente en este barrio, pero en las municipales del pasado mayo sólo obtuvo aquí el 21% de los votos, por debajo del PP, que sacó el 24% y de Unión Cordobesa, que logró ser el más votado con un 27%.

La misma situación, pero más acentuada se dio minutos más tarde, cuando la comitiva electoral socialista llegó a Las Moreras. El ambiente era mucho más frío, pues el séquito se redujo a lo imprescindible. La diputada Rosa Aguilar, por ejemplo, ya no estaba.

La visita a Las Moreras fue una apuesta arriesgada, ya que suponía visitar un barrio en el que la Junta ha invertido mucho y nunca ha tenido el rédito electoral. En las últimas municipales fue la fuerza menos votada, junto con el PP, frente al 43% que sacó el partido de Rafael Gómez.

Nada más bajarse del autobús, Griñán paseó entre las mesas del bar cafetería Marín, donde un señor se desahogó gritando "Sois unos falsos, como los sindicatos. Corrupción. ¡Izquierda Unida!". El paso se aceleró y el candidato  socialista se adentró por Las Moreras. "Esta es la parte mejor del barrio", dijo una señora al ver la comitiva. Y es verdad, porque la presencia explícita de la Policía Nacional había borrado de las calles cualquier síntoma que pudiera haber creado incomodidad en los visitantes.

Visitó la asociación de abuelos que lleva el nombre del barrio y la oficial del plan de barriada de actuación preferente, que aún no ha actualizado la nueva imagen de la Junta. Intervino en la sede de la Asociación de Vecinos La Voz, entre carteles de UGT contra la reforma laboral. A la salida, un hombre que se tomaba un medio en la puerta del local resumió el acto en una frase: "Treinta años en el poder y viene ahora, que le ve las orejas al lobo".

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