La 'bomba ERE' estalla

  • l La juez Alaya envía a prisión al ex director general de Trabajo tras tres días de declaraciónl El anuncio de huelga general acrecienta la diferencia entre socialistas y popularesl Arenas no irá al debate con Griñán y Valderas por considerar no neutral a Canal Sur Televisión

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ERA una bomba con temporizador, y estalló al segundo día de la campaña electoral de los comicios del 25-M. La juez de Instrucción del número 6 de Sevilla, Mercedes Alaya, decretó esta madrugada el ingreso en prisión del ex director general de Trabajo Francisco Javier Guerrero después de que la Fiscalía Anticorrupción, la representación de la Junta y las acusaciones del PP y del sindicato Manos Limpias y de UGT solicitaran prisión incondicional y una fianza de 933 millones de responsabilidad civil, lo que ya ha marcado esta carrera hacia las urnas, y puede que definitivamente. La juez tomó dos decisiones hace dos semanas: citar a declarar al principal imputado del caso de los ERE, Francisco Javier Guerrero, a un día del inicio de la campaña y a su chófer Juan Francisco Trujillo a sólo tres días de la jornada de reflexión. Guerrero tenía que declarar el 23 de febrero, pero fue él quien solicitó a la juez unos días para preparar sus sesiones, y Alaya le puso la fecha: el 7 de marzo. Ha declarado durante tres días en los que iba a tirar de la manta. El caso más demoledor a los que se enfrenta el PSOE desde hace años adquiere especial gravedad con esta decisión judicial, que se tomó con el acuerdo de la Fiscalía después de que Guerrero se negara a declarar ante el Ministerio Fiscal. Es posible que, a partir de ahora, los ERE, como habían previsto algunos dirigentes del PSOE, sea el eje de la campaña. Y eso que aún falta Trujillo, el conductor de Guerrero, que ya declaró ante la Guardia Civil que su jefe le daba ayudas para, entre otros asuntos, gastarlos en cocaína. Demoledor.

Según ha sabido este medio, desde algunas instancias judiciales se le hizo llegar a la juez la conveniencia de no interferir en las campañas de no ser que fuera absolutamente necesario, pero la respuesta fue que Alaya estaban tan abstraída en sus casos que apenas conocía cuándo se convocaban elecciones.

Antes de las elecciones municipales del 22 de mayo, hubo cinco autos: en uno de ellos, ya en campaña, se anunció la citación como imputado del candidato de IU a la Alcaldía de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos; el 20 de noviembre, fecha de las generales, fueron cuatro autos, y el 25-M, el de las andaluzas, ya ha saltado por los aires. A partir de ahora, la corrupción, que se ha convertido en uno de los problemas más citados por los andaluces, mandará en campaña con independencia del ojo para las fechas que parece tener la jueza.

El segundo día de campaña electoral también confirmó lo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, adelantó ante su colega finlandés en su primer Consejo Europeo: "La reforma laboral me va a costar una huelga general". Ya tiene fecha: el 29 de marzo, cinco días después de las elecciones andaluzas. La huelga se metió de lleno en esta tortuosa carrera hacia la Presidencia de la Junta.

José Antonio Griñán, el candidato socialista, aseguró desde Córdoba que el Gobierno aún tiene tiempo para negociar con los sindicatos, que las huelgas generales nunca son buenas, pero -mantuvo- que esta reforma laboral "no apuesta por el empleo, sino por el despido más barato". Griñán entiende, por tanto, las razones, aunque un vídeo emitido por el PSOE andaluz fue más explícito en su exposición: que nadie crea que abaratar el despido "es bueno, justo y necesario". Andalucía, por el camino seguro, que es su lema, cierra el vídeo.

La dirección socialista entiende que el malestar que comenzará a verse mañana en las calles, cuando habrá movilizaciones contra la reforma, van a beneficiar a las opciones de izquierda en las elecciones del 25-M. Además comprende la posición de los sindicatos. "Ante una reforma como ésta, no les queda otro remedio", comentó una de las personas más cercanas a Griñán durante esta campaña. Sin embargo, no todo el PSOE se opina del mismo modo, no de la posición del partido sobre la reforma laboral, sino sobre el efecto que las movilizaciones tendrán sobre el electorado más templado, ése que, supuestamente, decide el designio de final del proceso electoral.

El líder del PP andaluz, Javier Arenas, aun sin referirse a la huelga, aseguró ayer en Ronda que no quiere el voto de los "extremistas". Sabe, por tanto, que ahí, en el centro, reside parte de su victoria, aunque no es menos cierto que un reagrupamiento del voto de izquierda en torno al PSOE y a IU le podría complicar el resultado final. Rajoy, que acompañó en Málaga a Arenas, como lo hará hoy en Almería, mantuvo que su reforma trata de evitar los "tres millones de despidos" que se produjeron en los últimos años de Zapatero, y adelantó que habrá "muchas más reformas".

Lo que sí parece cada vez más claro es que la campaña del 25-M transcurrirá sin ningún cara a cara entre Griñán y Arenas, y ni siquiera entre un debate a tres -el tercero, sería Diego Valderas-, como Canal Sur ha propuesto. La razón es que el PP no se fía de la RTVA, y se niega a que se celebre en sus instalaciones, por lo que han propuesto, como lugares alternativos, el Parlamento andaluz o el Casino de la Exposición. Después de un mes de negociación entre PP, PSOE e IU, no ha habido acuerdo, por lo que Canal Sur emitirá el debate el lunes, a las 21:30, sin la presencia de Javier Arenas, un programa casi sin sentido, donde sólo los dos candidatos de izquierdas podrán exponer sus programas. No habrá una silla vacía, como ocurrió en las elecciones municipales de 1999, porque la junta electoral lo consideró impropio a posteriori. El PSOE había aceptado que el moderador, como propuso el PP, fuera un periodista ajeno a la televisión andaluza, Manuel Campo Vidal, que fue quien moderó el único debate entre Rajoy y Rubalcaba, pero los socialistas entienden que el Parlamento no reúne las condiciones para una retransmisión que saldría muy costosa. Canal Sur ha avalado esto con un informe.

¿Y por qué no se fía de Canal Sur el PP? Durante la campaña electoral y la precampaña, tres informaciones de la televisión andaluza han acabado en la Junta Electoral de Andalucía. Una de ellas, sobre la que ayer se pronunció la Junta Central -la definitiva-, mantiene que Canal Sur "no satisfizo el especial deber de neutralidad informativa" cuando el 21 de febrero anunció, en sus informativos de por la mañana, una concentración ante la sede del PP de la calle de San Fernando de Sevilla en protesta por la actuación policial contra estudiantes valencianos. De este modo, las primeras elecciones andaluzas que se celebran separadas de las generales y europeas desde 1990 carecerán de un debate televisado entre los candidatos. La opinión del PSOE es que los populares desprecian a los andaluces, aunque su número dos, Susana Díaz, fue a más y dijo en San Fernando que el PP está "enseñando la patita de lo que le espera a Canal Sur el día después del 25-M si gana las elecciones, que Arenas le eche el candado a la televisión de todos".

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