Las siniestras huellas del pederasta

  • El director del Almutamid recuerda el dolor que provocó Santiago del Valle en 1999 cuando denunció falsamente a un maestro · La Justicia condenó al presunto asesino de Mari Luz por abusar de su hija

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Ocurrió hace nueve años. La huella de un episodio profundamente doloroso, ya casi olvidado, vuelve a reaparecer en el colegio Almutamid, con el esclarecimiento de la trágica muerte de la pequeña Mari Luz. Otra niña, de cinco años, la hija del presunto asesino Santiago del Valle, cursaba preescolar en el centro educativo en el año 1999. El padre, que entonces abusó sexualmente de su hija ante el silencio de la madre, acusó al profesor de Gimnasia del centro educativo de violar a la niña.

El hoy detenido por la muerte de Mari Luz incluso exigió -en 1999- a la Consejería de Educación una indemnización de 10 millones de pesetas, pero la Justicia dio la razón al docente, que permaneció imputado durante año y medio, y condenó a Santiago del Valle. A fecha de hoy el pederasta aún no ha dormido ni una sola noche en la cárcel por abusar sexualmente de su hija ni tampoco por la denuncia falsa que presentó en el juzgado contra el docente. La hija quedó bajo la tutela de la Junta de Andalucía.

Ayer, en el patio del Almutamid, en el barrio de Bami, a la hora del recreo, los pequeños alumnos jugaban con total normalidad ante la constante vigilancia de varias profesoras. La memoria de la infamia no impide ni la normalidad ni la ilusión del profesorado que imparte clases cada día en este colegio. "Hace ya tanto tiempo. Fueron momentos muy dolorosos para los profesores, que vivimos cómo un compañero era víctima de una dolorosa difamación por parte de un padre. Pero la Justicia al fin demostró la falsedad" que utilizó Santiago del Valle para acusar al maestro, recuerda el actual director del colegio Almutamid, Félix Ledo.

De la plantilla docente que impartió clases en el año 1999 sólo dos maestros permanecen en la actualidad en el Almutamid. El director del centro educativo es uno de ellos. "Cuando mi compañero recibió la acusación por la que estuvo imputado durante un largo periodo recibió el apoyo de todo el profesorado e incluso de los padres de los alumnos", añade Ledo. El responsable del Almutamid incidió en que el profesor fue muy fuerte ante las difamaciones de las que fue víctima y no dejó en ningún momento de ser un profesional de la enseñanza. El docente que sufrió tan amarga situación prefiere permanecer en el anonimato pero ayer, a través de las palabras del director, quiso expresar su condolencias a la familia de la pequeña Mari Luz. "Todos les acompañamos en momentos tan duros, como profesores y también como padres", añadió Ledo.

Las siniestras huellas de Santiago del Valle en Sevilla no terminan en el colegio Almutamid. Por la calle Beatriz de Suabia, en Nervión, el presunto asesino de la pequeña Mari Luz merodeó durante la primavera del año pasado en el entorno de dos centros docentes. Hasta en cinco ocasiones acudió al centro educativo Beatriz de Suabia. Procedente de otro instituto, Santiago del Valle trató de matricularse en el centro para cursar un módulo de formación profesional.

Una mujer, que quiere permanecer en el anonimato, afirma que este individuo acosó y persiguió a varias alumnas a su salida del centro. En marzo del año pasado, el director del instituto comunicó a Santiago del Valle que no podía admitirlo en las aulas del Beatriz de Suabia porque no utilizó los cauces pertinentes y el curso escolar estaba a punto de culminar. "Por el centro no volvió a aparecer desde entonces", aseguró ayer el director de este instituto. Varias personas que conocieron a Santiago del Valle recuerdan que lo vieron instalado en una chabola en las inmediaciones del centro comercial Alcampo. El presunto asesino de Mari Luz incluso llegó a exigir una vivienda digna al Ayuntamiento.

Los siguientes pasos que dio Santiago del Valle se localizan ya en el instituto de Bachillerato Martínez Montañés -también en Nervión- a pocos pasos del Beatriz de Suabia. El acusado se matriculó para estudiar un módulo de grado medio de Comercio. El director del Martínez Montañés confirmó que el acusado permaneció en las aulas hasta noviembre de 2007, cuando se trasladó al colegio Sagrado Corazón de Huelva, donde trágicamente coincidió con Mari Luz. Ahora, en Bami y en Nervión, muchos se preguntan por qué el presunto asesino, pese a las sentencias confirmadas, nunca entró en prisión.

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