Una vecina señala que el matrimonio detenido sólo llevaba 2 meses en Huelva

  • En el barrio de El Torrejón se mezclan en estos momentos la indignación por la detención del matrimonio con la tranquilidad, a la par que los vecinos piden que la justicia sea "dura".

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La vecina del piso de arriba del que residía el matrimonio detenido por su presunta relación con la muerte de Mari Luz Cortés aseguró hoy que "sólo llevaba unos dos meses en el barrio" de El Torrejón, en la capital onubense.

En declaraciones a los periodistas, la vecina aseguró que los dos detenidos "no eran gitanos, pero sí eran gente muy rara y muy desagradable" y que "vivían en la casa que siempre había sido de los padres de él, ya fallecidos, junto a una hermana del detenido que siempre había estado allí", pero afirmó que la gente del bloque "no sabía nada del pasado de este hombre porque no lo hubiera dejado entrar".

Esta vecina, Pepi, relató cómo horas después de la desaparición de Mari Luz, el tío de la pequeña, Diego Cortés, "entró en el portal y llamó a la puerta del matrimonio y, al no abrirle, echó la puerta abajo", testimonio que coincide con el que ya hizo el propio Diego Cortés, que justificó su acción asegurando que la familia "sabía que tenía antecedentes de pederastia, que la Junta le había retirado la custodia de sus hijos por abusar de su hija con el consentimiento de la mujer y que, por ello, había estado en la cárcel de Sevilla".

La familia sospechó de este matrimonio desde un principio por sus antecedentes, lo que llevó a la Policía a tomarle declaración en Granada, ciudad a la que se fue al día siguiente de la desaparición de Mari Luz, aunque la familia de la pequeña --cuando ésta aún no había aparecido muerta-- sostenía que "se debía investigar más, incluso si habían cogido un autobús en el momento de la desaparición de la niña, como el matrimonio había comentado a algún vecino".

Los familiares de Mari Luz relataban entonces que los dos detenidos "estaban jubilados y tenían una tarjeta del autobús como tal porque presentaban alguna minusvalía 'mental'", incluso insistían en que, "si estaban en el autobús que decían, cualquiera los podría identificar porque era gente que no pasaba desapercibida, y así se podría descartar su implicación en los hechos".

Entonces, aunque la familia mantenía abierta "todas las hipótesis", confiaba en la que la Policía "mantuviese vigilado a este matrimonio", puesto que conocían que, "después de Sevilla, habían escapado hacia Asturias, donde cometieron otro delito --del que no quisieron dar detalles porque era muy grave-- y volvieron a Huelva".

Consternación vecinal

Por su parte, los vecinos de la barriada del Torrejón de Huelva mostraron hoy su consternación tras la detención de estas dos personas, mientras que los padres y familiares de la pequeña permanecen sin salir de casa, a excepción del abuelo, que nada más tener noticia de los hechos se fue en su propio coche.

En este sentido, apuntaron como autores "seguros" de los hechos al matrimonio que vive en la avenida de las Flores número 1. La indignación por la detención del matrimonio se mezcla con la tranquilidad, ya que los vecinos dicen que hay "un criminal menos en la calle".

Del mismo modo, los vecinos, que se agolparon a lo largo de la mañana de hoy a las puertas del hogar este matrimonio, pidieron justicia "dura" para los detenidos y concretamente para el hombre, que hay que recordar que se fue de la ciudad con destino incierto cuando desapareció la pequeña.

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