Casi 60 heridos en la provincia de Cádiz en diversas celebraciones taurinas

  • Sólo en Arcos hubo 34 lesionados en la fiesta de Resurrección, la más grave, una joven de 22 años con hemorragia vaginal · En Vejer se contabilizaron ocho contusionados, en Paterna dos y en Los Barrios doce.

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La tradicional fiesta del toro de Resurrección llevó a miles de aficionados y turistas a las localidades de la Sierra de Cádiz y la Janda. Un año más, la suelta de los astados también provocó numerosos heridos.

En total, los servicios sanitarios tuvieron que atender a casi 60 personas de distinta consideración. La cogida más grave de todas ocurrió en Arcos, donde una joven de 22 años, natural de Jaén, tuvo que ser ingresada con pronóstico muy grave en el Hospital de Jerez con contusión abdominal y hemorragia vaginal. En esta localidad se produjeron hasta 34 heridos de carácter menos grave.

En Paterna se contabilizaron dos heridos más, de carácter leve. El de mayor gravedad lo sufrió un joven de 24 años, que recibió una cornada de 15 centímetros en el muslo izquierdo. Otro joven de 19 años sufrió una herida en la cabeza al ser volteado por el toro. Igualmente, en Vejer hubo otros ocho heridos, dos de los que tuvieron que ser trasladados al Hospital y cinco de carácter leve.

En Los Barrios, otros tres jóvenes necesitaron atención hospitalaria o ambulatoria por distintas heridas y hubo que atender a 12 más en la enfermería. Sólo en Benamahoma no hubo heridos.

En Arcos, informa Elisa Armario, la fiesta del Toro del Aleluya dejó ayer un balance de 34 personas que precisaron atención sanitaria, de las que nueve de ellas tuvieron que ser trasladadas hasta el hospital. Entre ellas se encontraba una chica de 22 años, que sufrió la cogida más grave por uno de los astados. La joven, que es natural de Jaén, tuvo como consecuencia de la embestida un traumatismo abdominal y nasal, además de una hemorragia vaginal, con lo que tuvo que ser trasladada hasta el Hospital de Jerez. Ocurrió en la segunda de las sueltas, que se celebró a las tres de la tarde, y que protagonizó un morlaco de 530 kilos, de nombre Ranchero.

El segundo herido con pronóstico grave es un joven de la zona, que también fue embestido por el toro, provocándole un trauma craneoencefálico y torácico, que obligó a su traslado hasta el centro clínico jerezano. Fue en la primera suelta, la de las doce de la mañana, que protagonizó un astado, de 510 kilos, apodado como Cangrejito. Con este herido fueron hospitalizadas otras tres personas más que tuvieron que se atendidas de diversas causas en Jerez. También, hasta el hospital de Villamartín se trasladaron otras cuatro personas para su exploración y observación debido a que tuvieron percances dentro del recorrido de los dos toros.

El resto, unos 25, fueron atendidos por incidencias relacionadas directamente con los toros o aquejadas de otras dolencias por el equipo de la Cruz Roja, que se encargó del dispositivo sanitario de este evento. Por ejemplo, uno de los participantes sufrió quemaduras en un brazo a causa del impacto de un petardo. Este año, además, la Cruz Roja ha establecido un equipo de intervención psicológica que atendió ayer a familiares y amigos de los heridos.

Aparte de estas incidencias, la fiesta del Toro del Aleluya congregó ayer en Arcos a miles de personas de diferentes puntos de la geografía gaditana y otros lugares, que coparon calles, terrazas, azoteas, ventanas y establecimientos para no perderse nada de este acontecimiento.

En Vejer, informa José María Ruiz, fueron ocho los heridos de diversos pronósticos los que dejaron tras de sí los dos toros embolados en la jornada de ayer Domingo de Resurrección en Vejer, precisándose la evacuación de dos de ellos en ambulancia hasta el hospital de Puerto Real para realizarles una mayor exploración. Unos de ellos es un vecino de Cádiz, de 24 años que precisó de la realización de placas en la zona del costado. Otro vecino de Chiclana, de 23 años también precisó una mayor exploración al recibir un golpe cerca de un ojo.

El resto de contusionados se acordarán durante unos días de su osadía ante estos astados que superaban la media tonelada, ya que fueron zarandeados al acercarse demasiado a los animales, que en algunas de sus arrancadas pillaba de inmediato a todo aquel que tuviese delante, la mayoría adolescentes, excepto uno de los corredores que para evitar que lo corneara el toro se subió a una farola, la cual cedió en su base cayéndole encima y provocándole una herida que precisó de tres puntos de sutura.

En los más de treinta años que lleva celebrándose esta fiesta, las azoteas, balcones, ventanas, remolques y a pie de calle, desde La Plazuela, la calle Juan Relinque y la avenida de San Miguel se disfrutó de la suelta de los dos, Rosito, de 530 kilos, que salió pasados 15 minutos del medio día, y Cambembo, de 550 kilos, que sustituyó a Arrojado que era el titular para salir a las cuatro de la tarde.

Como viene ocurriendo desde hace unos años, en esta ocasión tampoco hubo mucha suerte con los dos morlacos, que lejos de dar mucho juego, carreras y sobresaltos, dieron un escaso paseo para culminar el recorrido un par de veces el segundo y un solo paseo de ida el primero, ya que fue recogido en la barriada San Miguel al haber consumido su hora de permanencia en las calles vejeriegas.

Esta falta de carreras de los astados será tratada próximamente en la Comisión de Festejos que analiza cada año la organización y desarrollo de este evento, donde ya se ha lanzado la propuesta de soltar un toro en la zona de San Miguel y otro en la Plazuela para que se dé un poco más de divertimento a los cientos de curiosos que se concentran en la población para contemplar las carreras de los intrépidos corredores.

Este año la lluvia y el mal tiempo deslucieron la noche-madrugada del sábado, víspera de la fiesta, no pudiéndose celebrar el concierto musical donde pretendía actuar el artista Nolasco.

En Paterna, informa Antonio José Candón, destacó la extraordinaria animación y tiempo soleado, lo que atrajo a varios miles de vecinos y turistas, cerca de 20.000 según el alcalde del municipio. Durante las primeras horas de la madrugada del sábado al domingo (cuando se soltó el primer toro) y toda la jornada de ayer, en la tradicional suelta del Toro del Aleluya apenas hubo incidentes destacables, sólo la cogida de un joven, que tuvo que ser evacuado al Hospital de Puerto Real. Sucedió en la suelta del primer toro, donde el percance más importante lo sufrió un vecino de Paterna, de 24 años, con una herida de asta de unos 7 centímetros a la altura del muslo, al ser embestido por la res y de la que fue atendido en un primer momento por el equipo médico de la UCI móvil desplazado hasta la localidad y cuyo cirujano decidió evacuarlo al Hospital Universitario de Puerta Real para que se le hiciera una radiografía y otras exploraciones.

En el segundo toro, otro joven resultó con heridas en la cabeza y detrás de una de las orejas al saltar y golpearse sobre una de las vallas al intentar esquivar al animal, por lo que también tuvo que ser atendido en el ambulatorio de Paterna. Por lo demás se produjo algún que otro arrollamiento, empujones, caídas o golpes leves sin consecuencias destacables

En Benamahoma, según explicó a este periódico el teniente de alcalde Joaquín Ramón Gómez Calvillo, se dieron cita más de 3.000 personas para disfrutar de la suelta de toros en esta pequeña localidad. No hubo heridos de consideración y, como indicó, todos pudieron disfrutar del recorrido programado para la ocasión y donde los astados discurrieron sin más sobresaltos que los típicos resbalones, empujones y caídas sin consecuencias.

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