Casi 400 ovejas muertas en Arcos

  • Los animales, que pertenecen a dos explotaciones distintas, están siendo analizados por la Junta de Andalucía y por un laboratorio de Córdoba · Las autoridades no descartan que se trate de lengua azul

Cerca de 400 ovejas de dos explotaciones distintas ubicadas en Arcos aparecían ayer muertas. Nada más conocer los hechos, responsables políticos y sanitarios de la Junta de Andalucía se desplazaban hasta la localidad serrana para investigar las causas de la muerte de los animales. En principio, según confirmó a este periódico el delegado provincial de Agricultura, Juan Antonio Blanco, "no se puede asegurar, pero tampoco se descarta, que sea lengua azul".

Al parecer, los animales muertos pertenecen a dos explotaciones ganaderas distintas, separadas entre sí por varios kilómetros. En la primera de ellas aparecieron los primeros cadáveres junto al Molino del Algarrobo, bajo la Peña Mirador de Arcos. Sólo allí se han encontrado unas 230 reses sin vida. La segunda explotación ha contabilizado alrededor de 150 ovejas muertas, localizadas en la carretera que une Arcos con El Bosque.

El resto del rebaño se calcula en unas 1.500 ovejas y ya ha sido inmovilizado por la Junta de Andalucía hasta conocer con seguridad las causas de la mortandad.

Juan Antonio Blanco detalló ayer que, según el primer informe elaborado por el veterinario desplazado a Arcos, "hay varios síntomas compatibles con la enfermedad de la lengua azul, pero no podemos concluir hasta no tener resultados".

Así, la primera versión oficial apunta a una posible intoxicación de los animales por una enfermedad, la enterotoxemia. Esta enfermedad está ocasionada por la bacteria Clostridium perfringens (tipos C y D). Esta bacteria habita normalmente en el tracto intestinal de las ovejas y otros mamíferos, normalmente sin causar problemas. Sin embargo, hay ciertas condiciones que provocan un aumento exagerado del número de esas bacterias, haciendo posible que se puedan producir suficientes cantidades letales de toxinas y como resultado la muerte del animal. La enterotoxemia tipo D se asocia usualmente con la alimentación alta de concentrados o con un cambio brusco en la dieta, normalmente cuando se mejora la ración. Los animales con enterotoxemia son encontrados muertos y frecuentemente sin que se haya detectado ninguna aparición de síntomas. La enfermedad se extiende rápidamente y normalmente afecta a los corderos más desarrollados.

Según Juan Antonio Blanco se barajan varias hipótesis, desde que se confirme la enfermedad de lengua azul, hasta que se haya producido una infección por un exceso de proteínas consumidas cuando la hierba está fresca. Sin embargo, el propio delegado insistió en que "al haber muerto tantos animales al mismo tiempo de un día para otro, los especialistas también creen que pueden haber fallecido por una intoxicación de hongos". Sin embargo, los ganaderos apuntaron que las defunciones se produjeron poco a poco y durante varios días. Para despejar dudas, hoy mismo se personarán en Arcos dos expertos procedentes del laboratorio de referencia para estos casos, ubicado en Córdoba. En concreto, llegarán un especialista en toxicología y otro en hongos. Además, ya se han extraído muestras de sangre de varios animales muertos y se ha practicado una necropsia en algunos más.

El delegado provincial de Agricultura también explicó que todos estos animales habían sido doblemente vacunados contra la enfermedad de la lengua azul. De momento, y hasta conocer con exactitud la causa de la alta mortandad en este rebaño, el resto de ovejas ha sido inmovilizado por orden de la Junta de Andalucía.

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