Rosa Aguilar. Consejera de Obras Públicas

“Soy de izquierdas, y no es lo mismo el PSOE que el PP”

  • Rosa Aguilar señala que, antes de la oferta de Griñán, ya había decidido no seguir en la Alcaldía de Córdoba debido a su distanciamiento con IU y su ‘teoría de las dos orillas’

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Rosa Aguilar (Córdoba, 1957) ha cambiado las calles de su hermosa ciudad por un despacho en un edificio impersonal en la isla de la Cartuja de Sevilla. Y a IU por un Gobierno socialista, aunque apunta dos matices: no militará en el PSOE  y de IU hace tiempo que se marchó en espíritu. Es la nueva consejera de Obras Públicas, el fichaje  del nuevo presidente andaluz. 

–Griñán ha comentado que usted se siente más cómoda en su Gobierno que en IU.

–Me encuentro feliz, contenta, respaldada y con confianza en el Gobierno de Andalucía, y  a nadie se le escapa que he vivido una etapa larga de desencuentros en IU. 

–¿Cuándo llegó al convencimiento de que no aguantaba más en IU? ¿En la última asamblea, de la que salió elegido Cayo Lara, miembro del sector más ortodoxo del PCE?

–Antes de esa asamblea federal ya estaba en una situación francamente difícil. Si la ciudadanía echa la vista atrás, se verá que en muchos momentos hubo dirigentes de IU que afirmaban que yo no compartía muchas decisiones y yo, además, lo he dicho. Pero lo que me retuvo durante un tiempo en IU, la de entonces, no la de ahora, fue la vinculación afectiva con compañeros y compañeras, pero llegó un momento en que cambié tras hablar con esta gente más cercana y con mi familia. También he aprendido que quien te quiere de verdad te quiere para siempre. Yo tenía que poner en plena sintonía a toda Rosa Aguilar, la de los sentimientos y afectos y la de los planteamientos políticos.

–¿Se puede resumir su situación con que ha puesto fin a sus contradicciones personales?

–Pues sí.

–¿Desde cuándo militaba en el PCE?

–Desde los 16 años, pero hace tiempo que dejé el partido. Probablemente fue el primer paso para llegar a la situación actual. A veces es verdad que cuando te vas de los sitios ya te habías ido antes. Es una decisión dura, lo he pasado mal.

–¿Qué le diferenciaba de IU? Su visión del modelo de Estado, algunos asuntos relacionados con el terrorismo...

–No quiero hablar permanentemente de IU, yo le deseo lo mejor, y le he puesto punto final, no sin dolor. Y me merecen respeto, incluso, los que me han hecho daño. Pero mira, hace tiempo que en la balanza había un desequilibrio importante entre lo que ellos defendían y no estaban de acuerdo y mis puntos de encuentro.

–Dígame algún asunto que ha sido clave.

–A mí no me da igual quién gobierne, yo quiero que gobierne la izquierda. El planteamiento de fondo es que yo no creo que sea igual que gobierne el PP y el PSOE, no son iguales, eso de la teoría de las dos orillas  y, por lo tanto, es lo mismo esté el que esté. Y, claro, después están las políticas de alianzas en algunos ayuntamientos y comunidades. Pero yo ya no tengo que manifestarme más sobre IU. Eso es lo que me hacía estar en contradicciones con mis planteamientos políticos. Ahora, lo coherente hubiera sido que personas de IU hubieran aplaudido mi salida de IU.

–¿Por qué?

–Los que pensaban que yo no debía estar en IU deberían haber aplaudido, y no criticarme. 

–¿Se va a sentir a gusto en un Gobierno socialista, porque usted ha sido también muy crítica con el PSOE?

–El presidente sabe que, si yo he dado este paso, es porque me siento a gusto como una mujer de izquierdas, independiente, trabajando. En este espacio y en este proyecto que el presidente Griñán definió perfectamente en su discurso de investidura, en esta nueva etapa que comienza en Andalucía, me siento a gusto y respaldada por mis compañeros de Gobierno. Y tienen mi lealtad. El presidente ha dicho: miremos hacia la ciudadanía; hagamos por los andaluces y andaluzas, y más por quienes más lo necesitan. El presidente nunca me pidió que dejara de ser Rosa Aguilar, me quería tal cual. Hay que leer y releer el discurso de investidura.

–¿Al irse usted de Córdoba a los dos años de ser elegida no incumple el contrato que firmó con sus electores hace dos años?

–No. Por una parte, mi compromiso con Córdoba continúa, y ahora puedo hacer más por Córdoba de lo que podía hacer desde la Alcaldía.

–Pero ahora usted es la consejera de todos los andaluces, no es la de Córdoba.

–Por supuesto, que a nadie le quepa la menor duda: miro a toda Andalucía. Ahora, si alguien en Córdoba se siente decepcionada le pido perdón, pero también comprensión. Pero también es útil que hay una consejera cordobesa. Mi compromiso con Córdoba continúa desde otra responsabilidad, y hay cosas que se deben hacer. 

– El PP andaluz le ha recibido con la acusación de que usted es una tránsfuga.

–También hay otra gentes del PP que han dicho otras cosas, todos los alcaldes y alcaldesas saben de lo que hablo. Porque yo sé el valor que eso tiene. Pero yo he hecho lo que debía hacer:he entregado mi acta de concejal. Entregarla. No me he llevado debajo del brazo nada. A IU le he dejado lo que tenía: mi acta.

–¿Su llegada al Gobierno andaluz es una operación de mayor calado? ¿Va a tirar de más gente?

–No, no voy a incitar a nadie a que salga de IU. Esto es personal.

–¿Cree que Andrés Ocaña, que se ha quedado en IU, será un buen alcalde de Córdoba?

–Será un extraordinario alcalde. Es más, lo que creo que en justicia yo le debía a Córdoba después de 10 años es dejarle el tiempo suficiente al que me sucediera para que demostrara que es una persona excepcional, de calidez y calidad humana y un gran trabajador. Sentía que yo no podía estar hasta el último día, que me tenía que marchar, me dolía en el alma cuando pensaba que debía dejar la Alcaldía.

–Pensaba, por tanto, dejar la Alcaldía y no volver a presentarse. 

–Sí, sí. Recuerdo en alguna entrevista que hemos hecho que yo decía que el mandato municipal debe durar seis años y estar limitado a dos. Yo tenía decidido no volver a presentarme; entre otras cosas, porque era el final de una etapa y debía irme antes del final.

–Antes de la propuesta de Griñán, alguien más le había ofrecido algún otro cargo en el PSOE?

–No.

–Pero con Manuel Chaves tuvo buenas relaciones, y se habló de una Secretaría de Estado.

–Pero es que he tenido buenas relaciones con Chaves, igual que todo el mundo sabe mi buen trato y admiración con Miguel Ángel Moratinos. Yo es que no me he ocultado, no me he escondido detrás de las cortinas, ocultando mi cariño y afecto por estas personas.

–¿Pero proposiciones?

–La propuesta ha sido la del presidente de la Junta, se habló de embajadas, de secretarías de Estado, pero no podemos mirar al pasado. Hay conversaciones donde se habllaba de muchas cosas, pero eso no son propuestas.

–Su antecesor, el ex consejero Luis García, le habrá dejado preparado buenos informes y algún que otro marrón en la gestión. 

–Es una persona y consejero espléndido, le agradezco su humanidad. Yo quise estar con él antes de que el presidente tomara posesión para agradecerle todo, y me vine a Sevilla antes de la posesión. Y sobre los marrones... pues en una Consejería importante como todas, no es que sean marrones, pero hay responsabilidades importantes.

–Usted está acostumbrada a salir a la calle, a contactar con los vecinos, ahora sus interlocutores. 

–Con todos, con sindicatos, empresarios, vecinos. A partir de la semana próxima, quiero comenzar a salir por toda Andalucía.

–Usted viene de una ciudad que tiene tres conexiones de AVE, pero hay otras ciudades andaluzas que están huérfanas de alta velocidad: en Cádiz va lenta, en Huelva casi no ha comenzado. ¿Va a ser más beligerante con el Gobierno central?

–Soy una persona de diálogo y cooperación, pero también sé defender lo que necesite nuestra comunidad, y  esto a veces se confunde.

–¿Le  parece normal que el Metro de Sevilla se colapse un martes festivo de Feria?

–Nada más llegar a la Consejería, la primera reunión rápida que hemos tenido fue la del lunes por la noche por el Metro de Sevilla. Claro es que llegamos a mover en un día a 96.000 personas. Estamos poniendo todo el esfuerzo, todos los metros están en carga las 24 horas del día y estamos estudiando otras decisiones en esta Consejería para mejorar estas situaciones. Son distintas posibilidades.

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