El dueño de un cortijo ilegal reduce a la mitad la multa al derruirlo de forma voluntaria

  • El propietario de la vivienda deberá pagar 31.500 euros al Ayuntamiento de Granada

La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada ha reducido a la mitad la sanción a un particular por haber demolido voluntariamente un cortijo de 784 metros cuadrados que había construido en suelo rústico no urbanizable en el Camino del Cañaveral. El propietario tendrá que pagar 31.500 euros en lugar de los 63.000 que se le habían impuesto inicialmente por cometer una sanción tipificada como muy grave en la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA) al edificar en suelo rústico no urbanizable.

Desde la Gerencia de Urbanismo aseguran que es la primera vez que un propietario accede voluntariamente a derribar una construcción ilegal por lo que, al igual que sucede con las multas de tráfico, al acatar la normativa y restablecer el orden urbanístico en el menor tiempo posible, la sanción tiene una reducción hasta de la mitad.

"Al llevar a cabo el propietario una reparación espontánea del daño causado y acatar la normativa, se rebaja la cuantía", explican desde la Gerencia granadina.

El expediente para iniciar el derribo de la edificación se abrió en marzo de 2006, cuando dos policías locales detectaron una parcela cercada al pasar por el Camino del Cañaveral.

Unos meses más tarde, un inspector del área de Urbanismo corroboró que, además, se estaba construyendo una habitación con chimenea de unos 25 metros cuadrados sin la preceptiva autorización para la obra, que se había realizado en suelo no urbanizable de protección agrícola para regenerar. El valor de la reforma apenas llegaba a los 4.000 euros, pero la sanción impuesta inicialmente era doce veces superior por estar tipificada como infracción muy grave.

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