Una cofradía cordobesa pide explicaciones a una concejal que hizo sonar una sirena durante una procesión

  • La concejal de IU en el Ayuntamiento de Córdoba Elena Cortés se asomó a la ventana de su vivienda con un cartel que decía "No" a la vez que sonaba una sirena al paso de la Virgen de la Candelaria

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La hermandad cordobesa de la Oración en el Huerto ha remitido una carta a la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, en la que le pide explicaciones por el comportamiento que tuvo la concejal de Educación, Elena Cortés, el pasado Domingo de Ramos cuando, según señaló una vecina en una carta al director publicada por este periódico el pasado jueves, al paso de su cofradía apareció en una ventana con un cartel que decía "No" a la vez que sonaba una sirena desde ese mismo domicilio.

El hermano mayor, Francisco Castaño, ratificó a este periódico que tuvo conocimiento de los hechos al día siguiente, cuando se lo comentaron los hermanos que iban alrededor del paso de la Virgen de la Candelaria y que vivieron lo ocurrido en primera persona. Este dirigente señaló el martes a El Día que, una vez constrastadas las versiones, ha remitido un escrito a la regidora en el que le cuenta los hechos protagonizados en la calle Blanco Belmonte por una miembro de su equipo de gobierno, le manifiesta el malestar del colectivo que encabeza y le pide un desagravio a la hermandad.

En la mencionada carta al director, esta testigo de los hechos explica cómo vio a Cortés acompañada de su pareja entrar en su domicilio. "Al poco escuchamos un sonido alto y estridente, como de sirena, lo que alarmó a los allí congregados. Mientras tanto, la procesión seguía su curso", comentó. A los pocos minutos se volvieron a repetir los hechos, de forma más insistente, lo que hizo que los presentes buscasen el origen de esta molestia. "Para sorpresa de todos, la procedencia de dicho sonido surgía de una ventana del domicilio de la citada concejala, abierta al efecto de par en par", añadió. Al parecer, los hechos ocurrieron cuando por la calle Blanco Belmonte se encontraba el tercero de los pasos de esta hermandad, el de la Virgen de la Candelaria.

Pero no acaba aquí la historia, puesto que, según el relato de esta espectadora, la sirena volvió a sonar por tercera vez, momento en el que Elena Cortés, acompañada de su pareja, "además de saludar burlonamente a los congregados, se entretuvo en mostrar un cartel en el que se leía claramente un "NO".

La autora de este relato concluye su carta exponiendo que la concejala de Educación "atentó contra la libertad de ciudadanos de Córdoba y de fuera de Córdoba que, simplemente, disfrutaban de un paso de la Semana Santa".

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