22 años de cárcel para el joven que mató al dueño de un bar de Jerez

  • El ucraniano Vitali Z. cosió a puñaladas al propietario de un establecimiento que lo había acogido en su casa

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El cuerpo cosido a puñaladas -cuarenta en total- de Juan Manuel Bernal fue encontrado el 27 de agosto de 2007 en su piso de la calle Ídolos, en pleno centro Jerez de la Frontera. Ayer, el joven ucraniano Vitali Z. fue condenado a 22 años de cárcel como autor del crimen. Había sido detenido un mes después del hallazgo del cadáver de quien lo acogió en su casa. Desde el primer momento, Vitali se había convertido en el primer sospechoso.

Hace 15 días, un jurado popular declaró culpable al acusado. Vitali apeló durante todo el juicio al olvido. No recordaba nada, insistía, porque en el momento de la agresión se encontraba bajo los efectos de las drogas y el alcohol.

La sentencia está en sintonía con la petición del fiscal. La acusación particular solicitó 25 años de prisión, la pena máxima, al considerar que hubo "alevosí y ensañamiento" con la víctima. No obstante, uno de los abogados de la acusación particular, Manuel Jesús Vázquez, expresó su satisfacción por la sentencia, ya que "al no haber atenuantes específicas a las que confirman el delito de asesinato no había nada que obligara al juez a elevar la pena".

Además, el condenado deberá hacer frente también a una indemnización de 61.375 euros. También se condena a Vitali Z. a doce meses de cárcel por el hurto de distintos aparatos, entre los que hay un móvil y un ordenador. Por último, por llevarse el coche del asesinado ha sido condenado al pago de cuatro euros diarios durante nueve meses. El vehículo todoterreno fue hallado en Algeciras.

Vitali Z. fue detenido en un hostal de Barcelona. Fue entregado al juzgado de guardia de Jerez que ordenó el ingreso en prisión del sujeto en calidad de preventivo hasta la realización de la vista oral en la Audiencia Provincial el pasado mes de abril.

La víctima era una persona muy conocida en Jerez, ya que era propietario de la tortillería Poti-Poti, ubicada en una de las principales calles del centro de la ciudad y que era muy frecuentada toda la semana, principalmente por público muy joven.

Elena Bernal, hermana de la víctima, dijo ayer que "no se va a interponer recurso alguno contra la sentencia, porque de todas maneras tenemos claro que no va a cumplir la pena íntegra, que es lo que nos hubiera gustado desde un principio. Sólo tendrá que cumplir las tres cuartas partes. En ese aspecto nos daba igual".

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