Una avería calcina el autobús en el que viajaban 33 estudiantes

  • El siniestro tuvo lugar en la A-2, cerca de Guadalajara, por lo que los alumnos del instituto y la dos profesoras optaron por volver a Córdoba en el AVE

Una avería técnica o mecánica ha sido la causante del incendio que calcinó el lunes en una vía de servicio de la A-2 a su paso por Guadalajara un autobús que llevaba a 33 estudiantes de un instituto de Carbula Almodóvar del Río (Córdoba) a disfrutar de una excursión de fin de curso en el Pirineo catalán. Así lo confirmó el subdelegado del Gobierno en Guadalajara, Juan Pablo Herranz, tras ser informado por la Guardia Civil y la Policía Nacional del accidente sufrido por el autocar de la empresa Linesur en el que viajaban alumnos de Primero de Bachillerato de 16 y 17 años y dos profesoras del Instituto Carbula, que resultaron ilesos. La excursión quedó suspendida y la expedición regresó anoche a Córdoba en el AVE.

La agencia que ha organizado el viaje se ha comprometido a organizar otro similar, según la profesora Ángela Álvarez, quien señaló que pasaron momentos de "miedo y tensión" al ver las grandes llamas y el humo que produjo el incendio del autobús. A pesar de ello, sólo una chica tuvo que ser atendida al sufrir una crisis de ansiedad.

El autobús partió a las 5:30 del lunes desde tierras cordobesas, pero a las 12:45 tuvo que parar en la vía de servicio del kilómetro 61 de la A-2 (Madrid-Barcelona), en el barrio de Taracena de Guadalajara. Mateo Martín, conductor del vehículo, explicó que antes había parado para echar agua al radiador. Los jóvenes ya habían notado que el autocar hacía un ruido extraño y, tras parar en la vía de servicio, los estudiantes empezaron a bajar del autobús. Algunos lograron salvar sus maletas, pero la mayor parte del equipaje se quemó, pues pronto se originó un intenso humo que obligó a los viajeros y al conductor a retirarse del autocar, que ardió en tan sólo diez minutos.

Un portavoz de Linesur, Juan Sánchez, señaló que el vehículo había pasado la ITV el 19 de marzo. Asimismo, aseguró que "sólo ha sido un problema mecánico" y que en ningún momento el autobús hubiera explotado porque "el gasoleo no puede hacerlo". Sin embargo este dato, desconocido para todo el grupo, fue el que mayor miedo les causó, entre otras cosas porque "aparcamos en una gasolinera, mientras el autobús ardía y chorreaba gasóleo", apuntó Carmen Cabrera, la alumna que tuvo que ser asistida por ansiedad. Asimismo, la joven relató que los bomberos, que tardaron unos 20 minutos en llegar, les dijeron que "por muy poco la cosa hubiera sido peor". La dirección del centro agradeció el trato que el Gobierno regional ofreció a la expedición.

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